Kerry James Marshall y la Negritud Afro Americana desde la historia del arte

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“Being an Artist”: El arte contemporáneo en las voces de los artistas. 

Visitaba la tienda del MOMA cuando encontré un libro que me pareció interesante e imperdible, “Being an Artist” Editado por Art 21 [1]macerca de una serie de entrevistas a notables artistas visuales contemporáneos, realizadas a partir del año 2000. Feliz de haberlo comprado, me dirigí con libro en mano a un abarrotado supermercado donde …lo perdí. Intenté recuperarlo sin éxito (lo cual es mucho decir en el sistema neoyorkino, tanto el supermercado como la tienda del MOMA agotaron varias instancias departamentales hasta decirme que no ubicaban mi libro perdido) volví a comprarlo, felizmente. Valió la pena y hoy seguimos reseñando algunos artistas notables.

En Leedor.com ya hemos comentado a William Kentridge, La Toya Ruby Frazier, Kiki Smith, El Anatsui y Bárbara Kruger. Se trata de una propuesta que nos acerca el arte contemporáneo en las voces de destacados artistas, en términos tales que cualquier persona puede reconocer en el arte una vivencia humana. Estas entrevistas no solo desmitifican al arte contemporáneo, también nos traen momentos de transformación, y de estímulo para tratar un tema o a reflexionar sobre cuestiones que nos afectan en lo social, económico y político-

Being an Artist prueba que una visita al estudio o taller de un artista puede ser más interesante que una visita a un museo[2] y que una de las entrevistas que acá encontramos puede ser más interesante que todo un catálogo sobre un artista.

Richard Serra, cuenta “tuve una madre judía. Me presentaba a la gente como “mi hijo Ricardo, el artista”. Serra admite haber crecido bajo esa definición materna. Sin duda fue su madre quien selló la suerte para quien hoy es un titán de la escultura. Para Allan D´Arcangelo, artista pop, “todos nos nombramos a nosotros mismos. Nos llamamos artistas. Nadie nos pregunta ni nos niega que lo seamos”.

Para Being an Artist el “ser artista” surge de la condición de estar vivo y no porque sea un camino fácil sino porque es claramente humano.

Este libro se organiza en cuatro secciones,

  1. Convertirse en Artista Los artistas nos cuentan las “entrelíneas “de  sus influencias tempranas y sus elecciones de estudio, o situaciones tales como cuando en 1970 un crítico le dijo a Ida Applebrook que las mujeres “carecían de corporalidad o  erotismo para poder pintar” o cuando La Toya Frazier nos recuerda que ser artista “es una tarea 24/7”.
  2. El poder de lo Público Los artistas ofrecen nuevas maneras de pensar las cuestiones que afectan al espacio público, el poder, o la propiedad. Barbara Kruger da cuenta de su obra en esta sección.
  3. El Rol del Artista en donde Tania Bruguera conversa sobre “como una puede emplear todas las herramientas del arte para cambiar la realidad
  4. En Proceso, la manera en que artistas trabajan, cómo pintan, hacen moldes, usan herramientas poderosas o trabajan con asistentes en proyectos a gran escala. Esta sección nos revela como con su pintura Kerry James Marshall transformó la imagen de la Negritud en un emblema de poder. Ejemplo lúcido de cómo el arte influye en las conversaciones que hoy se sostienen acerca de las representaciones culturales.

Otro de los logros de Being an Artist, es que no ve al arte contemporáneo como excluyente, ni como exclusivo objeto de precio sensacional en alguna venta de arte, ni como mito en las vicisitudes del mercado. Se trata de una concentración de lúcidas reflexiones en largas horas de conversaciones que nos traen la muestra más iluminadora del arte contemporáneo: las voces de los artistas.

Retomamos el hilo de notas sobre las entrevistas publicadas, en la entrevista que Susan Sollins (Art 21) realizara a Kerry James Marshall a principios del año 2000.

Kerry James Marshall visibiliza la Negritud Afro Americana [3] desde la historia del arte.

 Resulta apropiado tener presente el proceso creativo de Kerry James Marshall. Nacido en Alabama en 1957 vivió luego en Los Ángeles, California, donde tomó contacto con el movimiento de las Panteras Negras y de Los Derechos Civiles vivenciando los problemas raciales de los años 60. Al explorar la temática del ser negro en EEUU su obra también explora la etnia, los complejos habitacionales, la belleza negra y sobre todo la invisibilidad política y social de los afroamericanos.

Sus pinturas denuncian la desigualdad y la injusticia desde los tiempos coloniales, plenas de alegorías y simbolismos. Enormes pinturas acrílicas en telas, mensajes políticos inconfundibles y escenas coloridas y complejas. Sus primeras obras, como veremos más adelante, se caracterizaron por sus figuras de color intensamente negro en un entorno igualmente negro. Se recibió del Otis Art Institute con un doctorado honorario y fue docente en la Universidad de Chicago Illinois.

“La gente negra ocupa espacio y ocupa espacios mundanos de las maneras más fascinantes. El Estilo es una parte integral de lo que es ser Negro, por ejemplo, caminar no es “cualquier cosa” es estilo. Hablar, es algo que se hace con ritmo, hay que hacer cosas con instinto . Por eso en mis pinturas escenifico la tendencia teatral tan integral al cuerpo de la cultura negra”.

Lo entrevista Susan Sollins para Art 21, a principios del año 2000, oportunidad en que le pregunta cómo se siente ser parte de la colección permanente del Art Institute de Chicago con su obra Many Mansions y si está satisfecho con lo producido hasta el momento. Marshall responde que es un honor pertenecer a dicho Museo con su obra, y que ciertamente reconoce que aspiraba a llegar a una institución como la mencionada. Sin embargo, su proceso creativo da cuenta de otro despliegue. Esta obra fue la primera de una serie de otras, cinco en total, con esa temática y cuando la analiza evaluando si aún “resulta” y “se sostiene” con el significado que le asignó al realizarla 6 años antes, observa que su proceso artístico ha seguido avanzando al momento de la entrevista. Esa determinada etapa de su proceso creativo ha quedado atrás, cerrada y vivida. Sin embargo, reconoce que la obra está intacta en su frescura, tal como la pintó en su momento.

Podemos reconocer algo muy familiar en Many Mansions, sobre todo al verla la primera vez. Su composición renacentista muestra en las tres figuras un triángulo geométrico, de construcción arquitectónica, una “grilla” sobre la que se aprecian varios elementos que le dan movimiento a toda la imagen. El artista empleó esta estructura porque al comenzar su carrera admiraba profundamente ciertos géneros de la historia de la pintura, como la obra de Gericault “La balsa de la medusa” con su gran despliegue narrativo frente al cual él, deseaba asumir una postura, buscando la autoridad que estas obras ostentaban en su tradición de grandeza, por lo que en ellas se representaba. Tomar ese formato fue una elección en el proceso creativo de su obra pictórica. El artista aclara que su obra pictórica no intenta asumir el nivel de dramatismo de la pintura tradicional. Lo que él hace es menos dramático y si bien toma la estructura, no aspira a la grandeza de la historia de la pintura. 

Se le pregunta por qué pinta las figuras con un color negro que las aplana. Al principio, nos cuenta, fue una función retórica en la pintura, para destacar o enfatizar un determinado punto. Siempre pensé que ese desarrollo de figura se correspondía con la manera en que lo folk y el folklore de la negritud mostraba su connotación denigratoria. Especialmente en los s. XVIII y XIX, la representación de gente Negra era estereotipada y de connotación negativa, aún llegando al s XX, así que revertí el sentido de esa imagen como símbolo de poder no como burla. Por esos años leyendo “El Hombre Invisible” de Ralph Ellison asoció esa invisibilidad a la condición de la gente Negra en EEUU. Es una invisibilidad que no se relaciona con ser transparente, es densa, como una negación de carácter psicológico en el esquema mental de los norteamericanos. Así fue que desarrolló una imagen que representa esa condición de invisibilidad con enorme presencia puesto que la imagen podía ser vista y no ser vista al mismo tiempo. Negro contra negro, sólo cambiaba la temperatura del color negro, lo cual creaba diferencias perceptuales por las que algunas figuras eran identificables en ciertos ángulos mientras que, en otros, desaparecían totalmente.

Esta obra responde también al estilo y a la composición de la pintura del Renacimiento. Fue la primera obra que realizó allá por 1980 en plena conciencia y control de todos los recursos que empleaba en hacerla, comprendiendo el efecto y el concepto total de la obra, lo cual determinó que Marshall convierta esta figura negra en un modo operativo altamente estilizado, increíblemente plano.

Con el tiempo el artista necesitó un cambio, otro modo de representación, dejar la doble dimensión y entrar en otro tipo de detalle. Y así surgió Many Mansions donde las figuras negras son unívocamente negras, pero no idénticas entre sí, comienza a jugar con otras variaciones. Aún cuando podrían seguir pareciendo estereotipos, son individuos con las diferencias incorporadas que los hace ser tales.

Desde el capitulo que refiere al papel del artista, Being an Artist se refiere a su serie de comics en la que los superhéroes no son blancos sino Negros. Encaró esta obra al notar que los niños negros se interesan tanto en los superhéroes cualquier otro niño, pero el mercado nunca hizo lugar a un “grupo de superhéroes” Negros que captará la imaginación de todos los niños no solo de los negros. Estaba la “Pantera Negra” pero faltaban héroes que se sostuvieran en el tiempo con una publicación propia. Y a este punto se dirigió el interés de Marshall. Tomar un sujeto de baja representatividad y desarrollar una historieta. Para esto, buscó en los dioses de las religiones de Africa occidental. Los Siete Poderes Africanos de la tradición yoruba son reconocibles por sus representaciones en los museos, aunque por la cultura y a diferencia de los griegos, estos dioses lucen relativamente inertes. Por lo tanto, pensó en reanimarlos, convirtiéndolos en superhéroes, desarrollando su imagen física, con la idea de relacionar el conocimiento de la historia africana con su mitología de un modo revitalizador, que entusiasmara y fuera significativo.

Para cerrar la entrevista, se le pregunta sobre la belleza, a lo que él responde con un concepto: la belleza es un estado de las cosas, que en si mismas fascinan, atraen…el artista ha de atraer la atención del publico con obra que sea fenomenológicamente fascinante. Y cuando dice fenomenológicamente quiere decir con una cierta autoridad existencial. Que nos permita reconocer su existencia como hecho en si mismo y no porque tiene un significado, sino porque es.

Cita a Barthes para quien el primer momento en un desafío semiótico es el momento del asombro -cuando algo nos encandila y nos fascina y ese componente fascinante nos lleva a desear saber más de ese algo. Marshall aspira a hacer obra que afecte a la gente de ese modo.

“lo que trato de hacer con mi trabajo es crear ese asombro, esa interrogación, esa autoridad y presencia que hace parecer a las cosas familiares e indescifrables al mismo tiempo. Esa sensación familiar e indescifrable, puede llamarse belleza.”


[1] es una organización que desde el año 2000 produce films que documentan los trabajos, los procesos creativos y las voces de destacados artistas visuales contemporáneos.

[2] Dicho por Sarah Sze

[3] http://leedor.com/2016/11/29/diane-arbus-y-kerry-james-marshall-en-el-met-breuer/