Roma: Filippo de Pisis en las salas de Palacio Altemps

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Roma. En las monumentales salas de Palacio Altemps, atravesando los dos magníficos patios que llevan a la escalera principal, se exhiben junto a los mármoles romanos de la colección del museo un grupo de obras de Filippo de Pisis, uno de los artistas mas representativos del Novecento italiano.

 Nacido en Ferrara en 1896, a lo largo de una vida bastante nómade que lo llevó a Milan, Roma, Venecia, Londres y un largo período en Paris, Pisis conservó siempre en su obra una relación especial con el periodo clásico. Una característica que se exalta entre los magnificos mármoles de época romana- parte de la colección Ludovisi distribuida en tres museos romanos- y enriquece la muestra de las pinturas y dibujos de de Pisis un apasionado de la arqueología y poseedor de una profunda cultura clásica.

La exposición se abre justamente con una tela de 1928, “El arqueólogo”, colocada  frente a la llamada “sala de la estufa” ya que durante el reciente restauro del edificio se descubrió un antiguo sistema de calefacción en el que fue el hogar de Roberto Altemps y de su esposa Cornelia Orsini , a mitad del siglo XVI.

El arqueólogo

   A partir de la década del 20, de Pisis se deja llevar en cambio por los estímulos que recibe en su peregrinar de ciudad en ciudad, sobre todo en Paris, donde lejos de las convenciones de su ciudad natal y de su rica familia, vive finalmente una intensa vida emotiva que se refleja en su obra. Asi por ejemplo el “Retrato del marinero” (1930), los varios dibujos de jóvenes, el “Retrato de Colette” (1933), “El pan” y las naturalezas muertas construidos con pinceladas veloces y colores intensos una verdadera fiesta para los ojos.

En los retratos del marinero y el de Colette, ambos con ojos que interpelan a quienes los miran, revelan una profunda introspección psicológica, quizás una señal de su malestar psíquico que lo acompañaría hasta su muerte en 1956. De su época mas temprana, influenciada por De Chirico, son “Las cebollas de Socrates” una exquisita naturaleza muerta que muestra simplemente dos cebollas recostadas bajo una lamina escolar que representa al filosofo, una obra de 1924.

   Una curiosidad entre las obras de de Pisis que se pueden visitar estos días en Roma es una representación de San Sebastian, casi expresionista, también realizado en la década del 30. Entre los dibujos, hay muchos estudios de jóvenes sentados o de retratos hechos en tinta o sepias, pero también naturalezas muertas realizadas con tinta y trazos rapidos sobre papel.

Las obras de de Pisis respiran de manera particular en las inmensas salas de Palazzo Altemps, con sus escaleras y sus patios originales ideados por Melozzo da Forli en el siglo XVI con frescos en las galerías y en todas sus salas, donde además se exhiben las esculturas clásicas romanas. No es la primera vez que este palacio se codea con el “Novecento” italiano: el año pasado se realizo una muestra de la obra del gran escultor y pintor turinés Medardo Rosso y después de de Pisis será el turno de Alberto Savinio, hermano de Giorgio de Chirico y exponente del arte metafísico. 

Una verdadera vocación renacentista para mostrar en una misma sede el patrimonio artístico de época clásica y contemporáneo.

Palacio Altemps