Filmografías: Yilmaz Güney

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 “El Cine es arte y no puede morir, no va a morir. Las nuevas tecnologías son una simple prolongación de este arte, tal vez una manera de llegar a más público“. Yilmaz Güney

Yilmaz Pütün, uno de los seis hijos de una familia campesina muy humilde, nació el 1 de abril de 1937, en Adana, Turquía. Desde su infancia, por desavenencias con su familia paterna, decide alejarse de su casa y a los 10 años busca refugio en la casa de otro familiar en la misma ciudad. Desde muy joven había trabajado en condiciones duras y en múltiples oficios sin imaginar que su futuro estaría ligado al cine.

En la época de estudiante desarrolla y cultiva su curiosidad por la política, la literatura y el cine. Según su opinión, el apellido paterno pütün (carozo duro, en turco) no le sonaba bien y no tarda en optar por güney que en castellano es uno de los puntos cardinales: Sur.

En Adana, una de las ciudades más pobladas de Turquía, logra vincularse y consigue la representación de dos grandes productoras de Estambul: Kemal Film y And Film.

Decide viajar y se radica en Estambul para poder seguir sus estudios universitarios. Empieza a disfrutar de las nuevas brisas que lo seducen y comienza a escribir sus primeros cuentos y poesías, a tiempo que da sus primeros pasos como militante de izquierda, sobre todo el comunismo. Esto le abre la posibilidad de escribir sobre las injusticias y desigualdades que azotaban a su pueblo y sobre todo a los kurdos, de los que era descendiente. Sus primeros textos aparecieron en las revistas Onüç (Trece) y Yeni Ufuklar (Nuevos Horizontes) de tendencia de izquierda.

Hasta aquí la vida le iba concediendo acceso a sus inclinaciones literarias y políticas. Le faltaba su acercamiento al mundo del cine, cosa que era algo más que recorrer los cines y ver películas por doquier. Estambul estaba colmada de productoras y compañías ligadas a las industrias del cine.  Vale recordar que Turquía es uno de los países que ocupa un lugar muy importante después de Hollywood e India, con su vasta producción anual.

Hablando de cine la calle Yesilçam representa a Turquía, como Hollywood a EEUU. Es una calle en pleno centro de la ciudad, sede de numerosos estudios, que llegó a su máximo esplendor en las décadas 50, 60 y 70 produciendo aproximadamente 300 largometrajes anuales.

Yilmaz Güney, dando vueltas por Yesilçam, y en un café tuvo la suerte de conocer a Atif Yilmaz (1925-2006), director, guionista y productor, una eminencia en el cine turco, que dirigió casi 120 películas entre 1951 y 2004. Con él entabló una buena  amistad. Esta relación dio lugar a que Atif Yilmaz lo entusiasmara para que se vinculara con el cine. Y poco después, en 1959, Güney escribió dos guiones dirigidos por Atif Yilmaz; “Alageyik” y “Bu vatanin çocuklari”, donde además tuvo su debut actoral.

En 1960, por su militancia, es acusado de promover el comunismo y en 1961 es condenado a un año y medio de prisión. Al término de su encierro retoma sus actividades actorales. Lamentablemente, esta condena sería el inicio de un peregrinaje por diferentes cárceles turcas, perseguido como un animal de caza por un gobierno de facto con acusaciones falaces.

Güney alteraba con precisión su oficio de cineasta con su militancia política. Mediados de los 60 ya era una figura popular en el ámbito del cine turco. Le tocaba actuar en las películas que se rodaban a lo ancho y a lo largo de Turquía. Esos viajes le ayudaron a sensibilizarse con la situación en que vivían sus conciudadanos. No tardó en darse en cuenta que debía dedicarse a un cine que reflejara la realidad de su país.

Y siguió labrando una trayectoria envidiable como cineasta. Entre 1959 a 1982 actuó en más de 110 películas. Solamente en 1965 aparece en 23 películas!!! La mayoría dirigidas por otros, con guiones convencionales: policiales, melodramas y aventuras, donde abundaban papeles de campesino pobre o trabajador explotado revelándose contra la patronal. Por esas interpretaciones lo apodaron como el Rey Feo.

Mientras, el cine no era un obstáculo para seguir escribiendo, mucho menos para su militancia. En 1972 otra vez fue acusado, esta vez por agitador y traidor a la patria, condenándolo a prisión por 24 meses.

Güney no perdió el ánimo por estar preso, trató y profundizó todo lo que pudo sobre el cine, las artes, la poesía y la política. Manifestaba sus ideas en la revista Güney, que él mismo editaba. A la vez, quizás ya había notado que su futuro auguraba poca paz.

En 1974, cumplida su condena, retoma inmediatamente su actividad cinematográfica y dirige “Arkadas / Amigo”, 16º película de su autoría. El mismo año, mientras estaba por terminar “Endise / Inquietud”, una noche, mientras cenaba con sus allegados en un casino, se involucra en un episodio confuso con un juez provincial que resulta muerto entre insultos y agresiones –muy criticado por sus decisiones arbitrarias e injurias-. Es arrestado en el acto por homicidio, acusación que nunca fue probada.

Luego del juicio que duró 11 meses, del 25 de octubre de 1975 al 13 de septiembre de 1976, fue condenado a 19 años de prisión. Con esta condena parecía que de Yilmaz Güney sólo podría tener un futuro opaco. Parecía que era el final de su carrera… Pero increíblemente el punto fue un estallido anímico tan fuerte y tan apasionante, en el que muy pocos tienen esa inagotable fuerza interna que lo empujaba hacia lo que él estaba convencido y amaba. No paró de publicar sus notas en la revista Güney de su propiedad, hasta que un estado de sitio declarado por el gobierno de entonces paralizó todo.

Y fue embestido otra vez por el régimen autoritario y volvieron acusarlo de 10 delitos más, pidiendo una condena de 100 años en la cárcel. Hostigado y privado de sus derechos, Güney persistía en no aflojar. Hacía brotar fuerza de sus entrañas para poder escribir historias y situaciones durísimas que él atravesaba encerrado y la mayoría de la gente allí afuera.

De esa convicción nacieron varios guiones notables, dos codirigidos por un amigo suyo: “Sürü / Manada” (1978) y “Düsman / Enemigo” (1979)  por Zeki Ökten y la  impresionante y desgarradora “Yol / El camino” (1982) también por otro amigo, Serif Gören.

Sürü / Manada” (1978)

Güney escribió este guión en su encierro y confió en su amigo Zeki Ökten para que rodara la película respetando sus indicaciones.

Bajo la apariencia de una historia de amor, la película relata la historia de dos familias enemigas que no pueden tolerarse.

Hamo Veysikan, patriarca de una de ellas –de incurable carácter y ahogado en su propia bronca, ejerce la violencia por ser el mandamás- y padre de Sivan que se casó con Berivan Halilan, en un intento de lograr la paz entre las dos familias. A pesar de haber en ambas partes cierta intención de acabar con la enemistad de décadas, es malograda por otros integrantes. La hostilidad perdura más allá de que hayan detenido el derramamiento de sangre por el casamiento de Berivan y Sivan. Están muy alejados de soluciones para curar sus resentimientos. La opresión feudal y la agobiante injusticia social los tiene enceguecidos. Hamo con sus hijos emprende un viaje en ferrocarril para vender sus ovejas desde el este hacia el oeste del país. El viaje se transforma en el centro del argumento y se utiliza como herramienta para mostrarnos la violencia latente, la corrupción, degradación social y las injusticias en la sociedad turca tradicionalmente patriarcal, a mediados de los años 70.

La película, desde su estreno en los cines y su paso por varios festivales recibió premios importantes.

Düsman / Enemigo / The enemy” (1979)

El argumento del film es el entorno de Ismail, un desocupado angustiado que debe sostener a su esposa, su madre y su pequeña hija.

Está muy predispuesto trabajar, pero no tiene medios para vincularse. Es uno más entre millones de paisanos que tratan de comer algo aunque sea una vez al día. Constantemente recurre al mercado laboral de su municipio, lo mismo muchos otros pobres como él, en filas larguísimas, empujándose entre sí, para conseguir algo ocasional o nada. Regresando a su casa con cabeza gacha, ya no sabiendo cómo justificar su fracaso a su mujer Naciye.

La atmósfera asfixiante colabora a que ella se sienta cada día más hundida por la situación y se vaya desenamorando de Ismail. Para poder sostenerse decide prostituirse y no tarda en abandonarlo e irse de su casa. Desmoralizado, aplastado y sin rumbo Ismail se obsesiona con matarla para salvar su falso orgullo.

Un ejemplo sorprendente del guión de Yilmaz Güney, que es casi documental, exponiendo las facetas más angustiantes de la convivencia. Haciendo flotar la impotencia individual combinada con la impotencia social, en este caso en el cine turco.

Mientras Güney seguía preso por motivos políticos, sin pruebas de su culpabilidad, en muy duras condiciones, en el mes de octubre de 1981, logra evadirse, posiblemente con cooperación desde fuera y con la complicidad de algún personal de penitenciaria quienes estaban convencidos de su inocencia.

Yilmaz Güney nunca volvería a la prisión. Mientras los medios internacionales ignoraban su evasión, la primera semana de noviembre de 1981, las páginas de los diarios de Turquía, sacudían con la noticia a la opinión pública de la fuga sucedida días antes en horas de la noche.

Güney había logrado escapar a Francia con su esposa a bordo de un yate y hacia el 12 de noviembre arribó a Suiza donde fue recibido por el distribuidor de sus películas en Europa, quién lo ayudó y cuidó en su exilio. Era noticia en los medios suizos. Las oficinas de la distribuidora, de repente estaban colapsadas por los reporteros turcos, que por tener una foto o una entrevista con él ofrecían el oro y el moro, pedidos que fueron rechazados tanto por el realizador como por su distribuidor.

Serif Gören tardó tres meses para filmar “Yol / El camino”, con las indicaciones de Güney desde la cárcel. Faltaba montarla y sonorizarla. En su guarida suiza terminó de concretar el montaje con la colaboración de Elisabeth Waelchli. Una vez concluida la banda sonora, cumplieron con los requisitos para presentar el film en el 35º Festival de Cannes en 1982, donde ganó la Palma de Oro compartida con “Missing / Desaparecido” de Costa Gavras.

Yol / El camino”, fue la película que cautivó absolutamente a todos los que la vieron, desde el espectador más sencillo al crítico más erudito quedaron deslumbrados ante esta obra maestra cinematográfica. No en vano había ganado el premio más codiciado, que constaba en efectivo de 250.000 dólares, de los cuales regaló 100.000 a Fernando “Pino” Solanas para la filmación de “Tangos, Exilio de Gardel”. Fue una demostración de inimaginable generosidad humana de este genial cineasta.

Yol / El camino” (1982)

En su fuga de la prisión de Ankara, como su evasión del país con su mujer Jale Fatma Süleymangil, más conocida como Fatos Güney, logró llevarse los negativos de la película a Europa para terminar de montarla, sonorizarla, y posteriormente presentarla en el Festival de Cannes en 1982, donde  compartió el premio mayor con “Missing / Desaparecido” de Costa Gavras.

En un principio, Güney al terminar su guión, sabía que necesitaba de otra persona para que rodara la película según sus indicaciones. Llegó a un acuerdo con Erden Kiral como su director sustituto. Pero disconforme con el resultado de lo filmado, deshizo el material y lo despidió. El motivo fue en similar argumento del posterior film “Yolda / En camino” de Erden Kral.

En sus casi dos horas de duración, el film nos sumerge en la historia de varios prisioneros que son beneficiados con una salida condicionada de siete días para volver y compartir ese tiempo con sus familias y luego retornar al encierro al que están condenados.

Esta coproducción es un pantallazo sobre los horrores vividos por los turcos en las décadas del 70 y 80, a través de la mirada de tres convictos. Cada uno de ellos, de distintos puntos del país, retornarán a sus hogares para encararse con el odio, incomprensión y violencia, a menudo agudizados por sus propios prejuicios ancestrales y cegueras arcaicas.

Uno de ellos Seyit Ali, al llegar a su casa encuentra a su mujer encerrada por su familia por haberle sido infiel en su ausencia. Toda la familia se siente deshonrada por ella, inclusive su único hijo menor. Él, por seguir los cánones patriarcales, contra su voluntad, decide llevarse a la mujer y su pequeño hijo en una peripecia a través de una inmensa nevada, sabiendo que ella no soportará el frío…  y volverá a su celda acabado.

Mehmet, que había sido arrestado y condenado por un asalto ideado con su cuñado, al que la policía aniquiló a tiros. Es despreciado por la familia de Emine, su mujer, a quién había llegado a confesar el asunto. Ella enamorada de él decide y se escapan juntos en un tren. Descubiertos por los pasajeros teniendo sexo en el baño son rescatados por los oficiales de la ira de la multitud, pero son asesinados por uno de los hermanos de Emine.

Ömer, el otro de los convictos retorna a su pueblo lindante, con la frontera Siria, donde la vida transcurre entre el contrabando, la gendarmería y los lugareños. Tiene una relación sentimental con una chica, pero se siente perjudicado por ser celado por la familia de ella. Sus pocas esperanzas se derrumban por el asesinato de su hermano por los oficiales y lo peor es que debe acatar la tradición de sus orígenes casándose con la viuda… Intentará algunos arreglos para escapar por la frontera para no regresar a la prisión.

Seyit Ali, Mehmet y Ömer, nos permiten tomar contacto con una realidad impresionante y desconocida para muchos. Son de origen kurdo, pertenecen a una minoría en un país tercermundista, que en aquellos años sufrieron bajo un régimen brutal de una dictadura fascista.

Quisiera destacar además a Serif Gören como codirector, con la misma sensibilidad de Güney, por haber interpretado y trasladado a la película sus indicaciones. Y a Erdogan Engen su director de fotografía por la increíble calidad visual de las imágenes.

 “Yol / El camino”, es una obra majestuosa, impactante, atroz, trágica y compleja como una poesía, que tuvo su estreno –con bastante atraso- en la primera semana de agosto de 1987 en B. Aires. A pesar de que el 16 de junio de 1987, en varios matutinos porteños circularon comentarios como ¿Será cierto que “Yol” no puede convencer algún distribuidor argentino?, encabezando notas muy elogiosas del film.

          “El dolor tiene mil colores, mil rostros, como los vientos, los

           pájaros y las flores. Con los hombres que he conocido de cerca y

           a través de ellos, he intentado contar en este film dolores,

           amores y pesares, aún sí ellos parecen incomprensibles o

           increíbles para algunos.

          Todo lo que vivirán los hombres, yo creo que los dolores, los

          amores y los pesares, lo vivirán también bajo esas diferentes

          formas. Porque el hombre, consciente o no, es el único portador

          del amor y del dolor.”  Yilmaz Güney

Desde el primer día de su exilio en Europa, con la noticia de su fuga y luego con la obtención del premio mayor en Cannes, todas sus películas fueron exhibidas en espacios de privilegio como el Festival de Berlín, el British Film Institute, el Netherlands Filmmuseum entre otros y con una difusión intensa en toda Europa.

Aqui se puede ver Yol en version original con subittulos en español

Duvar / Le mur / El muro” (1983), fue la obra póstuma de Güney, ya despojado de su nacionalidad por el gobierno turco, en su exilio en Francia. Su intención era reproducir la estructura donde fue preso y algunas de las experiencias vividas allí mismo, ubicado en Ankara, capital de Turquía.

Había elegido una antigua abadía en el norte de Francia. No contaba con el presupuesto necesario para lograr la película que quería y esto es visible en la película. Son evidentes ciertas fallas en la escenografía y en los decorados. No hace falta recalcar que la arquitectura, la vegetación y algunos otros fragmentos como las locaciones son demasiado lejanas al paisaje rústico de Anatolia. En mi opinión estos detalles carecen de valor, no influyen en una película tan vigorosa como “Duvar”.

Güney logra una obra casi épica. Entre sus variados personajes, contaba con un sólo actor profesional: Tuncel Kurtiz. El resto es una coreografía dramática con una multitud de voluntarios, centenar de niños kurdos y casi 200 extras adultos. Sus estrellas son árabes, griegos, turcos y latinoamericanos de los suburbios franceses y algunos inmigrantes de los suburbios alemanes. Concreta dignamente su epopeya con la colaboración de cien técnicos aficionados.

Las barbaridades suceden en una prisión con sectores para hombres, mujeres, adolescentes y niños. Este último era el sector más castigado, donde está recluido un grupo de huérfanos kurdos. Entre los niños y adolescentes el dolor sabe asomarse con un mayor grado de crueldad. Tras cada inspección padecen palizas, violaciones, acosos, trabajos forzados y vejaciones por parte de los guardias. Sólo les queda la intención de escapar y arriesgarse a morir en el intento, o por buena conducta esperar la suerte de ser trasladados a un cautiverio mejor.

Uno de momentos más cruciales de la película es cuando están esperando la visita de una personalidad de alto rango. Tanto el servicio penitenciario como los prisioneros están alterados, cada uno bajo distintas presiones. Estas visitas no suceden a menudo y para los presos significa que pueden beneficiarse con el perdón de la sentencia o una mejoría en sus condiciones como detenidos.

Se derrumbarán los ánimos de los internos. En esta ocasión no habrá ningún afortunado entre ellos. La inspección resulta peor con nuevas medidas represivas.

En “Midnight Escape/ Expreso de medianoche” (1978) de Alan Parker, habíamos visto las calamidades de las estructuras carcelarias turcas asemejando al infierno moderno de Dante. Su guionista Oliver Stone es uno de los cineastas importantes del cine estadounidense, quien admitió haber cuestionado a todo el país bajo misma lupa en una imaginación colectiva por las atrocidades practicados en los presos. Las imágenes de “Duvar / Le mur” no eran inferiores a la película de Parker y por suerte, Stone, admitió su equivocación por juzgar todo un pueblo y se sinceró pidiendo disculpas y proponiendo “… reemplazar esas imágenes en bruto con aún más imágenes en bruto, reemplazar los recuerdos de la tortura, con visiones aún más crueles de tortura. En fin, les propongo que vean a “Duvar” de Yilmaz Güney.”

Duvar” es el resultado de una síntesis del estilo de Güney, sus imágenes son crueles, llanas y pulcras y a la vez son poéticas, remitidas a las conciencias.

Al término del rodaje había expresado su anhelo; “Mi próxima película será en Turquía aunque me cueste la vida. Todavía no sé cómo, pero la haré en mi pobre y dulce patria, que es lo que más amo en el mundo, junto con la libertad. Algún día con mis amigos volveremos a filmar a la luz del sol, junto a Bósforo, y entonces seremos felices.”  … pero lamentablemente su sueño quedó inconcluso.

También fue el autor de siguientes libros: Boynu Bükük Öldüler, Salpa, Sanik, Hücrem, Ogluma masallar, Zavallilar, Soba, Pencere Cami y Iki Ekmek Istiyoruz.

Tuvo una hija, Elif Güney Pütün, fruto de su relación con Birsen Can Ünal. Su primer matrimonio fue con la actriz Nebahat Çehre en 1967 y se separaron al año, actuaron juntos en varias películas. A pesar del divorcio, los más cercanos de Güney consideraron a Çehre como el amor de su vida.

Se casó por segunda vez en 1970, con Jale Fatma Süleymangil, más conocida como Fatos Güney, quien preside la Fundación Güney. Juntos tuvieron un hijo, Remzi Yilmaz Pütün.

Yilmaz Güney, uno de los cineastas más emblemáticos que haya dado el cine turco y el más reconocido mundialmente, murió el 9 de septiembre de 1984, a los 47 años de edad, en un hospital de París, Francia, después de una larga lucha contra un cáncer estomacal. Los allegados del director que anunciaron su fallecimiento, también notificaron que sus restos serían enterrados en el cementerio parisino Père Lachaise.

Hay momentos como éste, donde me atrevo a pensar e imaginar que Güney está reunido y participando en una amena charla de proyectos futuros con Pasolini, Hirszman, Fassbinder, Kiarostami, Favio, Rocha, Angelopoulos, Farocki, Tarkovski y …

Filmografía

Duvar / El muro (1983)

Yol / El camino (1982) (codirector ?erif Gören)

Düsman (1979) (codirector Zeki Ökten)

Sürü (1978) (codirector Zeki Ökten)

Zavallilar / Miserables (1975)

Endi?e / inquietud (1974)

Arkada? / Amigo (1974)

Agit / Elegía (1972)

Aci / Dolor (1971)

Baba / Padre (1971)

Umutsuzlar 7 Desesperados (1971)

Kaçaklar / Fugitivos (1971)

Ibret (1971)

Yarin son gundur (1971)

Vurguncular (1971)

Umut / Esperanza (1970)

Canli hedef / Objetivo vivo (1970)

Piyade Osman / idem (1970)

Bir çirkin adam / Un hombre feo (1969)

Aç kurtlar / Lobos hambrientos (1969)

Seyyit Han / idem (1968)

Pire Nuri / idem (1968)

Benim Adim Kerim / Mi nombre es Kerim (1967)

Bana kursun islemez / Las balas no me afectan (1967)

At avrat silah / Caballo esposa arma (1966)