Cine de Terror brasileño en Eyelet: Trabalhar Cansa y As boas maneiras

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En la gran mayoría de las películas que trabajan el terror, se renuncia a una descripción o referencia sociológica comprometida. Juliana Rojas y Marco Dutra, cada vez que compartieron conjuntamente la dirección de un film, afortunadamente, no desecharon ambas perspectivas. Las tensiones sociales y políticas pueden ser metaforizadas con lo siniestro. Trabalhar Cansa (2011) y As boas maneiras (2017) dan cuenta de eso. Ambas están disponibles en la plataforma Eyelet. 

Ni la primera película es un “demo” o ensayo para acreditar las condiciones de realización de una producción mayor, ni la segunda es una continuación o repetición de la primera. Existen varios denominadores comunes que constituyen la poética propia de los realizadores pero lo que en Trabalhar Cansa está sugerido mediante el suspenso y expuesto timidamente en el final, en As boas maneiras lo sobrenatural -la licantropía- aparece sin paliativos y transforma la totalidad de la película.


La inestabilidad laboral y económica arrastra la vida de los personajes de Trabalhar cansa. Un hombre de mediana edad pierde su trabajo a raíz de un recorte en su empresa. Los discursos de marketing y coaching ontológico, que le deparan su búsqueda infructuosa de empleo, no pueden disimular la insensibilidad del sistema. En simultáneo, su esposa pone en funcionamiento un mercado de barrio y sucesos misteriosos amenazan el crecimiento de su negocio. Ambos luchan contra un poder invisible que los doblega y que no es otra cosa que las políticas neoliberales que fulminan a los individuos. Rojas y Dutra plantean la  aparición de lo siniestro y el horror como metáfora de la mano invisible del mercado. Es eso que acecha en las instalaciones de su local, pero que no se puede detectar y mucho menos confrontar. ¿Cuál es la solución ante semejante lucha asimétrica? La respuesta, por supuesto, anida en el propio film y el espectador tendrá que adivinarla. Pero sí es posible adelantar algo: es preferible gritar o incinerar al oponente a quedarse dormido en la indiferencia.

As boas maneiras consiste en dos partes notoriamente diferenciadas. Una mujer embarazada y solitaria contrata una empleada doméstica, que cumpla también la función de enfermera. Lo que en la primera parte es suspenso, misterio, erotismo y una posible conciliación de clases, en la segunda es la apertura de un orden mitológico que se asume sin tapujos y con absoluta pericia. El paisaje nocturno de los confines de San Pablo resplandece bajo el ojo maestro de Rui Poças y el devenir de una maternidad heredada convivirá en armonía con la superstición y la ternura. As boas maneiras es claramente un paso más allá en la filmografía de Rojas y Dutra, que se suma, con honradez, a las grandes manifestaciones cinematográficas de los hombres-lobo.