Dios de monoambiente, de Marcos Vieytes

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Dios de monoambiente es un film singular que su realizador, el crítico argentino Marcos Vieytes, uno de los fundadores del sitio Hacerselacritica, de Calanda. Critica de cine (que leo asiduamente), y autor de Subjetiva de nadie (libro que no tuve el gusto), acaba de habilitar en la web, seguramente desde el mismo espacio, el pequeño departamento donde está filmada, lugar que, por otra parte, sirve tanto para dar cursos (de cine claro) como para dormir. Asi tal el comienzo.

¿Cuántas películas se plantean una teoría? Qué teoría es posible construir a partir de una película? Desde que el cine es consciente de sí mismo y de ser una gran pregunta en el mundo, hay teoría. No desde el beso de Edison sino desde los cortos de Griffith o de Chaplin; no desde Melies sino desde Lang. Mas o menos por ahí. Aquí Vieytes expone su conjunto de pensamientos en torno a una teoría posible.

Suerte de ensayo subjetivo que se presenta como un discurso personal, altísimo, improvisado y estudiado, dado frente a cámara dentro de un minúsculo espacioen el que las fronteras resultan ser la puerta de entrada y el balcón. Integrando de un modo provocador su vida cotidiana, sus ideas y pensamientos sobre el cine, a través del dispositivo filmico, tanto desde el documental como en la ficción.

Si a la pregunta sobre qué pasaría si la cámara lo tomara fumando o tomando mate, o si lo tomara pensando simplemente en la “no presencia” de la cámara, le sumáramos la pregunta sobre qué pasaría si esa persona en ese monoambiente en lugar de hombre fuera mujer, y si ese desnudo fuera de una crítica mujer ¿qué cambiaria?. La arbitrariedad de la pregunta tienen que ver con la de los signos del mundo, materia de la que en definitiva está hecho el cine. Y provocar, enojarse, partir de una pregunta violenta, o de una violencia teórica es lo que intenta Dios de monoambiente, que lleva de por sí un titulo grandilocuente. Hay una mujer por allí, la también critica de cine Nuria Silva que tiene el sugerente lugar para reírse (y homenajear) a los franceses, que no es lo mismo que reirse de los italianos o de los ingleses, si seguimos la tesitura anterior.

Hay en este alegato al cine, un “desde aquí” interesante que no solo refiere al cine europeo o norteamericano, también hay lugar para Caetano y Frenkel como realizadores sin escrúpulos; y una referencia, claro, a la critica que es el oficio del protagonista: el crítico es un ser que está muerto y lo sabe. “El critico siempre estuvo muerto. Pero aparecieron las películas y le dieron una vida sustituta. Habla sobre ellas y vive.” Brillante.

No conozco en el cine argentino una película parecida a ésta donde vida, crítica, teoria y lenguaje estén tan cerca.