Para Isamu Noguchi, “Todo es escultura”

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“Considero que cualquier material, cualquier idea sin obstáculos que surja en el espacio es una escultura”.

Dentro de los tiempos que vivimos, en marzo de 2020, me permito hacer, al tiempo que refresco y comparto, una recomendación: conocer, en este caso, el Museo Noguchi, hermoso lugar para visitar en Queens, a pocos minutos de NYC, cuando los tiempos lo permitan.

Pero… ¿Quién fué Isamu Noguchi? Sin duda un artista interesante, hombre de varios reinos cuyo aporte al arte y al diseño incluyó una gama de productos extraordinarios, desde zonas de recreación y plazas, muebles y jardines y esculturas talladas en piedra, hasta las reconocidas y valoradas luminarias de papel Akari, tan delicadas que podían doblarse y colocarse en un sobre. También diseñó numerosas escenografías para la bailarina y coreógrafa Martha Graham, quien fue de gran influencia para él, al igual que su mentor, Constantin Brancusi.

Noguchi comenzó estudios de medicina, pero su verdadera vocación fue el arte. Se formó en EE.U. y se trasladó a París para trabajar y aprender en el taller del maestro Brancusi. A lo largo de su vida, fue desarrollando una obra basada en formas abstractas perfectamente pulimentadas, en las que combinaba la sutileza oriental con la refinada sofisticación occidental. Sus piezas, pura poesía, están repartidas entre el MOMA, el Guggenheim, la Tate, el MET, etc, y, por supuesto, el Noguchi Museum. 

Hijo de un poeta japonés y de una escritora de origen escocés, el diseñador estadounidense Isamo Noguchi (1904-1988) heredó de ambos un espíritu artístico que plasmó en piezas de carácter escultórico que no dejan de asombrar con el paso de los años. Usó todos los materiales que tuvo al alcance de sus manos: piedra, metal, madera, arcilla, hueso, papel. Y es que para él todo era escultura. “Cualquier material, cualquier idea sin obstáculos que surja en el espacio es una escultura”.  

Durante un viaje a Japón, visitó la ciudad de Gifu, y allí quedó prendado por los farolillos y las sombrillas de papel. Fue tal la fascinación que en la misma ciudad diseño sus lámparas Akari. A lo largo de su vida firmaría hasta 100 modelos, entre lámparas de mesa, de pie y de techo. Noguchi las denominó así porque el nombre de akari significa luz y liviano en japonés, tanto en referencia a la iluminación como a su liviandad.

La fabricación de cada Akari comienza con la manufactura del papel washi, proveniente del árbol de moras. Se arma un esqueleto en bambú con sostén en madera y el papel washi se corta en tiras que se pegan a los lados del esqueleto. Cuando la goma seca y la forma queda fija se retira el sostén de madera dejando a la vista una forma en papel frágil y flexible.

La luz que proviene de esta forma o escultura de papel hecho a mano posee una calidez propia de los materiales empleados y una idea nueva que en ese entonces entraba a los hogares. Noguchi dijo, “Akari es poética, efímera y arriesgada”. A lo que gustaba agregar: “todo lo que se necesita para armar un hogar es una habitación, un tatami y una Akari”:

A partir de 1950, sus proyectos, destinados a espacios al aire libre,  fueron diseñados según los principios estéticos de los jardines japoneses, donde las grandes esculturas abstractas se sitúan en espacios predestinados a ellas para lograr un equilibrio. Esto se aprecia en los espacios de su museo hoy, según las imágenes que aportamos en esta nota.

Por esos años, firmó obras tan ambiciosas como el jardín de la Paz (1956-1958, sede de la UNESCO, París), el jardín del Agua (1964-1965, Chase Manhattan Bank Plaza, Nueva York) o el jardín Billy Rose Art (1965, Jerusalén).

Noguchi creaba espacios de formas muy alejadas de las que realizaban los paisajistas de la época, veía los jardines como una escultura única. Conoció y se relacionó con escultores como Alberto Giacometti y Alexander Calder y fue un entusiasta creador de la abstracción en escultura. Recibió asimismo la influencia del surrealismo y de la obra de Picasso y Miró.

Su primera exposición se celebró en 1929 en Nueva York. En 1938 ganó el concurso nacional para decorar el pabellón de la Agencia Associated Press en el Rockefeller Center de Nueva York con una enorme escultura de acero inoxidable, obra que le consagró como un escultor importante. Durante la Segunda Guerra Mundial se internó voluntaria y solidariamente en un campo californiano para ciudadanos estadounidenses de origen japonés.

Noguchi desarrolló elegantes formas abstractas con piedras muy pulimentadas. También creó escenografías y vestuarios teatrales para bailarines famoses como Martha Graham y Merce Cunninghan. En 1982 le fue concedida la medalla Edward MacDowell por su contribución a las artes. [1]

En 1985 Noguchi abrió el Museo-Jardín de Isamu Noguchi en Long Island, que cuenta con unas 500 esculturas al aire libre, modelos y fotografías, lugar del que mostramos imágenes en esta nota.

Isamu Noguchi fue premiado con

Medalla de Oro, American Institute of Arts and Letters, 1977Premio Brandeis Creative Arts, 1966Medalla de Oro otorgada por New York Architectural League, 1965Primer premio (Medalla Logan), 63rd Exhibition of Painting and Sculpture, Art Institute of Chicago, 1959Guggenheim Memorial Fund Fellowship, 1927


Noguchi falleció en 1988 luego de una carrera brillante que abarcó más de seis décadas. Para alguien a quien su maestro le dijo a los 15 años que “nunca sería un escultor”, dejó un legado sorprendente. En su museo lugar del que aportamos imágenes, se puede apreciar el siguiente texto:

Para Isamu Noguchi, “Diseño perdurable” quiere decir:

  • Que el diseño industrial coordina con el tiempo, pronosticando la eficiencia industrial.
  • Que grupos asociados en estudios estructurales e ingenieros en diseño cooperen con la técnica de producción fabril recomendando el mejor diseño con el mejor material en costo y belleza.
  • Son fundamentales las tendencias en el gusto, su aceptación en el tiempo y la inclusión de materiales eficientes conjuntamente con el desarrollo de la técnica.
  • La importancia y excelencia de estar equipados para diseñar o diseñar y fabricar:
  • Utensilios y elementos de cocina en vidrio, acero inoxidable, aluminio, cobre y cerámica.
  • Lámparas de iluminación directa o indirecta en vidrio o metal.
  • Amoblamientos pragmáticos o bien de diseño, en madera, metal, canvas y vidrios.
  • Somos consultores en la coordinación inteligente en el uso de partes prefabricadas para casas, incluyendo aire acondicionado, luces y control de sonidos.
  • Recomendamos el empleo de luces coloreadas y de patrones de colores.
  • Nos ocupamos de diseño interior también en trenes, aviones y automóviles.
  • Estamos especialmente equipados para la realización de piezas de arte escultóricas en cantidad y reproducción en goma dura, galvanizados, acero inoxidable, piedras artificiales, vidrio, terracota y láminas de metal a martillo.
  • Implantamos monumentos en acero inoxidable, vidrio y cemento en la via pública. También realizamos exhibiciones iluminadas de piezas y esculturas.

La versatilidad, la eficiencia y el buen gusto en combinación con una técnica y estética depuradas dieron cuenta en los años 50, 60 y 70 de un diseño y escultura exquisitos a la vez que mínimos y eficientes, tanto en la escultura orgánica como funcional las que permitieron la entrada del arte en la vida cotidiana uniendo belleza y funcionalidad.


[1] Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Isamu Noguchi. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/noguchi.htm el 21 de marzo de 2020