Andrea Schellemberg: “la negación de la memoria individual y colectiva fue funcional al modelo político-cultural”.

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El jueves pasado se estrenó en el Gaumont un documental que podríamos leer a futuro como el primero que se anima a deshilvanar con crudeza y convicción la era Macri. Charlamos con su directora Andrea Schellemberg (Santa LucíaPalabras pendientes, Cuatro días en Berlín).

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Alejandra Portela: El mundo de las bibliotecas es un mundo fascinante. Y el de los archivos especiales más todavía. ¿Cómo surge la idea de hacer este recorte dentro de la Biblioteca del Congreso?


Andrea Schellemberg: Fui a una muestra de la colección de libros “Los prohibidos” mientras buscaba otra cosa. Allí me encontré con Silvana Castro que es la protagonista del documental que estaba en el área de Colecciones Especiales alberga cuatro colecciones; la colección abierta, que sus bibliotecarios clasificaron como Colección Reservada y tres colecciones cerradas: Archivo y Biblioteca del Dr. Juan María Gutiérrez, Biblioteca Peronista y Biblioteca Palant. Y además todos los libros prohibidos durante el gobierno de Juan Carlos Onganía y la última dictadura cívico-militar.
Ahí observé el trabajo delicado de las bibliotecarias, el acto de hilvanar documentos, transcribir cartas como retazos del pasado, realizaban esta tarea con amor y una delicadeza poco vista antes. Sentí que ese trabajo invisible de hilar documentos de prohibición, de cuidar y dar a conocer los libros prohibidos no era visibilizado y decidí hacer un registro que luego se convirtió en el documental Los prohibidos.

AP: Me interesó mucho ese diálogo que hacés entre lo que pasa en la Cámara de Diputados o el Senado, y las investigaciones que vienen a hacer y los materiales que le piden? ¿Cómo fue ese proceso?


AS: Luego de tomar contacto y conocer las colecciones de publicaciones que fueron censuradas y prohibidas, las actividades dentro del Palacio Legislativo me hicieron pensar que existe un correlato entre el contenido de los libros y lo que ocurre dentro y en las inmediaciones del Congreso Nacional.
 La película se sitúa en una de las bibliotecas que se ubica dentro del edificio del Congreso, el epicentro del ejercicio del poder, allí están los libros prohibidos, libros que fueron enterrados, censurados, quemados, en este escenario no son solo los libros silenciados, también los docentes reprimidos, la gente comiendo en ollas populares, los grandes debates en cámaras del Parlamento, así, en el film, los libros prohibidos están en diálogo con las resistencias de aquellos que sufren el poder.

AP: Pese al poco tiempo de cambio de gobierno, es tremendo lo que pasó en estos últimos cuatro años en este tipo de instituciones, y no sólo a nivel económico. El comienzo de tu película con el discurso de Macri, lo que ocurre en la calle (parece que fue hace mucho pero fue hace muy poco) marca bien el tono que tendrá el relato y nunca llegás al panegírico, ¿qué sentís con eso?


AS: Es que no hace falta, la sucesión de escenas y los movimientos que hace Silvana Castro,la protagonista de la película, los contenidos de los libros, van decantando y deshilvanado ese discurso inicial que apunta a la negación de la historia, negación de la memoria individual y colectiva que es funcional al modelo político-cultural de estos últimos cuatro años.

AP: ¿Cómo fue la instancia de producción de esta película, (por la transformación fisica de Silvana)? ¿llevó algún tiempo, verdad? Le elección de Silvana como hilo conductor ¿tuvo que ver con su vida personal o con algo más en particular?

AS:  En la Biblioteca Reservada observé el trabajo delicado de las bibliotecarias, el acto de hilvanar documentos, transcribir cartas como retazos del pasado, realizaban esta tarea con amor y una delicadeza poco vista antes.  La responsable de ese espacio era Silvana Castro, inmediatamente noté que ese trabajo invisible de hilar documentos de prohibición, de cuidar y dar a conocer los libros prohibidos no era visibilizado y pensé un relato anclado en Silvana y su perspectiva, su experiencia durante la última dictadura cívico-militar y cómo eso le dejó huellas que determinan su movimiento hacia los otros y el sentido de su trabajo.

AP: Las trabajadoras del archivo se prestaron a un documental más de tipo observacional, entrás a ese mundo tan especial  de la consulta específica y el servicio que ellas brindan.


AS: Si, esto también desdice el discurso inicial de la película. El trabajo intenso de las y los bibliógrafos está expuesto y devela la importancia que tienen para la investigación académica, sin embargo, este trabajo está invisibilizado.

AP: Los nombres de las colecciones donadas a ese archivo tienen un lugar importante también en el documental. ¿Que pasó con eso?


AS: Las familias de los escritores donaron esas colecciones para que sean parte de ese tesoro, ese acervo bibliográfico que está dentro de la biblioteca del Congreso Nacional.

AP: ¿Sabés qué pasa ahora con esa muestra censurada de los libros prohibidos?


AS: La muestra se presentaba los días sábados, en el marco de las visitas guiadas, se suspendieron las visitas guiadas de los sábados y en consecuencia la muestra también. Durante todo enero las bibliotecas están cerradas.