Vida Cotidiana, Intimidad y Clandestinidad: dos importantes muestras temporarias en el Met de NY.

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Primera Parte:

Recién hoy, 50 años después del grito de las Guerrilla Girls, los grandes museos neoyorkinos balbucean curadurías de igualdad de género.

El Met, una de las instituciones más tradicionalistas, en dos importantes muestras temporarias, inv mujeres por ahora como modelos, no ya como modelos desnudas sino como modelos protagonistas de la vida íntima y cotidiana, incluso clandestina, en obras que van del S. XVII al S. XX.

Pinturas del desasosiego” de Félix Valloton de principios del S. XX y “Obras Maestras de la Pintura Holandesa” de varios autores del S. XVII, comprenden obras en las que sólo una mujer aparece como artista:

Margaretta Haverman de quien apenas sabemos que pintó naturalezas muertas entre los años 1716-22. En 150 años fue la única en entrar a esta colección.

Obras Maestras de la Pintura Holandesa

El Museo Metropolitano de Arte de NY colecciona desde 1870 pintura holandesa, y son tres sus figuras eminentes: Rembrandt van Rijn, Frans Hals, y Johannes Vermeer. La corrección política del museo en la curaduría de esta muestra aclara que colonialismo, esclavitud y guerra, propios del S.XVII no aparecen en esta selección.

Ya sea explícitamente o por omisión, ambas muestras proponen reflexionar y visualizar la importancia del lugar que las mujeres han desempeñado en las sociedades occidentales.

Concluida la guerra de 80 años con España en 1648, se establece la República Holandesa. En este estado oficial protestante, los artistas no dependen de la iglesia para su trabajo y desarrollan su propio mercado de arte de un modo tal, que alienta la experimentación y nuevas formas de pintura secular como la naturaleza muerta y el paisaje.

Esta muestra presenta la famosa colección de pintura holandesa del Met bajo una nueva luz. Obras de arte consagradas dialogan temáticamente con otras, largo tiempo guardadas en el museo, enfatizando las controversias propias de la época, fueran acerca de religión o de la representación del cuerpo humano trayéndonos hoy la vida del S.XVII y sus debates sobre arte, fe y consumo.

El tema de la forma humana ha sido eje en el relato histórico visual, diversos artistas y sus diversas maneras de representar el cuerpo humano, asimilaron los ideales clásicos mientras otros se dedicaron a la observación de modelos vivos.

Rembrandt pobló sus dibujos históricos de gente de aspecto común, vulgar, quienes parecían haber entrado al estudio, directamente de la calle.

Rembrandt chose no greek venus as his model

But rather a washerwoman or a trader of peat from a barn

And he called this whim “imitation of nature”.

-Andries Pels, 1681[1]

La “Medea Desilusionada” de Paulus Bor muestra una mujer joven, común, con quien resulta posible identificarse. Los artistas representaban con sus naturalezas muertas no sólo hábitos de consumo, sino mensajes sobre la vanidad humana, el lujo y los placeres. La representación de la comida y de los objetos, por más humildes que fueran, mostraban la experiencia técnica de los artistas quienes daban un toque de ilusión a lo que pintaban haciendo brillar plata, oro o cristales, como también ejercían el rigor en la observación del mundo de la naturaleza. La abundancia de bienes en las naturalezas muertas omitía la representación de botines de guerra conseguidos por medio del colonialismo y la esclavitud.

Como las mujeres no tenían acceso a modelos desnudxs, algunas se convirtieron en especialistas en naturalezas muertas. Margareta Haverman la artista anteriormente mencionada, empleó nuevos pigmentos como el azul de Prusia y el amarillo orgánico el cual con el tiempo se desvaneció, quedando las hojas verdes de color azulado. Su obra, “Un florero”, es la única obra holandesa de la colección realizada por una mujer.

J.Vermeer, al igual que muchos ciudadanos prominentes, fue católico en medio del creciente protestantismo y realizó imágenes de la Virgen María para su veneración. No obstante, pintó también a los enriquecidos mercaderes quienes emulaban las costumbres de la nobleza y los ricos de Europa en sus placeres civilizados, dando lugar a un nuevo género de pintura de alta clase social, esto mezclado con el humor de una vida cotidiana más grosera.

En su obra “Joven con Laúd” (1662) se nota el interés de la población más adinerada por la música y la educación musical. El mapa de Europa al fondo refleja no sólo la decoración de la época, también el orgullo de una nación que desarrollaba la cartografía. El artista tenía un interés casi voyerístico por la intimidad de la vida de las mujeres, como el caso de “La joven con la jarra de agua” 1662.

Otro artista, Jan van de Cappelle dejó al morir una colección de 135 dibujos representando vrouwenleven o “vidas de las mujeres”, las actividades de la mujer atendiendo la casa, los hijos o vistiéndose.

Queda en claro la intensión del museo de incluir la perspectiva de género en sus presentaciones, aunque por ahora sean solo balbuceos confiamos en el crecimiento de los más grandes, por quéno.


[1] Rembrandt no elegía una venus griega como su modelo/sino mas bien una lavandera o un comerciante de compost de un establo/a lo que el llamaba “imitación de la naturaleza”./Andries Pels 1681