#Netflix: Crítica de Atlantique, de Mati Diop

0
183

Por empezar, este film Atlantique que ya está online en la plataforma de las plataformas no es una película más. Se trata de un curioso opus sobre el drama de la migración africana. Realizado por una joven mujer, de madre francesa y padre senegalés, perteneciente a una generación del cine francés de origen africano, que se educa en escuelas de cine en Francia, Mati Diop estudió en Palais de Tokyo y abreva en los dramas sociales del Africa, tan próximos y tan graves.

- Publicidad -

Atlantique llega a Netflix con una recorrido importante: participó en la selección oficial del Festival de Cannes de este año, donde gana el premio del jurado. Asi que eso le da un plus de interés

La directora apela a una observación poética y fantástica sobre el tema de la desesperada migración de los africanos hacia Europa lanzados al mar desde las orillas del Africa negra. Decisiones que toman miles de jóvenes, mujeres o niños, en este caso fundamentado por temas económicos. No ahorrará Diop bellos planos generales del océano que los espera, o que los traga o los expulsa. Esa belleza que a su vez supone el horror y sugiere en la omnipresencia del mar que también se cuela en las vistas de las ventanas, o desde los huecos de los edificios en ruina. También hay edificios en construcción y empresarios ricos y corruptos que no pagan durante meses a los trabajadores. El film comienza con un reclamo, bajo un formato documental, para luego centrarse en su historia de amor.

Ada es una bella adolescente que fue prometida en matrimonio a un hombre rico y superficial. Pero ella está enamorada de Souleiman, un joven que a los pocos minutos del film desaparece de escena ya que emprende ese viaje en patera a la España prometida.

Lo que empieza documental y se vuelve historia de amor tiene lugar tambien para virar hacia lo fantástico. Y lo hace manera casi imperceptible. Esos nombres, tanto los migrantes como los explotados se transforman en fantasmas, que aparecen en la mansión del empresario en busca del pago a sus maridos, o en la playa, cuandoel mar los devuelve para poder contar la pesadilla que vivieron. Ahi la voz en over se ocupa de narrar ese espanto y lo narrado se resuelve con ese formato de cuento de las tradiciones orales. Habrá que escuchar y ver a traves de aquello que se escucha.

Algo dispersa pero con una sensibilidad notable, Atlantique descansa en su bella protagonista femenina, y sobre el punto de vista, nada desdeñable, que ella produce: por un lado frente al sentido de libertad con el tema del matrimonio arreglado (el incendio de la cama resulta algo obvio) y por otro frente a una sociedad quebrada por la emigración hacia Europa.