Crítica de “La vis cómica”, de Mauricio Kartun

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Mauricio Kartun cruza dos textos de Miguel de Cervantes Saavedra: un episodio de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha y una de sus Novelas ejemplares. Del primero, toma al personaje Angulo el malo con su compañía teatral; y del segundo, al perro Berganza de “El coloquio de los perros”. El resultado es La vis cómica que excede la intertextualidad y se transforma en una crítica social. En una entrevista, el autor afirma: “Pienso que es la pieza más autorreferente de todas las que hice, al menos en términos temáticos. Porque habla del teatro, de lo falso y lo real. Pero sobre todo del corrimiento que cierta zona degradada de la política ha producido sobre el concepto de verdad”.

Berganza se transforma en un narrador que anuncia cada una de las cinco jornadas en las que se desarrolla la obra (recordemos que en el Siglo de Oro las comedias se dividían en jornadas). La historia, ubicada en la Buenos Aires colonial,  cuenta las intrigas del cómico Angulo para convertirse en el artista favorito del Cabildo. Es así como desde el comienzo Kartun elige parodiar no solo los textos cervantinos, sino toda una concepción del artista y de su posición dentro de la sociedad. Como en toda parodia, el autor resignifica algunos temas y valores de las obras originales, y además, elabora una caracterización del habitante de Buenos Aires, de sus pretensiones y de sus defectos; también retoma uno de los grandes temas del teatro español: las relaciones entre ficción y realidad. El teatro es un reflejo de la vida, y la vida es una gran obra de teatro en la que cada uno desempeña como puede el papel que le toca.

Las convenciones teatrales son puestas en evidencia y hasta son objeto de burla por parte de los personajes que todo el tiempo le recuerdan al espectador que lo que está viendo es solo una obra. Ahí reside gran parte de la comicidad en escena. El otro elemento que aporta la veta cómica es el lenguaje que imita el castellano de los siglos XVI y XVII, pero mezclado con términos actuales y alternando un registro formal con otro informal.

En cuanto a las actuaciones, son excelentes, con todo lo que esta palabra implica. Mario Alarcón, Luis Campos, Cutuli y Stella Galazzi se enfrentan a un texto difícil porque tienen parlamentos largos y porque, como decía en el párrafo anterior, el vocabulario no es el habitual. En ellos se pone de manifiesto una dicción perfecta, acompañada de un trabajo gestual y corporal impecable. No es fácil transitar la comedia, y esta nos recuerda que no es un género menor, y que requiere de un buen texto y de buenos actores que lo pongan en escena.

Por último, hay en Kartun una concepción del escenario teatral que también tiene un significado propio. El amplio escenario de la sala Cunill Cabanellas le permite el desplazamiento espacial que acompaña la ostentación que caracteriza a Angulo, pero al mismo tiempo, el despojamiento paulatino en la escenografía deviene en una metáfora del despojamiento que realizan los personajes para llegar a ser ellos mismos sin la “mentira” del teatro.

Sin duda, La vis cómica es una de las obras que serán recordadas de este 2019 a puro teatro.

Ficha artístico-técnica

Elenco: Mario Alarcón, Luis Campos, Cutuli y Stella Galazzi; Asistente de iluminación: Sofía Montecchiari; Asistente de escenografía y vestuario: Agustina Filipini; Asistente artística: Malena Bernardi; Diseño de sonido: Eliana Liuni; Diseño de iluminación: Leandra Rodríguez; Diseño de escenografía y vestuario: Gabriela Aurora Fernández; Dramaturgia y Dirección: Mauricio Kartun

Miércoles a domingos a las 20.30; Duración: 100 minutos; Platea $ 210, miércoles y jueves $ 105

Teatro San Martín. www.complejoteatral.gob.ar

Tel. (+5411) 4123-9400 Int. 1344/1343/1341/1339

Av. Corrientes 1530, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina