Crítica de “Caníbal”, de Sebastián Suñé

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En Caníbal los seres humanos se devoran unos a otros. Algunos se devoran por amor, otros por competencia o por fervor religioso. Lo más notable de la obra es cómo los actores interpretan las canciones. Las letras son originales y provocadoras. Dolores Ocampo, Belén Pasqualini y Sebastián Holz aportan la justa cuota de irreverencia e histrionismo.

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Esta es una apuesta al teatro musical donde todos pueden lucirse por igual y el público suele aplaudir luego de cada canción. Los tres se turnan para pasar al frente, cantar y desplegar su expresividad de alto vuelo. Lo importante aquí no es trazar un argumento lineal sino generar situaciones que sirvan como excusa para hacer que el canto florezca.

La cultura occidental está basada en un acto caníbal o sea comer el cuerpo de Cristo. A partir de ahí, podemos pensar diversas formas de comernos unos a los otros. El trabajo de dramaturgia de Sebastián Suñé es eficaz e ingenioso para hilvanar una canción con otra. Corina Fiorillo en la dirección consigue un armónico resultado en la labor conjunta de los intérpretes. La música original y los arreglos son de Carlos Britez. Juan Diego Bros piensa acertadas coreografías. Hay tres músicos en escena. Los tres actores son muy talentosos y consiguen captar la atención del espectador en un horario nada fácil como lo es el de trasnoche. Un desafío que cumplen con creces.

Ficha artístico-técnica

Elenco: Sebastián Holz, Dolores Ocampo y Belén Pasqualini; Piano: Carlos Britez, Trompeta, Violín y Flauta: Mario Del Risco, Violoncello: ClementSilly
 
Dirección: Corina Fiorillo
Asistencia de dirección: Pilar Ronnow
Música original, arreglos vocales y director musical: Carlos Britez
Coreografía: Juan Diego Bros
Diseño de escenografía y vestuario: Gonzálo Córdoba Estevez
Diseño de iluminación: Ricardo Sica
Asistente de iluminación: Diego Becker
Fotografía: Nacho Lunadei
Diseño gráfico: Romina Juejati
Prensa: Antonela Santecchia y Shirly Potaz
Producción ejecutiva: Carla Carrieri

Viernes a la medianoche; Teatro Picadero. Pasaje Santos Discépolo 1857.

Viernes trasnoche 00 h
8 Únicas funciones
Entradas desde $ 500 (Pullman) $ 600 (platea)
Descuentos Clarín / Club La Nación 2×1.
Duración de la obra: 65 minutos
 
Entradas en venta en la boletería del Teatro Picadero y en www.plateanet.com

Foto: Silvana Galdi