#2° Tour de Cine Francés, Crítica de “Blanca como la Nieve”, de Anne Fontaine.

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Blanca como la nieve (2019) es la versión adulta del clásico cuento para niños, recopilado en su momento por los hermanos Grimm, que Anne Fontaine dirigió con ingenio y una gran cuota de erotismo. Un cuento de hadas cuyo origen data del siglo XVI —inspirado supuestamente en la baronesa María Sophía Catharina von Hertal que vivió en Lohr, Alemania— y que a través del tiempo fue adaptado y “suavizado” para el público infantil. Es sabido que en el folklore europeo existían muchísimas narraciones cuya misión era educar a los niños a través del miedo y la crueldad en un ambiente que de por sí lo era. Los bosques, las cabañas aisladas y la oscuridad eran terreno fértil para la imaginación más desbordada, pero que lamentablemente tenía su correspondencia con hechos reales y de verdadero peligro para los más desprevenidos, sobre todo, los niños.

Anne Fontaine —directora franco-luxemburguesa que tiene más de diez obras en su carrera como Nathalie X (2003), Coco Avant Channel (2009) y Adore (2013), entre otras— tomó la historia y la trasladó a nuestra época, sin dejar de lado todos los elementos simbólicos que tanto conocemos. La manzana envenenada en primer medida, pero también el espejo —en donde la madrastra de Claire (Lou de Laage) se mira obsesionada por su apariencia en comparación con la de su hijastra—, el bosque, la cabaña, el cazador —en este caso de un jabalí y no de un ciervo— y por supuesto los 7 salvadores de la bella y pálida princesa, a saber: dos hermanos gemelos, un músico, el padre y su hijo adolescente, un veterinario y un sacerdote. Todos ellos —la historia ocurre en un pintoresco pueblito francés— caen bajo la hipnótica y virginal belleza de Claire y que, llegado el momento aparecen para salvarla de las garras de Maud (Isabelle Huppert) que la busca para matarla sin ningún tipo de arrepentimiento.

La película está dividida en tres partes: Claire, Maud y Blancanieves. En cada una de ellas Fontaine le da protagonismo a sus criaturas que logran una gran caracterización de sus personajes. Claire va encontrando su verdadera pasión por la vida. Maud su pasión por la destrucción lisa y llana de Claire. Una relación que mantienen en frágil equilibrio por la pérdida del verdadero padre de Claire. Su madrastra la tiene trabajando en un lujosos Hotel que administra con su nueva pareja, pareja que también se enamora de su hijastra. Es por ello que planifica su asesinato. El lugar elegido no podía ser otro que un lugar solitario y aislado: un bosque. Luego de pagar para que la secuestren, es llevada allí para su eliminación. Pero, aparece el cazador, la salva, la lleva a su cabaña y allí convive con parte de su ejército salvador. Los otros cuatro viven en el pueblo. Maud se entera de que Claire aún sigue con vida —espejito, espejito, ¿quién es la más bella del reino?— y decide actuar por su propia cuenta.

Y allí se dirige la malvada madrastra. Manejando un imponente auto descapotable, con guantes rojos de cuero, pañuelo en la cabeza, anteojos negros y un cigarrillo electrónico en la boca, es un ingenioso homenaje al mejor estilo Hitchcock. Claire, por su parte, pasado el susto por su secuestro —no entiende el motivo— se dedica a vivir una vida llena de pasión y lujuria. “Soy una página en blanco”, dice en algún momento del film y es así que decide llenarla con todos los deseos reprimidos en su vida anterior.

Cabe destacar en el film de Fontaine una bellísima fotografía de colores vivos y brillantes, paisajes deslumbrantes y una gran actuación de Isabelle Huppert, emblemática actriz francesa con más de cien películas interpretadas desde la década del ´70 y que posee el mérito de ser la actriz con más nominaciones al Premio César de La Academia de Cine de Francia; una excelente actriz, también licenciada en Filosofía y Letras, que ganó el Globo de Oro por Elle (2016), que obtuvo una nominación al Oscar por la misma película, además de innumerables premios en Cannes, Montreal y Mar del Plata. En este último Festival por su interpretación en la película Home (2008).

Por su parte, Lou de Laage, es una gran promesa del cine francés que ya ha sido galardonada con el Premio Romy Schneider por Les Innocents (2016), también dirigida por Anne Fontaine.

Blanca como la nieve, tiene todos los elementos de una comedia negra, pero también aporta —más allá de muchos homenajes al cine y la literatura— una visión moderna de los cuentos clásicos. Cuentos que en su momento eran más salvajes y espantosos que los que hoy conocemos gracias a la Factoría Disney que pulió sus aristas más macabras y escandalosas para el consumo infantil. Por eso mismo, acercarse al último film de Fontaine, es acercarse a la verdadera esencia del cuento folklórico europeo, el de aquellos lejanos y violentos tiempos en que luego del “Había una vez…” todo era posible.

Funciones:

Village Cines Recoleta

3/10 – 15.30 hs

4/10 – 17.45 hs.

5/10 – 20.00 hs.

6/10 – 22.10 hs.

9/10 – 13.15 hs.

Village Cines Caballito

6/10 – 17.45 hs.

7/10 – 20.00 hs.

8/10 – 22.10 hs.