#Netflix: Un asunto de familia, de Hirokazu Koreeda

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Bien a principio de este año 2019 se estrenó en Argentina bajo el título Somos una familia; se la conoce también como Ladrones de tiendas, deshonrosa anera de llamar esta obra maestra de Hirokazu Koreeda que gracias a todos los dioses del streaming llega a la plataforma de las plataformas para ponerle aire de autoría japonés:un film que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes y fue nominado al Oscar como mejor película en lengua extranjera.

Koreeda reflexiona sobre los lazos familiares y sociales, los bienes materiales, las pertenencias y la propiedad privada y lo hace en el interior de una de las sociedades más exitosas y materialistas del mundo contemporáneo. De este Japón exitoso solo veremos sus costados: los kioscos pequeños, los callejones de algún barrio, los limites de las autopistas, las veras desprolijas del río. Es una Tokyo distinta, la de los suburbios. En uno de esos barrios, una familia vive hacinada en un departamento que da a un jardín tupido, pero pequeño. La abuela mantiene con su pensión de ingreso fijo y un alquiler a los 5 integrantes: el padre, a veces trabaja, pero junto con el hijo pequeño roban ocasionalmente algunas cosas de las góndolas de los supermercados, la madre es operaria en una tintorería, su hermana en un local porno. Lo que se enuncia desde un principio como constitutivamente natural de una familia “normalizada” se va asumiendo, sin estridencias del guión, en algo que tiene otras lógicas: aquí los lazos no son lo que parecen.

Hay una escena que resume este mundo de lo que es o lo que debería ser: es un momento nocturno cuando la madre abraza a la niña Yuri y le dice: “si te querían, si de verdad te amaban tenían que hacer esto”. Madre e hija sentadas en el escalon de su casa en una noche de vverano. El juego de los roles tendrán después sus sentencias obvias y como tal quizas sea lo único que está de más: solo es madre la que tiene a su hijo en la panza.

Los personajes de Koreeda tienene pequeños debates entre la soledad y la compañía, entre la calle o el grupo, y digo que son debates breves porque saben qué elegir: la comunidad sin formalidades legales sin papeleos, ni documentos de identidad. La casa se puede abandonar en cualquier momento, lo que no puede abandonarse es la familia que se elige.