So Much Fun: lo nuevo de Young Thug que promete buenas cosas a futuro

0
110

Ya el hecho de que este disco exista es un éxito. Young Thug, uno de los mejores y más influyentes raperos de la última década, ha tenido una larga y complicada historia en la que ningún proyecto de él pudo ser bien vendido y distribuido. Varios proyectos considerados álbumes que luego se convirtieron en mixtapes, peleas sin fin con su discográfica, singles que encontraban éxito y que luego no se podían encontrar en ningún proyecto, todos estos factores hicieron que So Much Fun sea considerado como el primer disco oficial en su larga discografía. Sin embargo, con features de alto calibre, con J. Cole como productor ejecutivo, e incluso un hit que construyó anticipación para este proyecto, “The London”, el desenrolle de este disco ha sido exitoso, estableciendo a Young Thug como una bestia del rap comercial posiblemente por primera vez en su carrera. Y afortunadamente, incluso con todo ese bagaje, So Much Fun no se rompe bajo presión, siendo otro proyecto a la altura de una de las mejores voces del rap moderno.

Spotify: https://open.spotify.com/album/1bnHPO4dKK7IjvgrtVBcQhApple Music: https://music.apple.com/ar/album/so-much-fun/1476636939

Ese es un factor a considerar cuando se habla de Young Thug: antes de ser un rapero, Thugger es un vocalista, cuya voz se quiebra, rompe, distorsiona y reconfigura a su propia voluntad, generado sonidos inesperados y potentes, incluso siniestros si quiere. E incluso si So Much Fun no le llega a los talones a proyectos clásicos como Barter 6 o JEFFERY, la excentricidad de esta voz no se pierde. Abre el disco con “Just How It Is”, en donde su performance pequeña e intimista se pierde en la guitarra minimalista para terminar destrozándola desde adentro. Temas como “Ecstasy”, “Hot” y “Pussy” resaltan sus rasgos burlones en donde parece empeñado a expresar su actitud de libertad y hedonismo hasta que moleste (y no molesta). “Sup Mate”, un punto alto del disco con su colaborador recurrente Future, roda en su propia paranoia y agresividad suelta, con sus adlibs fuera de lugar, la producción apagada al punto correcto, y la falta de una estructura marcada, en donde la aparición de un estribillo suena menos probable cada segundo. En “Cartier Gucci Scarf”, Thugger le entra a un flow gruñido y amenazador con una textura esponjosa y feroz, recordando un tema como “Harambe” de hace 3 años, invitando a reflexionar lo mucho (y lo poco) que cambió en el medio.

Desgraciadamente, lo que termina haciéndole daño al disco no es solo la abundancia de material (19 temas en 62 minutos), sino la producción lamentablemente genérica y standard que no le hace servicio a una voz tan alienígena como la de Thugger. Temas como “I Bought Her”, “What’s the Move”, “Bad Bad Bad” y “Circle of Bosses” decepcionan, dándole beats simplistas y aburridos, en donde se nota que Thugger no sabe qué hacer con ellos, y los features (que incluyen a Lil Durk, un Quavo pasado por agua, y Lil Baby, inesencial como siempre) están en piloto automático. Cuando un productor ecléctico como Pi’erre Bourne se pone detrás de la consola en “Surf” o “Lil Baby”, ahí la cosa se pone más interesante, trayendo su estilo de marca pseudo-psicodélico a lo que Thugger le entra sin problemas. Otro problema es que el disco no está pensado como un disco, si no como simplemente una colección de temas. Al terminar con “Boy Back”, en donde Thugger suena como un invitado en un tema de NAV y no al revés, y “The London”, un tema en donde él queda muy fuera de lugar comparado con J. Cole, Thugger termina perdiendo protagonismo en lo que es su propio disco.

De todas formas, Thugger durante todo el disco suena como que está consciente de lo que está haciendo y de lo que este proyecto significa para su carrera y su legado. Trata a So Much Fun como su vuelta olímpica, invitando a productores como Wheezy, que encontraron éxito por primera vez gracias a él, y a artistas como Lil Baby y Gunna, protégées claramente influenciados por él, y analiza su influencia y poder en la escena de rap moderno. En el mejor tema del disco, “Lil Baby” (que irónicamente procede a un tema con Lil Baby como invitado), Thugger empieza a nombrar a 10 de sus amigos y colaboradores en la industria, 5 de los cuales aparecen en este disco, en un momento de solidaridad y camaradería, algo no inusual en el rap moderno, pero no tan visto a esta extensión.

Con todos sus logros puestos sobre la mesa, Young Thug logra construir un proyecto coherente, generalmente consistente, y que finalmente permita que sus diversos talentos e influencia instrumental en artistas más exitosos que él puedan ser apreciados por un público más masivo, que es exactamente lo que merece. Un disco entretenido, bien logrado y que promete cosas mejores y más ambiciosas en el futuro.

Spotify: https://open.spotify.com/album/1bnHPO4dKK7IjvgrtVBcQhApple Music: https://music.apple.com/ar/album/so-much-fun/1476636939