The Center Won’t Hold, nuevo disco (y el peor) de Sleater-Kinney

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Hoy en día, es difícil pensar en un Sleater-Kinney sin Janet Weiss. Una de las mejores bateristas que nos ha dado el rock en las últimas décadas, ella entendía la dinámica feroz entre Corin Tucker y Carrie Brownstein, sus riffs angulares y tensos, sus voces con tonos distintos pero en sincronía, creando atmósferas crueles pero armoniosas, en donde por momentos, parecía que el mundo podía estallar con ellas. Los arreglos de Janet eran el moño que mantenía todos los aspectos de los mejores momentos de la banda unidos. Y aunque en este nuevo disco, The Center Won’t Hold, Janet todavía no se fue de la banda, ya se siente como ese rol de unificadora está siendo reemplazado o, por lo menos, no tiene la eficiencia que lo tenía anteriormente.

La influencia de Annie Clark (St. Vincent), productora del disco, es notable. Sleater-Kinney, tomando notas del último disco de St. Vincent, MASSEDUCTION, dejan de lado parcialmente la producción directa y amenazadora de discos como One Beat o The Woods por algo más frívolo y disperso. Se puede notar el uso de sintetizadores, baterías electrónicas, una producción vocal más fría, y, más notoriamente, tonos de guitarras más aguados y no tan cortantes, con menos riffs que nunca. Temas como “Can I Go On” o “LOVE”, aunque tienen buenas composiciones, se nota que no están tan seguras de cómo abordar estos mixes, en donde las guitarras ya no están al centro de todo y las baterías se ven sofocadas. Este es el primer disco en la historia de Sleater-Kinney en donde suenan desconfiadas, temerosas en vez de temibles.

Lo positivo es que Sleater-Kinney siguen escribiendo temas como pocas bandas, y cuando el sonido se adapta a la composición (y no al revés) en “Hurry on Home” o “LOVE”, se pueden encontrar mini-joyas. El problema se da cuando tratan de salir de su zona de confort en sus composiciones, lo que lleva a temas como el popero barato “Reach Out” o el feo y descontrolado “Bad Dance”, cuyo estribillo parece salir de un tema prog-rock olvidado. Un tema como “The Dog / The Body” tiene estrofas serenas pero su estribillo repentino parece salido de una balada ochentera cursi, y las voces chillonas de Tucker y Brownstein no encajan para nada.

Spotify: https://open.spotify.com/album/0UMuX8pRsyfSkv0gPJMipQApple Music: https://music.apple.com/ar/album/the-center-wont-hold/1463695430

Durante todo el disco, se puede notar un sentimiento de fatiga e incertidumbre, no sólo con respecto a su futuro como banda, sino el estado del mundo alrededor de ellas. The Center Won’t Hold encuentra a las chicas aisladas, perdidas en un mundo más tecnológico que nunca (como lo demuestra “The Future Is Here”), con la nueva alza de la derecha conservadora, donde todo lo que habían denunciado décadas atrás es más vigente que nunca, sintiendo que sus palabras nunca significaron nada. En “Can I Go On”, dicen “Maybe I’m not sure I wanna go on at all”, y esa duda persiste. Y es cuando Sleater-Kinney no se deja rendir donde el disco logra brillar. El tema titular abre el disco con una ira influenciada por bandas industriales que se construye poco a poco hasta que explota en el último minuto, una declaración que rechaza a lo pasivo y demanda del espectador una posición. “RUINS”, la joya del disco, utiliza sus 5 minutos de guitarras saturadas, teclados distorsionados y armonías para aplastar a los poderosos y cínicos con una amenaza latente. Y el cierre del disco, una balada de piano llamada “Broken”, hace una referencia directa a los testimonios de la doctora Christine Ford en el caso de Brett Kavanaugh, alineándose con el movimiento #MeToo, haciendo lo posible para no romperse del todo en uno de los momentos más conmovedores del disco.

Lamentablemente, incluso con todas estas reservas y momentos altos, The Center Won’t Hold es definitivamente el peor disco que ha hecho Sleater-Kinney (y, por extensión, Annie), algo que habla más de la alta calidad de su discografía que la calidad de este disco. Al tener la trayectoria que estas mujeres tienen, estas experimentaciones sónicas son admirables, y no sin sus momentos donde brillan, pero últimamente no están muy bien tomadas. Si la ida de Janet dice algo, es que el centro, su centro, no se sostuvo, y lo que viene en el futuro puede ser peligroso.

Spotify: https://open.spotify.com/album/0UMuX8pRsyfSkv0gPJMipQApple Music: https://music.apple.com/ar/album/the-center-wont-hold/1463695430