En un Gaumont repleto se pudo ver La Ciénaga de Lucrecia Martel, en 35 mm

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Más de 600 personas disfrutaron el lunes 19 de agosto de una proyección especial de “La ciénaga” en la trasnoche del Espacio INCAA Cine Gaumont. La ópera prima de Lucrecia Martel fue presentada en formato fílmico, con entradas agotadas.
Antes de la proyección, la multipremiada directora conversó con Sebastián De Caro, a quien le expresó su alegría por volver a compartir su película con el público en una sala de cine. “Me pone muy contenta que se vuelva a proyectar, porque yo crecí viendo cine así. Es un momento en el que se siente que algo fluye entre todos, y eso no se va a perder”, dijo.
Consultada sobre los diferentes aspectos de la realización de la película que estrenó en 2001, afirmó que para ella “el deseo de hacer cine, el deseo de hacerlo con alguien con quien estás compartiendo una misma percepción, es algo sagrado”, y agregó: “yo no sabía muy bien cuál era el modelo narrativo que estaba usando, la verdad no sabía muy bien que estaba haciendo. Pero sabía cuales eran los movimientos que quería captar, y sabía escuchar. Yo voy pensando la escena desde el sonido y desde ahí la imagen se va armando sola”.
Protagonizada por Graciela Borges y Mercedes Morán, la película transcurre en la finca «La Mandrágora», en la que pasa el verano Mecha, una mujer de unos cincuenta años que tiene cuatro hijos y un marido que se tiñe el pelo. Tali, prima de Mecha, también tiene cuatro hijos y un marido amante de la caza. Todo cambia cuando un accidente une a las dos familias.
Lucrecia Martel es egresada de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC), participó de la primera edición del concurso del INCAA “Historias Breves”, con el cortometraje “Rey muerto”, y ha dirigido y guionado hasta el momento cuatro películas. Además de La ciénaga, realizó “La niña santa” (2004), “La mujer sin cabeza” (2008), y “Zama” (2017)