#Netflix: Al filo de la democracia

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Si las elecciones intermedias en Argentina no hubieran generado la perspectiva política que generaron, podríamos ver lo que ocurre en Democracia en Vertigem (en su titulo original),l contundente documental de Petra Costa sobre la historia del Brasil de los últimos 4 años, como una amenaza fehaciente y concreta hacia nuestra propia democracia.

Las experiencias que revela, tan vertiginosas y conflictivas, muestran un Brasil con un sistema político medieval, como lo define un analista político extranjero. Lula da Silva, un jefe sindical de la metalurgia fundador del PT partido de los trabajadores, dos veces presidente de Brasil, después de por lo menos 4 intentos frustrados de llegar a la Presidencia, termina sus mandato con el 80% de imagen positiva, y termina encarcelado en abril de año 2018 por una causa de compra de un departamento. Su sucesora, Dilma Roussef, fue destituida en 2016 tras largas sesiones del congreso muy bien documentadas en el documental (imperdible) O Processo, de Maria Augusta Ramos.

Estos hechos, enraizados en la historia misma de Brasil, país que vivió un larguísimo periodo de Dictadura entre 1964 y 1985, son contados desde una voz subjetiva que es la de la propia realizadora que tiene prácticamente la misma edad que la democracia brasileña. Proveniente de una familia de la construcción, los padres de Petra militaron contra aquella dictadura y vivieron años en la clandestinidad. Fotos y videos familiares acreditan esa historia personal de la que el documental no se aparta en sus dos horas de duración. En el momento de la descripción de esos momentos, aparecen inteligentemente hiladas las imágenes de archivo de un joven Lula da Silva, impulsor de las huelgas masivas que acelerarían la llegada de la democracia tiempo después. Todo ese conjunto de imágenes, las de sus padres, la de las manifestaciones contra la dictadura y la de Lula dirigiéndose a los trabajadores en huelga se podrían comparar en términos simbólicos con el momento en que su madre, ya mayor, va en busca de un encuentro con Dilma Rouseff. Ambas se habian conocido en la prisión que las había tenido presa y el reencuentro es registrado en este documental con ternura y objetividad.

Lo que logra en ese entramado es que lo familiar y lo político se enlacen de modo que no se plantee duda qué cosas hay que entender para entender todo lo demás. Una dimensión íntima en la que Costa acierta cuando logra comunicar esa emotividad y esa pasión, de modo similar a las de las multitudes gritando a coro los nombres de sus líderes. Los primeros planos tanto de Lula como de Dilma, su enfrentamiento con el stablishment, una reverberación de intereses económico-familiares, político-religiosos, y político-económicos resulta letal para un partido que atendió los problemas de los pobres, los marginados y desposeidos, y que es destituido por un golpe de Estado legislativo y judicial.

“Lula hizo que los aeropuertos parezcan terminales de omnibus” solían decir con desprecio aludiendo aquellos que despreciaban la posibilidad que tuvieron los pobres de viajar en avión en la época del PT.

Costa recurre a repeticiones significantes de tres espacios fundamentalmente: la calle como lugar de enfrentamiento entre dos bandos; Brasilia como el lugar donde se teje aquel golpe y la casa presidencial, el bellisimo palacio de la Alvorada, amplia y vacía en la que una de las mujeres de limpieza dirá que ella hubiera preferido confiar en la democracia. La arquitectura de Niemeyer resulta mudo testigo de ese estado de conflicto.

Este documental dialoga con otros dos documentales que se pueden ver tambien en Netflix: por un lado con O Processo, de Maria Augusta Ramos lo más crudo del proceso que durante meses denunció, atacó y socavó el gobierno de Dilma Rousseff y que finalmente logró su destitución el 31 de agosto del 2016. Por el otro, y ya no específicamente sobre Brasil. Nada es privado sobre el robo de datos de las redes sociales para manipular campañas políticas en torno a fuertes polarizaciones sociales.

En todo caso, el testimonio documentado que hace Petra Costa de la llegada de la ultra Derecha a la presidencia de Brasil, de los acuerdos con el partido que traicionaría al PT y el fracaso de los procesos de constitucionalidad en aquel país, es valioso en tanto y en cuanto va más allá de un pasado inmediato y se mete en la profunda historia de un país sostenido en una historia de colonialismo y la esclavitud.