Crítica de “Escuela bomba, dolor y lucha en Moreno” de Juan Mascaró

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Finalmente se podrá ver todos los lunes a las 20 hs en el Centro Cultural de Cooperación esta película, dirigida por Juan Mascaró y producida por la Universidad de Luján, que viene precedida por una negativa del INCAA para exhibirse en el Gaumont, sala ue este organismo gestiona y que alberga películas de producción nacional más algunos (cada vez menos) festivales y muestras. Como Escuela bomba, no fue producida por el Instituto de Cine el INCAA consideró a ultimo momento que no tenia prioridad frente al resto de estrenos que sí cuentan con el apoyo estatal.

Ya de por sí, es polémica la restricción de estreno en la sala oficial de películas por fuera de ese circuito de subsidios, pero más problemático aún es si se considera que Escuela bomba es literalmente una bomba para la gestión de la educación pública del estado provincial de este gobierno.

Es fácil asociar un hecho con el otro y hablar de censura, ante una película realmente inconveniente en el contexto previo de las elecciones PASO que tendrán lugar en el país.

Escuela bomba detalla con ajustada rigurosidad los hechos ocurridos antes y después del día de la explosión por escape de gas en la Escuela 49 de Moreno, aquel 2 de agosto del 2018 en el que murieron la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez. Detalles que en el vértigo de la información de la cobertura periodística de los medios se pasaron por alto. Un pantallazo sobre esos medios y el registro directo del momento de la explosión da inicio a un documental que tiene la urgencia del tema que cuenta y en el que testimonios emocionados algunos, otros más objetivos, pero todos basados en la fuerte tesis que la película impone: que éste no fue un accidente sino un asesinato. Los que dan su voz son los docentes de la escuela, representantes gremiales, familiares de las víctimas.

El tema es muy potente y se lleva por delante la forma en un documental que expone con ciertas limitaciones sus recursos fílmicos. No es muy feliz, por ejemplo, la elección de algunas pantallas empequeñecidas y enmarcadas en un marco de madera para diferenciar algunas imágenes de archivo. Si se ve por ejemplo el discurso al estilo charla Ted que dicta el Ministro de Educación, ese recurso lo reduce y lo equipara al resto de las imágenes cuando en realidad es la malla ideológica que envuelve el relato. En ese sentido la búsqueda de argumentos e la historia misma de la distribución económica de los recursos del Estado nacional y los estados provinciales aporta un marco de referencia bien concreto.