FED 2019: el balance de las editoras y los editores

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La Fed terminó ayer, y más allá de los números, en Leedor nos interesa saber qué balance hacen los editores y las editoras acerca de las ventas, del público, de la organización y de lo que significa una feria de estas características para sus editoriales.

Clara Inés, Elemento Disruptivo; Ezequiel Wolf, Indómita Luz; Gastón Levin, Obloshka; José María Marcos, Muerde Muertos; Karina Macció, Viajera Editorial; Leonel Arance, Club Hem; Mere Echagüe, Modesto Rimba; Miguel Sardegna, También el caracol editora; Santiago Kahn, La Parte Maldita; Verónica Stedile Luna y Agustín Arzac, EME editorial; y Yanina Giglio, Odelia, destacaron la importancia de la FED como espacio de visibilidad y de intercambio entre editores y público lector.

Clara Inés, Elemento Disruptivo

Este año armamos un stand colectivo con dos editoriales amigas, Concreto y Trench. Sumamos esfuerzos y buscamos comunicar de una manera nueva. Hicimos señaladores, bolsas y stickers con una misma impronta que apuntara a convocar públicos diversos.

El balance de la feria es positivo. Sumarnos a la magnitud de este tipo de ferias siempre supone un esfuerzo. Fuimos con una meta en ventas que fue superada con tranquilidad. La gente que asiste a la FED es lectora, conoce los títulos y se detiene a preguntar, leer fragmentos, bucear hasta encontrar lo que busca. Ese es el público que nos interesa.

La organización fue correcta. El espacio en general quedó chico de la mesada para adentro y la capacidad estuvo apretada para el público en momentos pico. De cualquier manera, nos pone contentxs que hayan asistido más personas que el año pasado, ver que el sector está consolidado con un nicho que es más grande de lo que parece. Podemos ver, también, un sentido editorial de empuje independiente que es importante para poder sustentar los esfuerzos que hacemos todxs lxs editores.

Ezequiel Wolf, Indómita Luz

Fue nuestra primera participación en la FED como editorial. Compartimos stand con la editorial La Tercera. Estabamos en una esquina al ingreso del galpón, lo que facilitió la visibilización del stand en todo momento. Las ventas fueron en crecimiento de menor a mayor desde el primer día. El balance que nos dejó la feria es superpositivo, un gran aprendizaje como editorial.

Gastón Levin, Obloshka

Desde la misma FED, te cuento que nos parece que es una gran experiencia, que fue esta una muy buena edición de la feria. Hubo mucho público entusiasta y las ventas han aumentado con respecto a otras ediciones, al menos para nosotros (Obloshka/Autoría). Para la editorial, es un lugar privilegiado donde mostrar libros y conversar con los lectores. Lo cierto es que la organización progresa año a año. Tal vez sea el momento de replantearse algunas cuestiones inevitables por el crecimiento del público y la comodidad en las horas pico, pero creemos que por suerte es un evento destinado a quedarse y crecer. El clima que se siente en toda la feria es muy bueno, tal vez destinado a la pequeña gran grey de lectores asiduos pero que, por qué no, puede ampliarse a públicos menos lectores que contribuyan al crecimiento de la industria.

José María Marcos, Muerde Muertos

La concurrencia fue muy importante, y eso se debe a que la organización trabaja con acierto para afianzar y difundir una identidad vinculada a la diversidad de propuestas y estéticas.

Con Muerde Muertos estamos muy satisfechos por los resultados obtenidos. Tuvimos buenas ventas y muchas consultas. Al stand se acercaron lectores que ya nos conocen y otros que recién ahora nos descubren, algunos para comprar las novedades y otros para seguir investigando qué otros títulos y autores tenemos. Una de las claves del éxito es que, en esta feria, tenemos la posibilidad de ofrecer el catálogo completo y mantener un mano a mano con los lectores, con quienes, año a año, vamos consolidando una relación.

La FED da visibilidad a un sector enorme y dinámico, y permite ofrecer una variada y rica producción, durante tres intensas jornadas, en un mismo espacio, poniendo de manifiesto un valioso activo social.

Por otra parte, la propuesta colectiva potencia el trabajo de cada sello y ayuda a profundizar el vínculo entre los distintos actores involucrados (lectores, escritores, editores, traductores, imprenteros, diseñadores, difusores, libreros, bibliotecarios, gestores culturales), lo que lleva a contar con más elementos para una mejor toma de decisiones.

Karina Macció, Viajera Editorial

Fue hermoso ver tanto público: las personas recorrían deteniéndose en cada stand, hablando con los editores, y claro, llevándose libros. Creo las ventas fueron buenas: para Viajera estuvo muy bien, la gente estaba entusiasmada, había un ambiente festivo, y nos ayudó la posibilidad de ofrecer medios electrónicos de pago. La organización, una vez más, fue muy cuidada. Esta es nuestra cuarta FED y podemos apreciar cómo va saliendo mejor cada año. Es muy lindo porque tienen en cuenta las devoluciones que hacemos (ellos preguntan a través de una encuesta para ver qué se puede mejorar).

Para Viajera, la FED es un lugar de encuentro muy importante: estamos junto a editoriales que como nosotras son más o menos pequeñas, pero que definitivamente aman la literatura y hacer libros. Ese es el sello distintivo de la FED, es literatura fresca, es lo que está pasando, con una numerosa diversidad de formatos, con propuestas muy creativas y siempre con un contenido cuidado. Es el momento cuando lxs editores hablamos con lxs lectores y nos pueden preguntar sobre cada libro. Además de lo que el libro lleva, está cómo se hizo, quiénes son lxs autores, cómo llegamos a publicarlos. Cuando alguien hojea un libro, son muchas las historias y experiencias para compartir.

Leonel Arance, Club Hem

La FED 2019 nuevamente fue un éxito, no solo por la cantidad de gente que visita la feria y que crece año a año, sino por la curiosidad del público, un público que vuelve año a año y nos recuerda, nos reconoce y vuelve a apostar por nuevas lecturas. La FED ha logrado, gracias a una impecable organización, que sea un evento anual que hay que visitar, donde se debe estar para saber por dónde va la literatura contemporánea.

Lo que la feria genera es ilusión en un contexto que ya todas y todos conocemos, no solo por la cantidad de público, sino por su avidez de lectura; además el reencuentro con otras y otros editores sirve para contextualizar, planificar y celebrar que todavía existe un circuito editorial por fuera del poder concentrado que quiere seguir creciendo.

Mere Echagüe, Modesto Rimba

La Feria de Editores de este año estuvo buenísima, y la gente de la organización se tomó la molestia de tener en cuenta las críticas que hicimos las editoriales el año pasado. Muchas cosas mejoraron, como los precios de la comida y bebida para lxs feriantes, la conexión a internet, el espacio para niñxs, entre otras cosas. El público este año fue enorme; estuve charlando con gente del lugar y comentaban que no esperaban tanta gente, pero por suerte fue a principio de mes la feria y muchxs se acercaron no solo a conocer y mirar, sino también a comprar. En resumen, en cuanto a ventas, este año nos fue mejor que el año pasado. La Feria de Editores a nuestra editorial le aporta visibilidad, acceso al público que no tenemos con librerías ni con venta directa, y nos da también el espacio y la sensación de ser tenidxs en cuenta como trabajadorxs del mundillo editorial. Estamos muy agradecidxs y muy contentxs con los resultados.

Miguel Sardegna, También el caracol editora

Este año participamos por primera vez como expositores. Hasta el año pasado éramos parte del público. También el caracol editora tiene apenas un año de vida. Estar estrenándonos en la feria nos impide tener parámetros de comparación entre ediciones. De todos modos, no hacen falta muchas estadísticas para saber que la feria fue un éxito a nivel general y también para nosotros desde nuestro rincón en el stand 29. La sensación de felicidad es enorme.

Las ventas superaron nuestras expectativas. El mejor día para nosotros fue el sábado. Nuestro libro más vendido fue La primavera llegó en un carro tirado por caballos, de Riichi Yokomitsu, una traducción directa del japonés de un autor esencial en el canon japonés, inédito hasta hoy en castellano. En muchos casos, los lectores optaron por llevarlo junto con La canción del arrozal, de Lafcadio Hearn, el otro libro que integra nuestra colección japonesa al día de hoy. De ese modo, podíamos ofrecerles un descuento. Uno de los atractivos de la feria, también, es que los lectores se benefician de algunos descuentos.

También se interesó mucha gente por nuestra novedad en la colección de literatura argentina contemporánea: El Cristo roto, de Marcelo Rubio. En las próximas semanas se va a empezar a distribuir en librerías, así que estamos muy contentos de haber podido llevar a la FED una novedad tan fuerte. El público respondió a eso. También le fue bien a Monoblock, la novela de Karina Sacerdote. Es indudable que hay una literatura muy potente escrita por mujeres, contando este tiempo que nos toca vivir. La gente se interesa mucho por esas voces. Estamos muy conformes con el interés que despertó todo nuestro catálogo. La FED brinda la posibilidad de charlar con los lectores de primera mano, contagiar lecturas y recibir un feedback.

La organización de la FED fue excelente, desde que comenzó hace varios meses. En lo personal, nos dio un empujón enorme en cuanto a ventas. Su organización horizontal e inclusiva da a todas las editoriales las mismas oportunidades de exposición. Estamos muy agradecidos por la oportunidad de participar y esperamos seguir haciéndolo en el futuro.

Santiago Kahn, La Parte Maldita

Notamos un gran aumento de público y un crecimiento de ventas importante. La Feria se instaló en el calendario y circula mucha gente que viene a buscar material conociendo las propuestas y también hay público golondrina que no es habitué de librerías.

La organización de Ediciones Godot es impecable: siempre atentos y con ganas de aprender y mejorar.

Verónica Stedile Luna y Agustín Arzac, EME editorial

Nuestro balance de la FED es muy positivo; se notó el trabajo previo de los organizadores tanto en la logística de la Feria como en el público que concurrió. Hubo mucha gente otra vez, pero además era un público interesado, que en muchos casos había escuchado hablar de nuestros libros por actividades previas organizadas por la FED. La feria es un espacio importante para nuestra editorial porque significa un buen momento para vender, y sobre todo porque interactuamos con lectores y otrxs editores.

Yanina Giglio, Odelia editora

La FED es un evento que prioriza las relaciones públicas, favorece todo tipo de interacciones colaborativas: entre editoriales, entre lectores, entre autores. Así se visibiliza el trabajo de las editoriales, lo cual nos permite ampliar el público, y generar nuevos intercambios y lazos culturales.

Las ventas fueron mejores que las del año pasado, especialmente el día viernes. Nos fue muy muy bien.

En cuanto a Odelia en particular más allá del éxito/rédito económico, este es el éxito de la pasión, de la entrega sin medida de cada una, de seguir adelante con todo un contexto en contra. En este sentido, podemos decir que gran parte de nuestro trabajo anual está pensado estratégicamente en relación a la participación en la FED.

La organización es impecable, año a año se superan. Para destacar: la invitación a participar para libreros y bibliotecarios, y el programa de fellowship.

Foto de portada: Sofi Vara