Abusos del lenguaje en el Sívori. Transurrealismo. Arte y diversidad de género

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Meditaciones de una visitante

Hace mucho tiempo, en mi infancia, Mariette Lydis era una artista de moda. Entonces, y ahora, la mayor parte de su obra resultaba muy reiterativa, poco diversa, quizás producto del éxito que tuvo en sectores de alto poder económico que le solicitaban más de lo mismo. Un año antes de morir la artista donó buena parte de su obra al Museo Sívori y parece una excelente iniciativa que no quede arrumbada allí sino que se exhiba. Lo que no resulta tan interesante es que esa acción se enmarque, de manera forzada, en lo que se da en llamar: Transurrealismo. Arte y diversidad de género.

No tengo idea de qué se llama aquí “Transurrealismo”. Algunas obras parecen estar inspiradas en el surrealismo si por tal se entiende exponer lo Inconciente en tensión con la conciencia. Si esto es así, ¿por qué la obra de Lydis sería “transurrealista”? ¿Solamente por agregarle el prefijo trans como si fuera algo de moda? ¿Por algo relativo al género o a la sexualidad? El prefijo trans, en cuestiones de sexo y género, alude muy claramente a las personas que cambian de un género/sexo a otro, a diferencia de las personas cis que no lo hacen y, que yo sepa, eso no fue algo que haya hecho Lydis. ¿Debe entenderse por transurrealismo un surrealismo que muestre el travestismo, la transgeneridad o la transexualidad en la obra? Tampoco sucede esto con la de Lydis que se manifiesta bastante conservadora en cuanto a sexos y géneros.

Es cierto que la artista no fue conservadora en el modo en que vivió su sexualidad, algo que parece haber sido bastante frecuente en su época aunque no aceptado públicamente. Pero esto no aparece en su obra. Que haya ilustrado la poesía de Safo, entre muchas otras obras literarias, ¿sería expresivo de su bisexualidad? A tal punto no resulta así que el mismo museo se permite publicar dos cartas, una a su último marido y otra a su amante, mujer, para explicitarla. Porque en la obra, por lo menos en la expuesta en el Museo Sívori, no aparece. Y, además, no guarda ninguna relación con lo trans tan publicitado. Me pregunto qué habrán pensado lxs estudiantes del bachillerato popular trans Mocha Celis que fueron invitadxs a recorrer la muestra, sobre este tema.

¿Qué hay de trans en esta obra que no hace más que responder a las convenciones de representación de muchachitas, y algunos muchachitos, blancxs, lánguidxs, lagrimeantes?

ph Sivori Lydis

¿Por qué se presenta como de “diversidad de género” una obra que no sale de lo estereotipado para los géneros? Me deja la impresión de que, para la curadora de la muestra, Teresa Riccardi, la bisexualidad de Lydis la hace “diversa”, algo que hace mucho ruido. Utilizar el término “diversx” para lxs otrxs, para aquellxs que no respondan a la heteronormatividad procreativa no sólo es erróneo, es discriminatorio. La diversidad nos incluye a todxs, sin importar sexo, género o sexualidad.

El folleto de la muestra, que propone como título Mariette Lydis. Transicionar lo surreal, dice que el trabajo de Riccardi:

Propone una reflexión que no solo visibiliza su producción sino que también pone de manifiesto su actualidad desde una perspectiva transgénero y transhistórica.

¿Dónde estaría lo transgénero? ¿Qué significa transhistórico? Llenar todo de neologismos con prefijo trans no mejora el producto, muestra falta de respeto a las personas trans y una fuerte falta de conocimientos sobre el tema.

Resulta muy interesante que la cuestión de la diversidad atraviese los museos y sus obras. Lo que no resulta interesante ni aporta claridad es forzar ese atravesamiento cuando la obra no lo manifiesta.

La exhibición culminará el próximo 23 de setiembre y puede visitarse lunes, miércoles, jueves y viernes desde las 12 a las 20 horas, sábados, domingos y feriados de 10 a 20, miércoles libre y gratuito a todo público.