“Autorretratos de extrema intensidad deconstruyen la idea de belleza” Mari Katayama en la @58Biennale

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Mari Katayama es una artista plástica, que emplea el autorretrato en fotografía para desarticular las clásicas expectativas de belleza y sexualidad y explorar la relación entre el cuerpo humano, la moda y las prótesis. Nacida en Saitama Japón en 1987 con una enfermedad congénita que le provocó el acortamiento de sus piernas y deformidades en tobillos, pies y mano izquierda, a la edad de 9 años pidió que se le amputaran ambas piernas. Quedó así ante la elección de una vida en silla de ruedas o el empleo de prótesis con lo que le quedaba de piernas.

Mucho contenido de su obra gira en torno al cuerpo de Katayama y sus diferentes habilidades, y si bien elconocimiento de su historia corporal se impone para poder apreciar sus imágenes, su trabajo va más allá de una mera exploración acerca de la discapacidad.
Esta obra que logra singularizar el cuerpo femenino posee gran potencia
porque la mirada masculina predominante ha sexualizando y estandarizando la representación de las mujeres en las artes visuales. Katayama, a la manera de Frida Kahlo usa sus particulares contornos corporales con aditamentos y moda para crear un aspecto iconoclasta que redefine la belleza.

En “sos mia #001” (2014), la artista posa reclinada sobre la cama, su cabello negro con flequillo, sus ojos, maquillados con delineador negro miran directo a la cámara, sus labios y uñas son de color rojo y un enterito que lleva como ropa interior es su atuendo. En esta foto la artista no usa sus prótesis, usa unas “mangas” que envuelven sus piernas relajadas sobre almohadones. Su mano izquierda descansa despreocupadamente sobre un muslo. Sin duda se trata de una fotografía de belleza en la que las marcas del rojo en uñas y labios, así como el negro de sus ojos y la lingerie son significantes de sexualidad mas allá de cualquier cuerpo en particular. La toma no intenta “normalizar” el cuerpo de la artista, con lo que crea un nuevo tipo de belleza.
Katayama explica para Hyperallergic su interés por los “accesorios” que emplea:

“Comencé a fotografiarme rodeada de objetos como si yo misma fuera un maniquí. Al hacerlo facilito a la audiencia conocer el papel que estos artículos juegan. En principio fueron fotos de archivo, como para explicar esos objetos que me rodeaban hasta que la gente comenzó a llamarlas “autorretratos”.

En “observador #001” (2014) Katayama recostada sobre el piso asume una forma de “v” con su cuerpo, forma que repita con una de sus manos y en la posición de sus brazos, Telas, brazos de utilería como apéndices y manos con sólo 2 ó 5 dedos, irradian de su cuerpo. Estos “aditamentos” destacan por un lado sus manos heterogéneas y por otro las hacen visibles como “unas entre tantas”. De esta multiplicidad surge la pregunta: …si tenemos dos apéndices de brazos, ¿por qué no muchos?… ¿por qué 5 dedos y no 2 o 4? Tanto en estas como en otras imágenes, Katayama emplea objetos en referencia a su cuerpo y para sumergir al espectador en una realidad donde los supuestos límites del cuerpo se re imaginan.

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En una entrevista para la revista Fragmentos, Katayama toma en cuenta esta fusión del cuerpo animado con los objetos inanimados.
Como todavía las siento presente, no puedo decir si las piernas artificiales pueden considerarse parte del cuerpo humano o no. Es un tema sobre el que pensé un montón. Es que al no poder determinar donde empezaba y terminaba mi cuerpo, rastreaba sus límites con objetos de arte.

katayama
Ralph Rugoff incluyó las obras de Katayama en la Bienal de Venecia de este año. A diferencia de muchas de las apocalípticas obras tanto en el Arsenale como en el Pabellón Central, la exhibición de las imágenes de Katayama tiene un cariz positivo en el uso y estilo de la diferencia física como agente de auto definición y de redefinición personal. Podemos imaginar cómo el mundo material se integra al cuerpo. No a la manera distópica “humano como robot”, sino para crear nuevos contornos de belleza y funcionalidad.

Fuente. Hyperallergic. Trad de Marìa Pichot