Paris: Almost Human, de Thomas Houseago desborda humanidad en el Musée D´Art Moderne

0
131

Enormes figuras y esculturas se recortan en el espacio del museo de Arte Moderno en París. Formas que nos traen una presencia humana cuya desmesura deja entrever el pathos que la carga de sentido y delata lo performático en “Almost Human[1] la primera muestra retrospectiva de Thomas Houseago en Francia.

Nacido en Gran Bretaña en 1972, proviene de una familia modesta con una fuerte inclinación por el arte. Impactado en su juventud por el Picasso de los últimos años, por Joseph Beuys y por Chris Burden (body art, performer) atribuye a la beca de estudios que recibió para el Central Saint Martin College of Art and Design en Londres, un cambio radical en el curso de su vida. Desde entonces ha llevado su arte por Europa no sin esfuerzo o dificultades financieras. Hasta que en 2003 llega a Los Angeles, CA. donde después de años de esfuerzos en los que llegó a trabajar en la construcción, adquiere un nombre como artista.

En estas salas podemos apreciar ejemplos de su técnica con materiales crudos y de su sólida formación en dibujo que le permite reinterpretar la figura humana explorando la anatomía en una escala de gran exageración.

Sus esculturas conmueven desde su humana intención de movimiento. En la clásica figura del caminante se observa la cita a Rodin tanto en la musculatura como en las mismas huellas del moldeado en yeso que de por si constituyen un gesto de movimiento. Estos rasgos se encuentran en toda su obra posterior y dejan entrever al performer en Houseago.  No sólo los cuerpos humanos son de grandes dimensiones, también las esculturas objeto que presenta como “Spoon” (cuchara) que realizada en diversas dimensiones según la obra, remite a artistas como Giacometti o Meret Oppenheim al tiempo que evoca temas más personales como su uso en la cultura de la droga, allá por su años juveniles.

Su obra “Serpent” (2008) es representativa del artista. La manera en que relaciona las superficies planas con las escultóricas habla de su habilidad para manejar simultáneamente la doble, la triple dimensión y el dibujo. Al trabajar con materiales que deja vacíos como sin terminar revela fragilidades en potencia. Con la crudeza de los materiales, de las formas y los tamaños de sus esculturas el artista logra despertar emociones como empatía y ternura, poco habituales en esos volúmenes. Por su parte, la rebarba de las superficies nos habla de precariedad y vulnerabilidad, aunque el poder que de ellas emana resulta muy palpable. En algunas obras la figura o la forma desaparecen en favor de la arquitectura de la misma escultura. Emplea un tipo de yeso propio de la construcción. Cubismo, Futurismo y varias manifestaciones de Primitivismo así como de cultura popular, emergen de sus obras.

 “El estudio es para mí, el centro de mi vida. Es donde todo sucede”

Tal es el caso de su obra “Cast Studio” (estudio en yeso) Obra que fue creada para esta exhibición y está compuesta por varias esculturas en una sola base: plataforma o escenario, sillas, cama, cueva, baño, tumba. Diseñada como un espacio de vida en el centro de su quehacer, el artista invitó a figuras del arte y amigos personales, familia, niños, etc., para su realización. Un video en la misma sala acompaña a la obra y documenta como fue construida. Se aprecia el grado de participación del artista y su gente a quienes vemos introducirse en el cubículo o plataforma base de la obra en cuestión, cubrirse de material moldeable como una arcilla o yeso de pies a cabeza, moviendo la mezcla y jugando con todo el cuerpo sumergido en ella mientras moldean a gusto.

Esta mezcla, base de una performance de gran improvisación es la génesis de su obra y la marca de su arte.

En la Bienal de Venecia de 2011, su monumental obra, L´Homme pressé (el hombre apurado) hoy presente en esta exposición, ocupó el frente del Palacio Grassi en el Gran Canal. Es una obra fascinante por lo comentado anteriormente y no exenta de esa cierta oscuridad, que puebla la obra de Houseago. Con gran equilibrio entre la fuerza y la fragilidad, deja entrever la forma en que fue construida y luce en su aparente rusticidad, en contraste con las paredes de la sala, sus ventanales[2],  el cielo y la Torre Eiffel.

En la misma exposición otro video acerca del artista, su trabajo, su trayectoria y la evolución de su arte resulta interesante y esclarecedor y se puede apreciar mientras dura la muestra hasta el 14 de julio.

[1] El título de esta muestra proviene de la canción “Suzanne” de Leonard Cohen.

[2] Por donde fue introducida de a tres partes separadas que luego se ensamblaron en la misma sala donde quedo ubicada.

image-2019-06-15

 

image-2019-06-15 (2) image-2019-06-15 (1)

image-2019-06-15 (3) image-2019-06-15 (4) image-2019-06-15 (5) image-2019-06-15 (6)