Arsenale y Giardini: una ventana al mundo en la #58Biennale

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Entrar a los Giardini, es asomarnos al mundo por el arte.

Ralph Rugoff, curador de la bienal, ha realizado un ajuste a su formato tradicional acomodándolo a dos propuestas por separado: A: Arsenale B: Pabellón Central de los Giardini,

Cada uno de estos espacios generan diferentes atmósferas al mostrar diversos aspectos de la práctica de los artistas de la bienal y nos permiten apreciar que las obras no son “acerca de algo” ni ofrecen un mensaje que podamos descifrar ni fácil ni unívocamente. Pueden afectarnos con una sensación de incerteza, de sin-sentido al tiempo que también podemos encontrarlas cargadas de sentido. Para el filósofo Cornelius Castoriadis se trata de “una ventana que se abre al caos y una figura que se impone a un fluido amorfo”, una tensión entre caos y forma, explica su curador, R.R.

Y como es habitual, los Giardini el Arsenale, alojan países participantes y las obras que éstos presentan, en sus distintos pabellones.

Según señala el mencionado curador, la disparidad entre países se hace notoria, según su riqueza, cambios climáticos y cuestiones propias de la contemporaneidad que los atraviesan, la cual, no es “ni única ni homogénea” y se presenta en las “más diversas imágenes y las más flagrantes contradicciones” según señaló el historiador de arte Henri Focillion 80 años atrás.

De esta manera nos acercamos a los pabellones de los países y luego de esta primer visita nos permitimos elegir cinco de ellos según nos ha llegado su obra, siempre un desafío y un descubrimiento.

MONDO CANE, (Bélgica) el mundo es cruel, parecen decirnos Jos de Gruyter y Harald Thys artistas belgas quienes presentan una serie desde  21 muñecxs tamaño real en actitudes propias de personas que han vivido en siglos pasados. La manera en que los vemos vestidxs las situaciones sociales representadas, loas gestos y las actitudes los convierten en  miembros creíbles de la sociedad y nos remiten a un tiempo de cuentos….siniestros. Cada muñecx lleva el rostro de una celebridad belga actual, reconocible. Cada muñecx porta una caracterología amenazante de la cual querríamos escapar. Mondo Cane, mundo cruel. Mas allá de la historia belga, los artistas nos remiten a la condición humana. Lo que al comenzar el recorrido parece banal se transforma y nos transforma por obra de los artistas y su obra.
mondo cane

 

SWINGUERRA  /Brasil) video danza de gran fuerza y energía en el pabellón de Brasil. El dúo de Barbara Wagner y Benjamin de Burca presentan un film de baile callejero, de ajustada coreografía, propio de comunidades populares. Su estilo reconocible como “frevo” combina folklore con pop y “queer voguing” estilos a menudo rechazados por el “arte de clase” y apreciado desde “lo marginal”. Mas allá de la corriente oficial esta obra es, según sus  artistas creadorxs subversiva y hermosa. Lxs bailarines, nos dicen, pertenecen a comunidades de la ciudad de Recife, “negros, no-binarios y pobres” y muestran su orgullo de ser brasileños sin por eso tener una actitud provocativa. Si se trata de resignificar los valores brasileños, este pabellón lo logra desde una mirada actual, no pretenciosa, trayendo al público un Brasil intenso y abierto, a pesar de los discursos hegemónicos que el estado quiera imponer.

 

VUELO. (Polonia) Roman Stanczak es un artista famoso por el tratamiento que da a sus esculturas al  “darlas vuelta de adentro hacia afuera”, presenta en el pabellón polaco su obra objeto real, un avión de mediano tamaño al que de-construye y nos muestra como lo hace. Real es el avión y real  su  de-construcción. Ciertamente el artefacto se encuentra “dado vuelta como un guante” (inside out).Su interior, completo con la cabina, asientos y todo el equipo de a bordo, emerge de adentro hacia afuera, mientras que las alas y el fuselaje se “meten” de afuera hacia adentro, hacia el interior de la escultura. El pabellón se convierte así en un hangar para este avión dado vuelta. Escultura única en su forma y en su escala parece aludir al reverso del mundo, a las paradojas de la realidad en Polonia  como a los conflictos que las sociedades modernas padecen, demostrando como es que al ver las cosas desde “un sólo lado”, se anula al otro y el artista parece preguntarnos “¿de qué lado estas?” Hay una fantasmática un vivir entre “fantasmas” nos dice el artista y agrega que este “dar vuelta” a los objetos le sirve, como “preparación” (memento mori) para la muerte. Ciertamente la fuerte intención del artista en su obra nos abarca por entero, no podemos quedar fuera de su planteo.

 

LIBERTAD. (Estados Unidos) Martin Puryear, es el segundo artista afro-americano en representar a los EEUU en la bienal, y lo hace en plena era de Trump quien impone reducciones al presupuesto de la cultura, al punto de un posible cierre del pabellón de ese país. Puryear, artista de 77 años de edad, aun en actividad y presente en el ámbito de importantes galerías de New York, es reconocible por sus esculturas en madera, resinas, cuero o piedra. La forma de gorro frigio aparece en diversas expresiones y es apreciable en las obras para esta bienal. Inspirado en Jean Arp, Brancusi y esculturas africanas, en esta exhibición alude a la libertad reconstruyendo historia en carretas, chozas y barcos. Su arte esta permeado por la evocación al racismo y a la esclavitud. Oportuna su muestra de esculturas realizadas con materiales nobles, reconocibles y esenciales como lo es el concepto que da nombre a la muestra, la libertad.
puryear

 

CLIMA INSULAR (Filipinas, Arsenale) Mark Justinian, Con esta obra, el artista crea una atmosfera en la que teatraliza su idea de archipiélago en relación a las Islas Filipinas e investiga desde su rol de artista la construcción de la verdad, tema de la obra que aquí presenta. También Ralph Rugoff abarca este tema cuando se refiere a las así llamadas “fake news” y el papel que juegan dentro de lo que consideramos “información”. La obra de Justinian representa la geografía de su país como un viaje imaginario. Desafía nuestra percepción con plataformas de vidrio, a las cuales podemos acceder y que simulan islas y profundidades cavadas en el piso de la sala, cuando en verdad se trata de una combinación de espejos con juegos de luces y sombras que dan la idea de profundidad confundiendo nuestra percepción. El artista nos cuenta que la profundidad que percibimos es ilusoria y que su intención es revisar nuestras percepciones visuales las que pueden resultar engañosas al momento de reconocer la verdad. Enigmática, esta obra nos atrae al hacernos partícipes de la misma y permitirnos dudar de las formas en que percibimos la realidad espacial y sensible.

leé aquí sobre el lema de esta #58Biennale: May you live in interesting times

Ilustra la nota, la instalación de Roman Stanczak.