“Ser sin orillas. Ensayo sobre Ofelia”: entrevista a Inda Lavalle

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Ser sin orillas plantea una aproximación al imaginario de la Ofelia shakespeareana, un personaje riquísimo que puede leerse desde nuestra propia mirada crítica hacia el patriarcado.

Macarena Trigo es la autora y la directora de esta obra con un fuerte contenido poético. El texto, además, fue premiado por el CELCIT en el concurso Teatro dentro del teatro. Inda Lavalle, por su parte, es la encargada de ponerle el cuerpo a Ofelia, y con ella conversamos después del estreno.

Este es tu primer unipersonal, ¿cómo encararon el trabajo con la directora Macarena Trigo?

Es mi primer unipersonal, sí, y supone todo un desafío. Macarena Trigo, autora y directora, me había acercado el material hace tiempo, pero no terminaba de darse el momento. Finalmente, aunamos ganas y necesidad, y eso nos organizó. La necesidad y las ganas de hacer. Estamos atravesando momentos muy difíciles y cuesta mucho sacar adelante proyectos independientes. Espacio 33 nos abrió sus puertas generosamente, y contar con ese apoyo incondicional ayudó a encarar la adversidad y a concebir un plan de trabajo intensivo. Le sacamos mucho jugo a ese no-tiempo mágico de los ensayos.

¿Qué te atrajo de la propuesta de llevar a la escena un personaje tan potente como el de Ofelia?

Como dice un texto de la obra refiriéndose a Ofelia: “Todas queremos ser ella alguna vez”. Calculo que eso está en el ADN de toda actriz, como el personaje de la novia en Bodas de sangre o el de Abigail en Las brujas de Salem, por nombrar algunos. Son personajes icónicos para desmenuzar, que permiten explorar y bucear hasta lo más profundo de nuestra sensibilidad para encontrarles voz y cuerpo. Todos los personajes ofrecen esto; lo interesante de Ofelia es que se sabe mucho de ella y se espera mucho, también. La aventura es encontrarle la particularidad. ¿Cómo será mi Ofelia? ¿Desde dónde la voy a encarar? ¿Cuál será su/mi voz?

¿En qué sentido Ofelia puede leerse como una mujer absolutamente actual?

Lo es. Es la niña que manipulada por los grandes juega lo que le proponen; es el amor inocente, la entrega absoluta y el deseo de ser necesaria. Es “la madre, la abuela, la hermana y la novia”, como dice el  texto. La mujer abandonada por el hombre que duda. Pero también creo que, en los tiempos que corren, en este el intento de deconstrucción del patriarcado que estamos compartiendo, hoy Ofelia podría salvarse, no moriría en el lago, la marea verde la arrastraría y le daría cobijo y un lavado de cabeza, por supuesto.

El título utiliza la palabra “ensayo”, y todo ensayo privilegia la mirada personal. En este sentido, ¿qué aportaste al personaje desde tu propia creación?

Me cuesta teorizar sobre mi trabajo, ponerle palabras. Trabajo desde la intuición y la asociación. Puedo decir que durante el tiempo de ensayos se me armó una especie de burbuja, de microclima. Por azar, o no tanto, encontré en mi biblioteca una biografía de Spinetta, y la devoré. Eso me llevó a repasar sus discos, en especial Artaud. Esa poesía y esa música  alimentaron los ensayos. Leí una frase por ahí que dice que la intuición es la verdad del inconsciente; sintetizando: alimentar la conciencia de manera inconsciente para dejar salir una verdad inevitable. Creo que ese fue mi aporte.

Ahora que pasó el estreno, ¿qué evaluación hacés de esta función iniciática en lo que refiere al unipersonal?

El sábado 18 de mayo fue el estreno, función iniciática. Solita mi alma en el escenario. Rescato una distinción que hace la directora sobre el salir a escena o entrar a escena. Cuando uno sale, de alguna manera se defiende, cuando entra, invita, convoca. Me quedo con esta última. Invito al público a estar conmigo, a que me acompañe y viajen conmigo. Amo decir estos textos. Es una prosa poética tan bien escrita que se me hace la boca agua al decirla. Me retracto, mi alma no está sola en el escenario, estoy muy acompañada por las palabras de la autora y por el equipo de trabajo que hace posible esta obra, en este momento crítico, en Espacio 33.

Espacio 33 (33 Orientales 1119, Boedo); sábados 20 h; funciones a la gorra