Entrevista a Cecilia Meijide: “Me atrae el distanciamiento a la hora de montar una obra”

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Las cosas de Mabel es una obra que habla sobre los vínculos no solo familiares, sino sobre aquellos que generamos en contacto con cualquier semejante. Debido a una enfermedad en sus articulaciones, la protagonista, una mujer de 86 años, contrata a Iván, un enfermero de 30 años, para que la ayude en su casa. La obra irá desenvolviendo esa relación, pero también la de Mabel con su hijo Fabián.

La obra nace en el Espacio Xirgu Untref, donde seis directores montaban un espectáculo propio. El proyecto de Cecilia Meijide, llamado Un televisor viejo, fue el antecedente de la puesta que ahora puede verse en el teatro Beckett. Cecilia es actriz, docente, directora y autora, y nos cuenta algo más sobre la obra.

¿Cuál es el camino desde Un televisor viejo a Las cosas de Mabel

Acepte la invitación para participar del ciclo Generación Xirgu en octubre de 2018, para la cual podía presentar un texto de breve o mediana duración. Comencé a investigar en el universo de estos personajes y por el tiempo que tuvimos pudimos llegar a un work in progress. El título fue un error externo a nosotros por lo cual sabía que la pieza cambiaría de nombre. En 2019, con sala nueva, reescribí el texto, y pudimos ensayar e investigar a fondo tanto en las actuaciones como en la dramaturgia. Habiendo pasado ya por una experiencia de encuentro con púbico pudimos descartar o fijar muchas cosas y también escuchar las críticas que generosamente nos hicieron nuestros invitadxs respecto de las sensaciones que tuvieron al ver nuestro trabajo.

En general, no hay tantos personajes adultos en el teatro contemporáneo, si bien hay algunos. ¿Qué te permitió a vos la creación de esta historia en torno a Mabel con sus 86 años?

Me interesaba escribir sobre  la vida de una mujer a esa edad que lo ha vivido todo y  que no tiene quizás nada que perder. Es una mujer que atravesó muchas épocas y cambios sociales, por lo que puede tener un análisis de la realidad desde su vivencia y subjetividad. También me interesaba hacer hincapié en el rol del “cuidador” como lo es Iván, el personaje que la acompaña. Me conmueven esas profesiones que tienen la tarea  de acompañar y sostener a otrxs desde el profesionalismo y  también involucrando lo emocional, así estén ellxs mismxs pasando por alguna situación delicada.

Relacionado con lo anterior, ¿en qué sentido la vejez de la protagonista deviene en un procedimiento de actuación?

Como está interpretado por una actriz joven no deja de ser una composición, un procedimiento,  algo que se revela, que se muestra. No es una mujer de esa edad representando un cuerpo de esa edad y por tanto muestra al teatro como ficción, como convención.

El alejamiento de un teatro estrictamente realista es algo que ya estaba en Cactus orquídea. En este sentido, ¿cuál es tu propuesta acerca del teatro, es decir, tu propia poética teatral?

No sé si a priori tengo una propuesta, hasta ahora me han surgido estos trabajos. Me interesa mucho la actuación y lo que esta pueda producir como material para que algo sea digno de ser teatro. No me interesa bajar línea ni “hablar” de ningún tema antes de empezar. Me imagino estados, imágenes, experiencias que puedan ser placenteras y transformadoras para el espectador. No sé si es tanto el alejamiento de algo realista, pero sí el distanciamiento lo que me termina atrayendo siempre a la hora de realizar el montaje de una obra.

Más allá del tema de los vínculos, ¿qué otros temas te preocupan como dramaturga?

Muchos temas me interesan: las familias, el paso del tiempo, los cambios sociales, la filosofía, la maternidad, la política, pero no hace tanto tiempo que escribo y dirijo, por lo cual quizás con el tiempo me ocupe de otros temas que aún no he descubierto como disparadores para poner algo en escena.

Mabel 1Todos los jueves a las 21, Teatro Beckett, Guardia Vieja 3556 (CABA)

Redes: lascosasdemabel (Instagram)