Crítica de “Criatura”: los límites de la ciencia

0
82

¿Qué es ser un monstruo en esta sociedad en que vivimos? ¿Es estar afuera del sistema? ¿Es no tener dinero, ni una posición de poder? Algunos de estos interrogantes podemos plantearnos al ver Criatura. En esta obra, el engendro creado por Víctor Frankenstein exige una compañera. El estar solo en este mundo es un estigma más fuerte de lo que cualquier humano pueda soportar, incluso cualquier no humano, como es el caso. La criatura no lleva marcas en la piel, no es monstruosa de apariencia, sin embargo, la falla está en su espíritu, ahí radica el germen del mal que Víctor ha sembrado sin querer.

“Para mí, un cadáver tiene una belleza y una dignidad que ningún cuerpo con vida podrá alcanzar jamás”, sostiene Víctor y también dice que es superior, que es un Dios. Su pensamiento muestra hibris, personificación del exceso y la insolencia. Creer que el progreso científico y tecnológico lo podrá todo, incluso vencer las leyes naturales, es un acto que indica desmesura y soberbia. “Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros. Esta es mi criatura”, nos anuncia. Y ya sabemos que dicha criatura será el reflejo de su alma, la encarnación de sus peores demonios.

Con pasajes fuertemente literarios, esta versión de Frankenstein renueva la potencia del texto original de Mary Shelley. Gabo Correa se despliega en dos personajes y asistimos a la destrucción de las dos partes de sí mismo: la monstruosa y la racional/científica que se cae a pedazos cuando ve lo que ha resultado de su creación.

La originalidad de la puesta es notable (realización audiovisual a cargo de Daniel Ferrando y Emiliano Ferrando), ya que trabaja con un video donde vemos al científico y, luego su creación, el engendro es Correa de carne y hueso que dialoga con la imagen que vemos proyectada. Muy elogiable trabajo de coordinación y concentración, tanto de Correa como de Miguel Pittier en la dirección.

Víctor habita un lugar despojado, blanco, ascéptico, pero lo que ha creado nos habla del desborde y el deseo de superar los límites de la humanidad, o desafiar a quien algunos llamarían Dios. Esta transgresión de los códigos éticos lo llevará a la ruina. Viendo la tragedia que se ha desencadenado tras su creación, constatará que el progreso más que salvarnos, puede llegar a hundirnos. Pero será demasiado tarde, porque la destrucción ya habrá quedado sembrada tras sus pasos.

“Va a llegar el momento donde casi todo lo que hagamos será hecho por máquinas. Las máquinas lo hacen todo mejor, porque aprenden más rápido que las personas”, sentencia Víctor. Y como un Ícaro contemporáneo, este hombre de la ciencia volará alto, pero sus alas, cerca del sol se quemarán y su caída será irreversible.

Ficha artístico-técnica

Víctor Frankenstein/Criatura: Gabo Correa; Cygor/Víctor Frankenstein 1818: Vicente Correa; Elizabeth: Paloma Lipovetsky; Ellas: Mora Sánchez Uzal, Agostina Malamorte,Oriana Bosetto, Valentina Sánchez Uzal, Manuela Ruffini, Iara Odessky; Dirección: Miguel Pittier; Realización audiovisual: Daniel Ferrando/Emiliano Ferrando; Arte: Sandra Iurcovic; Meritorias de arte: Marina Spano, Carolina Balog; Música: Carmen Baliero; Sonido: Abel Tortorelli; Efectos: Richard Forcada; Maquillaje: María Eugenia Mosteiro; Asistente de dirección: Juan Cruz de la Serna; Diseño de imagen: Patricio Vegezzi; Prensa: Duche&Zárate; Producción: Gabo Correa

Funciones: Sábados a las 23 horas; Localidades: $ 350; Venta por Alternativateatral.com; Beckett Teatro – Guardia Vieja 3556 – CABA / 4867-5185