#BAFICI2019: Crítica de Gloria Bell, de Sebastián Lello

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Tras haberse consagrado con el Oscar a la Mejor Película Extranjera por Una mujer fantástica (2018), el realizador chileno Sebastián Lelio hizo una remake de su película Gloria (2013), en la que brilló la actriz Paulina García. En Gloria Bell (2019) el rol protagónico fue asumido por Julianne Moore, en un personaje que le permite –como a su colega chilena- explorar diversas facetas de la vida de una mujer que pasó los 50.

Gloria es una mujer que ya ha criado a sus hijos, se divorció y tiene un trabajo del que –conjeturamos- algún día se jubilará. Nadie en su familia parece advertir demasiado su presencia; el hijo cuida a su bebé (la madre, al parecer, lo ha dejado solo) y la hija inició un romance que acapara toda su atención. En medio de ese panorama, Gloria con frecuencia va a un club para bailar. A veces, hay suerte y alguien la saca a la pista. Pero si eso no ocurre, Gloria no desespera. La vida sigue y siempre habrá tiempo para buscar emociones, aunque sea cantando canciones de amor en su auto mientras va a trabajar o regresa.

Tanto la película original como su remake hacen foco absoluto en la percepción de su protagonista. Gloria Bell es esa clase de relatos que no se despegan ni un milímetro de su personaje central y logra conformar, de este modo, todo un mapa de percepciones, vivencias y emociones. Cuando la puesta triunfa, como espectadores ingresamos a la “órbita Gloria”, en la que podremos identificarnos con ella aunque no tengamos nada en común. El film avanza en un tono que no aspira a sobresaltos, sino más bien a observar el  devenir de Gloria, quien encuentra compañía en un hombre (gran trabajo de John Turturro) también divorciado, pero con una fuerte dependencia con su ex mujer y sus dos hijas.

La sexualidad después de los 50, la relación entre padres e hijos, la necesidad de hacer de la vida diaria “algo más” son los temas principales de la película. Para quienes vieron Gloria, esta remake será una invitación directa a la comparación cuadro por cuadro; de este modo, habrá menos sorpresas. Julianne Moore sale más que airosa frente a la tarea de componer a un personaje que supo encontrar en Paulina García un cuerpo y –sobre todo- un rostro capaz de explorar diversas capas de sentido (y sentimiento, desde ya). Con un humor tan pausado y atenuado como la tonalidad que Lelio elije para la totalidad del film (la banda sonora original remite a las hipnóticas melodías de Una mujer fantástica), esta Gloria Bell logra empatizar con el espectador quien llega, junto a su protagonista, hacia un final catártico; ni tan triste ni tan feliz. Como la vida misma.

Próximas funciones

Lunes 8, Multiplex Belgrano 5, 13:10;

miércoles 10, Multiplex Belgrano 5, 15:15.