Entrevista a Mariana Martinic Magan, autora de “El hombre más lindo del mundo”

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Entrevista a Malena Mariana Martinic Magan: “La rabia tiene mala prensa. Pero es la rabia un primer registro de la necesidad de cambiar esto que pasa. Las mujeres sabemos de eso. Las mujeres latinoamericanas hemos vivido la violencia en sus múltiples aristas, incluyendo la económica y étnica”.

Autora de un libro memorable Amoralarabia, una serie de microrrelatos que ponen en tensión el amor y la rabia desde una perspectiva femenina y también del  reconocido blog que lleva el mismo nombre, Malena Martinic Magan Nació en Punta Arenas, Región de Magallanes (Chile), en enero de 1967. Hija de padres militantes, debió salir de su país en el año 1974, luego del golpe de Estado al Presidente Salvador Allende. Ha participado en encuentros de poetas y escritores en Latinoamérica en los últimos años, presentando su libro Amoralarabia (Prosa Amerian, 2015) en Bolivia, Chile, Argentina, Colombia y México; Culoconculo (Prosa, 2018) en Barcelona, Gandesa, Sevilla, Rentería y San Sebastián (España 2018).

Las mujeres y los vestidos en una relación fetichista, tan cotidiana como irremplazable. Un universal. La necesidad de mantener la memoria en esas prendas que un día fueron claves para el amor. El evidente fracaso del amor y el vestido como depósito de la frustración. Las  mujeres en diálogo cómplice una a una, recordando aquel amor que dejó marcas y que pueden repararse entregando sus vestidos a Irene. Así se recorren ciudades y momentos históricos: Chile del 73, La Plata del 76, Bolivia en los 50, Berisso en el 45, Cosquín en los 70, Sucre, Gaiman, CABA y tantas. Articulando en el relato la historia de amor y los contextos patriarcales. Un cantante, un militante, un drag, el padre; siempre, el hombre más lindo del mundo. “El momento del encuentro de Irene con cada mujer, el relato y el proceso de deconstrucción de ambas. La inevitable caída del amor y la memoria colectiva de esa mujer que queremos ser pero entra en tensión con irreductibles deseos culturales”, dice Malena Martinic Magan, a propósito de su novela  El hombre más lindo del mundo. “Es la primera vez que me arrojo a la escritura sistemática de una historia. Siempre he encontrado en el relato breve un lugar cómodo de creación efectiva”.

¿Cómo fue el pasaje del blog al relato corto y ahora a la novela?

Ha sido un proceso de construcción y deconstrucción permanente, con enormes baches de incertidumbre como escritora. El blog me permitió mostrar lo que hacía sin tener la pretensión del libro impreso. A veces dudo. Muchas veces. El relato corto fue la sensación orgánica de un descargo poético. Una suerte de transformación de la rabia en algo bonito. Tengo esa sensación cuando los leo. Miro a las mujeres y en sus cuerpos aparece el registro. A todas nos pasan cosas tan parecidas. La novela me permitió un fuerte trabajo íntimo y sostenido con mi propia voz, con cientos de historias de minas escuchadas. Con silencios. Amores y desamores. Un patriarcado que nos determinaba por fuera de los espacios de poder.

En un reportaje te referís a ciertos universales latinoamericanos en relación con la mujer y la rabia, ¿cómo intervino este registro en la producción de tus trabajos?

La rabia tiene mala prensa. Pero es la rabia un primer registro de la necesidad de cambiar esto que pasa. Las mujeres sabemos de eso. Las mujeres latinoamericanas hemos vivido la violencia en sus múltiples aristas, incluyendo la económica y étnica. Eso nos pasa. Nos pasa por adentro. Me hice cargo de esa voz, la que gritaba, se reía, interpelaba, entraba en contradicciones, se deconstruía, militaba, tenía hijes, y por la noche se tomaba un vino y le crecían alas. Alas de mina.

¿Te molesta que te encasillen en la llamada “literatura feminista”?

Para nada, es un orgullo. Pensá que no son ensayos ni afirmaciones, sino la evidencia políticamente incorrecta de ser mujer latina. Fueron las compañeras de diferentes colectivos feministas las que tomaron los relatos y me dieron lugar. Eso me ocurrió en Colombia, México, Bolivia, España, Chile. Encontrarme con cientos de mujeres compartiendo dolores y revoluciones propias.

En Amoralarabia Culoconculo, hay una primera voz que interpela al lector y lo provoca. ¿Qué de esa marca aparece en la novela El hombre más lindo del mundo?

Es esa mujer que está en tensión, esa misma mujer narra la historia. Y son las mujeres y los mandatos culturales, los amores y los fracasos los que ofrecen la excusa perfecta para avanzar sobre la insatisfacción. Esto contado además desde el apuntalamiento en los vestidos. Cada mujer y su vestido fetiche desde el que cuenta la historia. Son 14 las mujeres que hablan, desde un marco político, social y cultural específico en los últimos 40 años. Y buscan y creen haberlo encontrado. El fracaso evidente, de tan evidente tampoco les permite decir que el hombre más lindo del mundo no existe.

Recurrentemente planteás una suerte de decepción ante el modelo monogámico y heteronórmico del amor romántico, pero sigue apareciendo como búsqueda. ¿Qué ocurre?

Se trata de un juego. Un juego en el espacio transicional. Tiene características ilusorias, esas que determinarán nuestras experiencias en este mundo. Escribo desde ese lugar, sabiendo que no es verdad, pero como si lo fuera. Con la misma impronta sostengo la temática. El amor como si fuera verdad, aunque no lo sea.

Elegiste como prologuistas a Dalmiro Sáenz y a Carmen Ruiz Repullo, para tus dos libros anteriores.¿ Qué significó esa elección en cada caso?

Dalmiro Sáenz fue mi maestro durante años. Con él aprendí a reírme de lo que escribo. Logró provocarme hasta desear no escribir una línea más en toda mi vida. Ahí supe que escribir era como respirar. En el prólogo de Amoralarabia dice: “No lea este libro”. Después aclara con una serie de encantadoras palabras que es un libro que él envidia…, pero la frase que queda, la contundente es “no lea este libro”. En el caso de Carmen y el prólogo de Culoconculo, fue un riesgo dada su militancia feminista y producción académica en relación al amor romántico. Un placer contar con su acompañamiento desde España. Leer el prólogo de Carmen permite avanzar sobre las ideas hegemónicas del amor.

¿Que podrías anticipar sobre tus expectativas en torno a El hombre más lindo del mundo?

Es una novela rica en historias. Son quince las mujeres que hablan, que cuentan y se piensan. Los procesos de deconstrucción en cada una son evidentes. Por otro lado, la descripción y fascinación desde los vestidos que cada una elige al momento de amar ilumina la historia, la vuelve sensorial. El hombre más lindo del mundo es una ficción, en sus múltiples sentidos.