Contracongreso de la Lengua: conferencia de Elvira Narvaja de Arnoux

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El CILE y el “contracongreso” vistieron la semana pasada de cultura a Córdoba. Las discusiones de raigambre regional, nacional e internacional fueron amplificadas con micrófono para extenderse a lo largo de los centros de estudio, las sedes culturales y el público en general.

El martes 26 de marzo se dio apertura al I Encuentro internacional: derechos lingüísticos como derechos humanos organizado por la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). La apertura oficial, precedida por mesas temáticas de discusión, estuvo a cargo de las palabras de Juan Pablo Abratte, decano de la facultad y seguida por la conferencia de la doctora en lingüística Elvira Narvaja de Arnoux.

El auditorio estaba completo; no cabían más personas en los asientos, ni por el piso. El silencio hablaba, el nivel de atención daba cuenta de una gran admiración; la risa, una forma de complicidad y las preguntas, una búsqueda decidida en el saber. Elvira es reconocida dentro del círculo intelectual argentino, su participación activa en el “contracongreso” giró en torno a las políticas lingüísticas, el valor de la diversidad, además, echó luz sobre los mecanismos que hacen al estado del español hoy.

La Real Academia Española (RAE) propone; las academias nacionales de los países hispanoparlantes responden con relación a sus intereses, ideas y concepciones; la RAE decide. De esta manera, describió la lingüista la forma en que suceden  los cambios en nuestra lengua. La propuesta del CILE en este 2019 y desde su primer edición, tal y como lo expresó Elvira, es el de la unidad en la diversidad; para la expansión y vigencia de la lengua, es necesario tanto la unidad como la renovación y, en este sentido, proponen un español general que no esté contaminado con variantes regionales.

Pensar en un español general, es un tema clave para comprender la políticas oficiales de los organismos españoles. Elvira mencionó uno de los puntos de mayor interés en esta búsqueda de unidad lingüística, el español en EEUU por ser un punto económico de gran importancia en el mapa de la lengua española. Se trata, entonces, de pensar en una variedad que no los afecte en su heterogeneidad, expresaba Elvira.

La relación del español con el inglés fue otro tema que tomó la lingüista, lo cual significa la necesidad de simplificar la lengua en pos de mejorar las posibilidades de traducción, y los buscadores de la web. El negocio estaría en acoplarse con el inglés, aunque como puntualiza Elvira, las políticas se centran en un inglés básico, pensado a merced de la comunicación sin prestar atención a su mundo cultural, a su historia, a sus variedades. Pero aún más negativo para nuestra lengua, nos transmitía Elvira, es pensar el inglés para lo científico, lo formal y dejar el español para la intimidad, lo cual sería un fenómeno de diglosia que se ha dado muchas veces a lo largo de la historia de las sociedades. Sino por qué la necesidad de escribir un abstract en los trabajos académicos, por ejemplo. En este sentido, se deja ocupar al inglés la tecnología de punta como un espacio que le pertenece simbólicamente, por lo cual el español queda subalternizado, no es capaz de decir en clave tecnológica, se lo minoriza.

El uso de una lengua que no es la materna minoriza el pensamiento y, por tanto, la producción intelectual.

Entre las pregunta del público, surgió la duda de por qué se extiende la forma de denominar nuestra lengua como español y no como castellano como solemos hacer también en Argentina. Y la razón que nos brinda Elvira es la de la difusión, la búsqueda de universalidad, el conocimiento que ya está internalizado en las comunidades hispanoparlantes y de lenguas extranjeras. Lo cierto es que esta forma de denominación encubre el origen, se reproduce como una lengua que simboliza una nación aún sin detenerse a nombrar la diversidad cultural y lingüística del propio país.

Desde 1997 se realiza el Congreso de la Lengua Española, significativamente, dos veces se realizó en Argentina y las dos veces se realizó un “contracongreso”, mientras que en las demás sedes no. Lo cual no es una mención menor expresada por Elvira Narvaja de Arnoux. En el primer punto, podemos pensar que Argentina es un gran centro cultural con una población heterogénea, donde hay una importante actividad editorial y artística. El segundo punto, da cuenta de una voz potente, una impronta de la diversidad y lucha por lo que nos pertenece avalado y de la mano de las casas de altos estudios y la intelectualidad.