Entrevista a Aliana Álvarez Pacheco: “Jardín sonoro” en el Jardín botánico

0
28

Jardín sonoro es teatro para escuchar en un espacio tan original como es el Jardín botánico. Para realizar la experiencia, alcanza con bajarse la aplicación, activar el bluetooth y buscar los puntos de escucha identificados en el mapa y marcados en el espacio. Un celular y auriculares son suficientes para disfrutar de un espectáculo en el que la voz y los sonidos son protagonistas.

Aliana Álvarez Pacheco es la directora artística de esta propuesta en la que Mariana Chaud, Giuliana Kiersz, Paula Marull, Las Nubes (dúo performático de Rita Pauls y Vivi Tellas), Laura Paredes y Laura Santos ofrecen sus obras durante todo marzo. Con Aliana, conversamos para enterarnos un poco más de este proyecto “para ser explorado, más allá de las palabras”.

En el pasado, la gente se reunía y escuchaba el radioteatro, ahora llega Jardín sonoro, ¿en un mundo tan visual, qué desafíos propone un teatro en el que la voz es la protagonista?

Cuando convocamos a las dramaturgas a escribir, las invitamos a que prestaran especial atención al universo sonoro del texto ya que las obras se completarían con un trabajo minucioso de grabación y posproducción de sonido. Así, cada una de ellas diseñó una partitura sonora que acompañara el texto, permitiendo entonces al espectador reponer el espacio y los climas de las escenas propuestas. Creemos que trabajar realzando lo sonoro de cada texto invita al espectador al desafío de reconstruir en su universo imaginario aquello que es sugerido por estímulos sonoros. Por ejemplo, el sonido del viento y el aullido de un lobo en el texto de Laura Santos son índices que denotan un espacio y un clima que el espectador deberá completar haciendo uso de su imaginario. En este sentido, así como en el teatro ciego los demás sentidos se potencian, aquí también es el espectador quien se encargará de reconstruir en su imaginación aquello que acontece a través de lo sonoro.

¿Qué características tienen las obras que se dan a conocer en este formato?

Las seis obras que forman parte de esta primera edición fueron comisionadas especialmente para la ocasión. Les propusimos a las dramaturgas que escribieran textos breves, de uno o dos personajes, que estuvieran de algún modo atravesados por la naturaleza (en un sentido amplio del término y aprovechando su polisemia). Así, cada una de las artistas se apropió de este disparador de un modo personal, adaptándolo a su universo y poética propios. Por ejemplo, en las obras de Giuliana Kiersz o de Laura Paredes la naturaleza irrumpe en forma de insectos, plantas, tierra y humedad; mientras que en las de Mariana Chaud y Paula Marull, hay una indagación sobre la naturaleza femenina en tanto mujer y madre. Nos da mucha alegría poder compartir un pequeño panorama –felizmente heterógeneo– de la dramaturgia hecha por mujeres actualmente en nuestro país.

En la narrativa, parece haber un auge de los audiotextos, y ahora surge esta propuesta teatral, ¿cuál es la relación de esta vuelta a lo auditivo con las nuevas tecnologías?

Nos interesaba usar la tecnología como una posibilidad de expandir los límites de lo teatral por fuera de las salas tradicionales. Florencia Lavalle –con quien ideamos originalmente el proyecto– había investigado sobre el uso de dispositivos de geolocalización en distintos museos del mundo, los que permitían amplificar la experiencia cultural a través del celular. Nos pareció atractivo poder dar al celular un uso que fuera más allá de lo instrumental y transformarlo en el vehículo de acceso a una experiencia artística.

En un mundo sobrecargado de estímulos visuales, donde la vida parece mostrarse en la vidriera de Instagram, nuestra propuesta con Jardín sonoro invita al espectador a cerrar los ojos e imaginar el universo ficcional que cada una de las autoras propone.

¿Creen que estamos frente a un sentido no tan explorado fuera de la música? ¿Por qué?

Jardín sonoro fue pensado como un radioteatro 2.0, solo que esta vez el dispositivo de transmisión –en lugar de ser la radio– es el teléfono celular. En este sentido, creemos que no es algo nuevo trabajar sobre la construcción sonora de una obra, aunque sí lo es el escenario donde transcurre y la forma en que el espectador lo recibe. Si antes la gente se sentaba alrededor de la radio para escuchar las ficciones, en Jardín sonoro la propuesta es que el espectador sea activo, construyendo su propio recorrido y generando una escucha al aire libre, que puede ser sentado en un banco pero también en movimiento. Por otro lado, los recursos técnicos actuales a nivel de sonido permiten generar climas, escenarios e intensidades que hacen que la construcción sonora sea un universo en sí mismo para ser explorado, más allá de las palabras.

¿Cuál es la importancia de que el proyecto se realice en el Jardín botánico? ¿Hay alguna intervención especial en este espacio?

El Jardín botánico es uno de los espacios verdes más icónicos de Buenos Aires, no solo por su antigüedad y belleza, sino también porque se ubica en un lugar central de la ciudad, como un oasis en el medio del caos porteño. En este punto, se trata de un espacio que invita a un tiempo distinto –un tiempo de contemplación y paseo– que posibilita la escucha de textos de ficción. Al tratarse de un espacio público muy frecuentado por los habitantes de la ciudad, nos parecía interesante que los visitantes –y también nosotros como equipo artístico– pudiéramos habitar ese espacio de otro modo, haciéndolo propio a través de la construcción de obra dramática en el lugar, transformando así a los visitantes en espectadores.

Como forma de plasmar esa intervención espacial, dentro del espacio del Jardín ubicamos seis totems acrílicos –con diseño de la artista Johanna Wilhelm– que señalan los puestos de escucha. Los sitios fueron elegidos una vez finalizada la posproducción sonora de los textos, teniendo en cuenta las intensidades y climas que nos sugerían las obras.

Hasta el 31 de marzo

Jardín botánico Carlos Thays: Av. Santa Fe 3951 – CABA

Horarios: de martes a viernes de 8 a 18.45 h

Sábados, domingos y feriados de 9.30 a 18.45 h