Crìtica de Imprenteros, de Lorena Vega

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Conocí a Lorena Vega en el 2003 cuando realicé la curaduría Arte en Progresión, una mega muestra de ciencia, tecnología y arte en el Centro Cultural San Martín. La artista Marcolina di Pierro había realizado una escenografía virtual para una obra teatral dirigida por Lorena y la programé buscando mostrar, en ese momento tan pionero,  un abanico de plataformas en nuevos medios que incluyeran las artes escénicas.

Otra vez Lorena me convocó para asesorarla en un guión de una performance que realizó en el foyer del Teatro san Martin. Allí personificaba a una empleada municipal que realizaba visitas guiadas sobre una instalación. Al contenido del análisis ella lo fue enriqueciendo sobretodo en las aristas del personaje,  imprimiéndole calidez en la ironía.

La admiro como actriz,  como maestra, como dramaturga y siempre que puedo la sigo en sus trabajos de  actuaciones  inolvidables, como la Salomé de Mauricio Kartun o Encarnación Ezcurra: dos heroínas épicas y fuertes donde demuestra una peculiar seducción y trasmite  una inquietante libido.

Acabo de distrutar su producción autobiográfica IMPRENTEROS en un Timbre 4 colmado por un público receptivo. Utiliza un escenario despojado, ropa informal. Al comienzo, luego de pedirnos que apaguemos los celulares, comienza un especie de stand-up que nos introduce en la historia de y con su padre, un verdadero artesano gráfico dueño de una imprenta en el conurbano .

Si al principio parece ser  un poco simple, de a poco, al compás de su voz embriagadora, expande una madeja de vivencias que se va complejizando a través de la dramaturgia. El relato personal se va trasmutando en  una experiencia teatral en forma de biodrama donde convoca a su familia actoral de amigos y colegas a fin de que representen situaciones y personajes.

La interacción de los intérpretes se alterna con fotos a las que describe con mirada burlona, sin caer jamás en el sentimentalismo. Instala en la puesta en escena  a  sus propios  hermanos para que den testimonio. El hecho teatral se expande en imagen y sonido, objetos, palabra real, reportaje fílmico y coreografías. Madre, padre y tres hermanos se tornan multidimensionales. Lorena se desdobla en una actriz que la representa desde los 15 a los 36 años, pero el realismo se trastoca cuando asume su rol de directora y apuntadora.

La ironía y sobre todo el amor convierten a ella misma y a su familia en seres entrañables más allá de sus conductas muy humanas; virtudes y defectos.  La aparente liviandad propone profundas  preguntas metafísicas sobre la trascendencia o el perdón. Desde el punto de vista psicológico se ve como cualquier resentimiento se convierte en sanación.

La microhistoria de Lorena Vega y su familia  no es puramente anecdótica, tiene como telón de fondo la Historia Nacional con mayúscula, desnuda un momento de la Argentina, de una forma de vivir, de trabajar. Lo único y lo universal se amalgaman en un documento poético

Surgen las vicisitudes de una Argentina llena de heridas, cicatrices y pústulas. Un retrato de empresas familiares en crisis, los oficios orgullosos en extinción, el miedo al cambio irremediable que sufre  las consecuencias de los avatares económicos, sociales y tecnológicos, junto con las contradicciones propias del ser humano y de nuestras idiosincrasias. No faltan las crisis políticas, los exilios, las aspiraciones  de la clase media trabajadora, sus ritos domésticos. La madre matrona dominante, que alguna vez usó hot-pants. El padre langa, testarudo y autodestructivo.  El conjunto está muy trabajado, hasta el programa de mano. No sobra nada, todo es verdadero y está  impregnado de un humor desopilante que logra la total empatía con el espectador para culminar con un final a toda poesía, en donde no hay grietas, en el arte y la memoria todo se reconcilia.

Qué importante en este momento son estas creadoras que están revolucionando el teatro contemporáneo argentino como Vivi Tellas, Lola Arias o como en este caso la maravillosa  Lorena Vega

PROXIMAS FUNCIONES

VIERNES 15/3 Y MARTES 19/3 2030 CENTRO CULTURAL RECOLETA
DOMINGO 31/3 A LAS 19 EN EL CENTRO CULTURAL MORAN
SABADO 6/4 A LAS 20 EN EL YORK
DEL 13 DE ABRIL A FIN DE JULIO EN EL CENTRO CULTURAL RECOLETA