Entrevista a Paula Ransenberg, “Juicio a una zorra”: otra mirada sobre Helena de Troya

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Paula Ransenberg es actriz, directora, autora y docente de teatro, formada en la escuela de Alejandra Boero, Juan Carlos Gené, Verónica Oddo y en la Escuela Nacional de Arte dramático. Este viernes 22 reestrena Juicio a una zorra, escrita por de Miguel del Arco, cuya inspiración es la conocida Helena de Troya.

Esta Helena que nos trae Paula, de la mano de la dirección de Corina Fiorillo, viene a reivindicar su imagen, a cuestionar la de la Historia y a presentarnos los hechos desde su mirada de mujer. En Leedor, conversamos con Paula acerca de la composición de este personaje.

La frase que habla de que todo ya estaba en los griegos también llegó a los personajes femeninos que son rescatados desde una mirada feminista, ¿qué te parece que aporta a la lucha de la mujer ir hacia fuentes tan antiguas?

Creo que hay cosas que se toman como ciertas porque así nos las dijeron, y eso es muy peligroso: “Este era bueno”, “esta era mala”. Ir hacia atrás en la historia o revisar los mitos, como lo hace esta obra, es muy importante porque nos hace ver los acontecimientos y a las personas del pasado desde otro punto de vista. Creo que al ver las cosas de otro modo es más posible verse a uno mismo de forma diferente y modificar el presente.

¿Cómo juega el contraste entre el título que califica peyorativamente a la protagonista y lo que después desarrolla la obra?

Nos preguntamos quién sería un icono de belleza hoy en día, como lo fue Helena en Grecia. Aparecieron las Marilyns y las Cocas Sarli. Elegimos contar esta historia desde una Helena vedette, sobreviviente de un sistema machista que la idolatró y la destruyó al mismo tiempo. Esta “zorra”, esta “puta” viene a contar su historia. El adjetivo se ira quebrando a lo largo de la obra para mostrar las heridas de una mujer.

¿Cuáles fueron las indicaciones de Corina Fiorillo sobre la construcción de personaje antes y durante los ensayos?

El desafío era construir una obra con igual dosis de humor y verdad terrible. Corina siempre estaba atenta a equilibrar esa balanza y, por sobre todas las cosas, me dio la libertad para seguir un instinto que me decía por dónde ir. Ella tomó ese germen y lo extendió a todas las áreas: escenografía, música, vestuario e iluminación.

En cuanto a vos, ¿cómo fuiste delineando a esta mujer que tiene una imagen muy instalada desde la propia Historia?

El texto es muy contundente, lleno de imágenes y sensaciones, pero el personaje de Helena para mí estaba muy lejano, muy en un limbo hollywoodense o de libro infantil. Para que la historia tuviera sentido, necesite imaginarme a Helena hoy, con sus cirugías estéticas y pasada de maquillaje. Así empezó a delinearse esta Helena más latinoamericana, que canta boleros y viste minifalda apretada.

¿Qué temas se van configurando a partir del relato de Helena?

El abuso hacia la mujer, el machismo de hombres y mujeres (el peor), el sinsentido de la guerra, el juicio de los otros y los prejuicios.

Darle la voz a Helena no es casual y es parte de una suerte de parodia (o inversión de valores) que opera en varios niveles, ¿dónde marcarías vos lo paródico del texto?

El texto tiene mucho humor. Helena es una sobreviviente y por eso tiene mucho humor. Se ríe de sí y del mundo. Hay algo del humor de los travestis que fue muy inspirador para mí. El humor la salva.

Reestreno; Viernes 20.30 h
Duración: 60 minutos

Timbre4 – México 3554
http://www.timbre4.com

Foto de portada: Francisco Castro Pizzo