Crítica de “Lo mejor de mí está por llegar”: versión libre de “Medea” de Eurípides

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Medea de Eurípides es una obra original en varios sentidos. De los tres trágicos griegos, él es quien encarna una postura más crítica, lo que lo lleva a crear personajes menos idealizados y menos heroicos. Sin embargo, lo más trasgresor de Eurípides son sus figuras femeninas que toman la palabra, que se apoderan de las discusiones políticas y sociales de su tiempo.

Medea es un personaje contradictorio: es, por un lado, una mujer enamorada y una madre que adora sus hijos; y por otro lado, una mujer asesina que no muestra piedad con sus enemigos. Lo mejor de mí está por llegar es una versión libre de la obra del trágico griego, pero rescata lo esencial de su protagonista: la mujer que lucha por la realización de su deseo y que en esa lucha va hasta las últimas consecuencias. En el caso de Eurípides, es destacable la construcción de un personaje femenino tan actual que permite a Jorge Acebo y a Juan Carlos Rivera una recreación dentro del contexto de la violencia de género y de la opresión del patriarcado.

La Medea de la obra que se estrenó el domingo pasado nos cuenta sobre su infancia en La Limpia, un pueblo rural donde todo parece idílico: la relación con su padre, las tareas del campo, la plantación de amapolas que tanto ama. Sin embargo, en una fiesta en Bragado conoce a un médico que pronto ejercerá sobre ella todo tipo de violencia y hará que a los 15 años esta niña pierda su inocencia de un momento a otro. Su relato abarca alrededor de diez años, y si bien es cierto que toda la narración nos llega a través de su punto de vista, el resto de los personajes –el padre, el médico y sus hijos– quedan muy bien delineados.

Aunque estamos frente a una historia cuyo contenido tiene un gran peso, la puesta de Jorge Acebo y la actuación de Florencia Galiñanes lo potencian. En cuanto a la primera, la iluminación y la proyección de imágenes de fondo le dan corporeidad a los recuerdos de Medea, pero a su vez, nos acercan su rostro profundamente expresivo. Es destacable cómo, con una escenografía mínima, los espectadores vamos construyendo los diferentes espacios donde transcurre la obra.

La actuación de Florencia es excelente desde la voz hasta la expresividad del rostro y los movimientos del cuerpo. Es una mujer adulta que “actúa” eso que está narrando y que va dando cuenta de la evolución de su personaje, el cual va creciendo en intensidad y en dramatismo. Están muy bien logrados por parte de la actriz los contrastes entre la infancia feliz y la irrupción del dolor. Sin embargo, a través de su voz, Medea muestra que sigue siendo, en esencia, la misma chica que disfrutaba de tenderse en el campo y mirar las amapolas.

Lo mejor de mí está por llegar es una obra que duele: imposible salir del teatro sin que se movilice algo dentro de nosotros, lo que, en principio, colabora para que el tema de la violencia de género se instale en la sociedad también a partir del arte.

Ficha artístico-técnica

Dramaturgia: Jorge Acebo y Juan Carlos Rivera; Actriz: Florencia Galiñanes; Composición musical y música en vivo: Maximiliano Pugliese; Cámara en vivo: Nicolás Condito; Realización y edición audiovisual: Nicolás Teté; Diseño de iluminación: Paula Fraga; Diseño de vestuario: Priscila Iaria; Diseño gráfico: Maximiliano Pugliese; Fotos: Juli Rodríguez; Prensa: Marisol Cambre; Asistencia de dirección: Nicolás Condito; Dirección: Jorge Acebo

Domingos 17 h; El Arenal Teatro – Juan Ramírez de Velasco 444 – CABA; Funciones: domingo 17 h – Tel. 15.2605.1812; Localidades: $300 – Estudiantes y jubilados: $250

Más información y entradas: Alternativa teatral

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Duración: 75 minutos

Esta obra fue declarada de interés social y cultural por la Confederación Parlamentaria de las Américas – Red de Mujeres Parlamentarias de las Américas y cuenta con el apoyo de Mujeres sin miedo y Juntas y a la izquierda.