Carlos Gallardo. Obras 1983-2008, inaugura en Osde

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El 21 de febrero bajo la curaduria de Mercedes Casanegra, inaugura, en en la sala del Espacio de Arte de la Fundación OSDE de Buenos Aires, la exposición Carlos Gallardo. Obras 1983-2008, que presenta trabajos de su entera trayectoria. A poco tiempo de haberse cumplido el décimo aniversario de su fallecimiento, se distingue de otras muestras realizadas durante su vida y de la primera póstuma, en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires en 2010, por el expreso enfoque en su actividad profesional de manera integral.

Su currículum vítae da cuenta de un espíritu precoz, polifacético y de múltiples talentos. Es inevitable advertir en él los rasgos de una personalidad indagadora y de un observador privilegiado, dotado de una mirada estética sobre los objetos de creación artística y más allá de ella. El diseño industrial y, luego, el diseño de comunicación fueron el primer campo de estudio de Carlos Gallardo y también su primer acceso al mundo de la creación de formas manufacturadas y artísticas.

Así, atravesó una larga experiencia en su paso por las editoriales Abril e Hyspamérica y la revista Summa, entre otras, y en el trabajo de manera independiente en su estudio, con marcas importantes como el Teatro Colón, Argentina 78 Televisora Color y otras. Paralelamente, comenzó a realizar obras de dibujo como obra plástica autónoma, que continuó a través de la pintura y la fotografía.
En 1983, fue convocado por Kive Staiff, el director del Teatro General San Martín de Buenos Aires, para ocupar el puesto de director de arte de la institución. Allí realizó cerca de veinte afiches, como los de la obra Galileo Galilei, el de una presentación de Susana Rinaldi, entre tantos otros, además del institucional del Teatro; este conjunto es su producción más temprana en esta exposición.
En 1984, comenzó a trabajar junto a Mauricio Wainrot en instalaciones de escena y vestuarios de las obras dirigidas por él en el Teatro San Martín. Se habían conocido a fines de los 70 y fueron inseparables compañeros de vida y de labor artística conjunta. Las escenografías o instalaciones en escena y los vestuarios de ballet lo ocuparon de modo tal que tomó la decisión de dejar la gráfica.
De manera natural, la vida de Gallardo fue tejiendo una trama entre trabajos institucionales, viajes y estancias en el exterior que marcó una impronta en su imaginario artístico. Y así desarrolló una producción como artista visual –realizó pinturas, fotografías, objetos e instalaciones que exhibió en galerías y museos de la Argentina y del exterior– en paralelo a su participación en el mundo del teatro y la danza.

Esta exposición reúne todos sus modos de manifestación artística que conviven aquí como lo hicieron en la vida de Carlos.
De manera simbólica, la instalación Finale (2003), un conjunto de trece atriles, similares a los utilizados por los directores de orquesta y que sostienen las hojas con pentagramas, se halla en el centro de la sala. Solo que aquí se trata de cartas que tienen un baño de siliconas que las protege del paso del tiempo, pero, a la vez, ya no permiten la lectura de los textos. La misma obra tiene una versión en la que los atriles, en vez de hojas de papel, sostienen panes de césped verde, como la instalada en la plaza Lavalle de Buenos Aires.

Carlos Gallardo se formuló de manera retórica preguntas existenciales en tono filosófico–Qué, Quién, Cómo, Cuándo, Por qué– que, en muchos casos, superpuso a las imágenes fotográficas.
Finalmente, la serie Destiempos (2008) está compuesta por fotografías de una particular instalación que el artista creó con pequeñas cajas de resina sintética negra que pertenecieron al Correo Central de Buenos Aires y que tienen inscriptos números, los días del mes, y la abreviatura de los nombres de los meses del año. El artista las utilizó como si fueran pequeños escenarios donde ubicó a los personajes mínimos, pero en escala. Así, el lente fotográfico macro no solo los vuelve más grandes, sino que los humaniza. Sus gestos –su expresividad, ironía, vitalidad y ternura–los vuelve actores de ese teatro del mundo y de la vida que tanto interesó a Carlos Gallardo. Cada una de las series enfoca con diversas lentes la conjunción de existencia y tiempo.

Galeria de Imágenes

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