Entrevista a Fabio Lacolla: “El amor es un ensayo”

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En épocas del poliamor, de las relaciones por whastapp y la fugacidad de los vínculos, Fabio Lacolla se anima a adentrarse en la psiquis y poner sobre la mesa las principales situaciones que nos aquejan al momento de ensayar el amor. 

¿Por qué ensayamos el amor?

Porque el amor no es acumulativo, en los territorios amorosos la cantidad no asegura la calidad. Además, las nuevas condiciones de la época nos obligan a repensar permanentemente cómo se está con el otro; primero, porque los vínculos están más expuestos mediante las redes sociales; y segundo, porque son capturados por la inmediatez. La paciencia, la tolerancia y la diferencia fueron difuminadas por la velocidad de los tiempos. El amor es un ensayo porque la subjetividad de otro formatea siempre un nuevo vínculo, y lo aprendido en un vínculo anterior no siempre califica para el porvenir amoroso.

¿En algún momento de la vida, dejamos de ensayarlo?

Sí, hay un momento en que una pareja (de muchos años de estar juntos) supera el amor. Es cuando la pasión le da paso al amor, y este, con el tiempo, habilita pensar la vincularidad de la mano de la razón. La razón en un vínculo amoroso no necesariamente es una mala palabra, aplica perfectamente en un vínculo que ya tiene su recorrido. Eso se logra pasando la prueba del espanto. Las parejas que tienen un flashback saludable pueden decidir seguir juntas por todo lo vivido. Eso explica que algunas parejas decidan casarse después de mucho tiempo de estar juntos. En el libro hay un relato que se llama “Decidir el casamiento”, donde se cuenta la historia de un hombre que va al registro civil a pedir turno para casarse y la empleada lo desalienta, ya que era una pareja que hacía 20 años que estaban juntos. Él le dice a la empleada: “Me caso por el pasado, no por el futuro. No importa lo que venga, me emociona lo que pasó”.

¿Qué es el amor bulímico?

Digo en el libro que el amor bulímico es una de las caras de la neurosis amorosa. Vínculo que se atraca, relación que se vomita. El tiempo es la digestión del amor, y la paciencia, el eructo que descomprime. Estoy convencido de que toda compulsión amorosa, por un motivo u otro, termina en el inodoro. Para verse bien, no es necesario suprimir (negar), solo hay que saber alimentarse. Los bulímicos del amor son aquellos que se atragantan de vos, y, cuando te les tornás una carga, te escupen con la misma facilidad con la que te devoraron.

¿Cómo influyen las redes sociales en el ensayo? ¿Se puede declarar a una persona o cortar una relación a través de las redes sociales?

Lo virtual es cada vez más real, por eso hay que empezara cambiar el paradigma. Hoy por hoy son más virtuales los recuerdos que la propia realidad. El whatsapp es un sintetizador de emociones. A través de esa aplicación, reducimos sentimentalidades que llevan a que las relaciones sean cada vez más monosilábicas. Mientras que en siglo XX la transmisión era vía oral, los centennials se comunican mediante sus pulgares. Tanto la conquista como el abandono encuentran en las redes sociales una oportunidad para desplegar su síntesis.

Tinder, Happen u OK Cupid, reducen los pasos de la seducción. La figura está puesta en la conquista mientras el fondo es la inmediatez. No se trata ni de buscar, ni de encontrar, sino de simular una coincidencia. El umbral de tolerancia se redujo a cero porque detrás de una coincidencia hay otras quince esperando su oportunidad.

¿Por qué duele el amor?

Por el capricho y el merecimiento. Ni el corazón ni los goles se merecen. No hay nada que uno pueda hacer para que el otro se enamore, como así también no hay nada que pueda hacerse para que alguien que dejó de amarme, se vuelva a enamorar de mí. El amor tiene una sola oportunidad, todo lo demás es síntoma. Duele porque desplazamos el amor parental al amor adulto. Excepto tus padres (aunque no siempre ocurre), nadie está obligado a quererte. El dolor del abandono es un hachazo al narcisismo. Es un dolor sin territorio, exiliado de la vida cotidiana y para superarlo se necesita de mucha astucia.

¿Por qué, a veces, es tan difícil tomar la decisión de salir de una relación?

En el libro aparecen lo que considero las tres desgracias del amor: el romanticismo, la esperanza y la conjetura. La conjetura la disparan las redes sociales y los vistos clavados que convierten a la realidad en una perfecta ficción: “No me contesta porque…”. Mientras que la conjetura convierte la realidad en una ficción, el romanticismo hace todo lo contrario: pretende hacer de una ficción algo real. Transversalmente a eso está la esperanza, y es justamente la esperanza lo que impide que una relación que debería terminar seis meses antes, termine nueve después.

Fabio

El próximo miércoles 12 de diciembre a las 19 h en Lucille (Palermo), el psicólogo y escritor Fabio Lacolla presentará su libro El ensayo amoroso, editado por Galerna