Entrevista a Sebastián Volco y Sebastián Rosenfeldt: música para salir de la hipnosis

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El bandoneón y el yangqin (instrumento tradicional chino) conviven en las composiciones de Orquesta Metafísica. Con una estética que se propone como cambalache, caprichosa y ambiciosa, su música fusiona lo popular con lo erudito, lo clásico con lo contemporáneo. Encabezada por Sebastián Volco en composición y arreglos y Sebastián Rosenfeldt en producción artística, la orquesta tiene previsto presentar su nuevo disco Hipnotizados en 2019, realizando un tour europeo con vistas a su presentación oficial en Buenos Aires. 

El cuestionamiento de los líderes y poderosos mundiales como también de la xenofobia y los fundamentalismos religiosos se hacen presentes en esta última producción, donde se pueden escuchar discursos intercalados con la parte instrumental. La crítica al consumismo y a los mensajes de los medios masivos de comunicación también subyace. Sin duda, esta orquesta lleva adelante una búsqueda expresiva muy rica donde el color de lo universal y lo particular de cada tradición musical se hace presente, así como también se entrelazan diversos géneros.

¿Cómo nace Orquesta metafísica?

Volco: Nace como una  necesidad de organizar un conjunto en el que se pueda desarrollar un estilo de composición y producción profunda, libre y personal.  Y también  como una reacción al mundo del Rock, que es de dónde venimos, que para ese entonces ya lo veíamos como algo totalmente prostituido y funcional al sistema de estupidización y lavado cerebral mundial.

Rosenfeldt: Hace mucho tiempo que veníamos mezclando mundos, tocábamos en el ciclo Experimenta y al mismo tiempo zapábamos con Charly García, mientras hacíamos obras para ballet. Todo era búsqueda y no nos conformaba ningún género, hasta que a raíz de unas composiciones iniciales de Volco pudimos encontrar una identidad estilística.

¿Qué me pueden decir de los discursos que incluyen en las canciones de Hipnotizados?

V: Las composiciones instrumentales de este álbum,  fueron concebidas en Francia en la época de los atentados en Paris en la sala de conciertos El Bataclan ( donde estuve algunos días  antes…). Estos sucesos profundizaron mi estado de consternación al ver cómo las personas somos tan horriblemente manipuladas para entregar nuestras vidas creyendo las mentiras más absurdas. Desde asesinar a civiles en un club para luego suicidarse en nombre de un dios o religión, o aceptar la orden de disfrazarse de soldadito e ir a invadir y saquear un país y a sus habitantes en nombre de la patria y la libertad…o simplemente entregar nuestras horas de vida a la búsqueda infinita de dinero para pagar productos y servicios que se nos dice son indispensables para nuestra supervivencia. Todos estos pensamientos y observaciones me llevaron a imaginar a la humanidad en un estado de literal hipnosis y nos propusimos hacer algo que muestre esto de una manera un poco más clara. En el disco se escuchan a líderes de diversas áreas del poder hablándole a la gente y luego se escuchan las voces de personas de muchos países distintos expresándose a través de las redes sociales. Encontramos que  las reacciones a los discursos religiosos, patrióticos y xenófobos son iguales en todos lados. Y que todos de una manera u otra en distintos grados obedecemos los mandatos de nuestros líderes de turno, de la sociedad y de las consignas que nos llueven sin parar desde los  medios de comunicación masivos. Siempre profundizando  nuestro miedo, odio y desconfianza.

¿El disco tiene un componente de crítica política? ¿En qué consiste?

V: El disco no pretende hacer una crítica política. Solo mostramos una realidad que nosotros vemos, no estamos diciendo en ningún momento que algo este bien o mal. Sí sugerimos, que la humanidad está  hipnotizada y está siendo estafada. Y también sugerimos que este estado de estupidez en el que estamos ahora inmersos está siendo permanentemente alimentado desde los palcos en donde hoy habita el poder y a su vez retro alimentado por todos nosotros. Si hay una crítica es más hacia nosotros mismos que a un culpable externo puntual.

Creen que el arte está en un lugar privilegiado para hacer una crítica social? 

R: Absolutamente no, el arte nunca está en un lugar privilegiado, porque si lo estuviera ya no podría cumplir su función, que es generar una pregunta desde un lugar que evade la zona de confort. Si un evento artístico te genera una pregunta, se inicia un movimiento en tu conciencia hacia otro espacio, y ese evento es irreversible, y ya nunca serás el mismo, entonces solo así tiene sentido hacer lo que hacemos.

V: Más o menos… más que crítica, el arte y cualquier actividad realizada con talento, dedicación y entrega genuina va a generar inspiración y generar inspiración es el motor más valioso, no la crítica.

¿Cuál es la estética a la que apela el conjunto?

R: Cambalache. La estética es caprichosa y ambiciosa, ya que sin ser una banda de world music tiene raíces muy concretas con sonoridades acústicas, eso te lleva a un punto geográfico, y nuestra meta es ser y no ser de asociados a algún punto geográfico en concreto. El criterio de producción fue complejo al momento de seleccionar los instrumentos que forman parte del ensamble, ya que establecer que somos argentinos pero no por eso hacemos tango o zambas, y al mismo tiempo hacer convivir instrumentos tan tradicionales como el bandoneón y el yangqin es bastante riesgoso, pero lo más importante es haber encontrado a los músicos que pueden transformar esos instrumentos en otros. Que el bajo suene como un sinte, el violín como una guitarra eléctrica o el piano al unísono del Yangqin como un arpa, aportan nuevos timbres, orquestalmente hablando, y esa es la riqueza de este ensamble, de la misma manera que dejarnos influenciar sin límites tanto por Ginastera o Monk, como por Pink Floyd o King Crimson.

¿En su música conviven lo clásico y lo contemporáneo?

R: Siempre. Tanto si te referís a la música “erudita”, el tango, el rock o el jazz, tomamos de todas las épocas que nos han inspirado, y ponemos todo lo que hemos aprendido a lo largo de nuestras carreras, ya sea para orquestar cuerdas o para poner la medida de distorsión adecuada. No hay purismos de época ni estética. Cuando escucho mis discos favoritos encuentro que no me aburro de oírlos porque son atemporales, y entiendo que ese resultado se da por una búsqueda expresiva más que estética.

¿Cuáles son las giras pasadas y futuras y la presentación del disco en Argentina y en otros países?

V: El grupo trabajo mucho en Buenos Aires, hicimos presentaciones en New York, Francia y Portugal. El plan es presentar este trabajo en varias giras por Europa y tenemos planes para ir a Oriente. Estamos trabajando en posibles presentaciones en Argentina y Uruguay en 2019.

 

¿Cuál es la importancia de la música electrónica en sus composiciones?

R: No concibo la música como electrónica o acústica. Lo que sí puedo decir es que la electrónica es una parte más de la paleta contemporánea de la OM, y que puede ser usada para generar el clima que necesitemos. Por ejemplo en un tema del disco utilizamos un ritmo cuasi House, pero la intención no es ser agradable para llamar atención del mundillo dance ni ser complacientes para que relajes poniendo morrito, sino que está siendo utilizado con sarcasmo, como crítica. Y la paleta electrónica no solamente se genera desde un sinte o desde un sampler, sino que puede ser generada por mi basscello, el violín, el minimoog o ciertas percusiones con el procesamiento adecuado, para lo cual la electrónica es importante como medio para encontrar los timbres que expresen nuestras ideas y no encontremos en instrumentos puramente acústicos. En todo caso el proceso se trata de orquestar con conceptos más electracústicos.

¿Cuáles creen que son los climas que generan sus temas?

R: Sin ninguna duda la OM habla sobre el camino del héroe, y absolutamente todos los estados emocionales a los que nos sometemos. Confusión, ira, romanticismo, esperanza, paz y caos.. El gran desafío es invitar al espectador a un viaje por estas emociones, y nuestro desafío personal es que no sea para nada previsible.

V: Es muy personal como cada individuo recibe y reacciona a un estimulo, pero se podría decir que nuestra música sumada al imaginario que propone el nombre del grupo y los asuntos filosóficos que nos interesan generan un clima intenso, dramático y profundo…

¿Qué me pueden contar de la actual formación y cambios que haya habido a lo largo del tiempo en el conjunto?

V: El grupo nació primero como un repertorio, un grupo de composiciones que le podían dar vida a este proyecto. La primera formación y primeros recitales fueron con teclados, flauta, saxo, viola y percusión. Al poco tiempo Sebastian Rosenfeldt se suma al grupo y trae los bajos, la electrónica y la idea de incorporar un bandoneón, color clave  que le dio la primera identidad concreta al grupo. Con esta formación pasaron muchos músicos que formaron parte del grupo pero ya siempre como un sexteto de piano y teclados, bajos y electrónica, batería y percusión, viola o violín, saxos y bandoneón. Cuando rearmamos el grupo en Europa, sumamos un nuevo integrante y color, el yangqin que es un instrumento de cuerdas y percusión chino tradicional. De esta manera con Yaping Wang en yangqin, el grupo logro un nuevo color mucho más universal y peculiar.

 

¿De qué manera confluye el tango con otros géneros en su producción musical?

R: Confluye a la perfección, sobre todo porque nos estamos tomando bastantes licencias al respecto, y esto se ve en la convivencia sobre todo rítmica de la propuesta de la Om, ya que no  hay ningún tema en 2×4, que es la métrica por excelencia del tango y sí está amalgamado en patrones polirrítmicos. El tango es parte de una paleta compositiva y climática que solo pudimos abordar al llegar a cierta madurez en nuestra vida.

V: El tango es una música popular que fluye por nuestras venas porteñas igual que el rock, Pero el tango es una música que tiene una complejidad muy alta y obliga a los músicos a mejorar siempre un poco más.  Está muy ligado a la música clásica, Pugliese o Piazzolla son cosa muy seria y están al nivel de los grandes nombres de la historia de la música. Me parece que aunque hagamos temas muy rockeros o muy experimentales o jazzeros, el tango va a estar presente de una manera u otra.