Literatura y memoria, en la Universidad de Córdoba

0
0

Octubre comenzó para nuestra Escuela de Letras de una forma diferente, las Jornadas de Literatura y Memoria organizadas por las cátedras de literatura europea de la Facultad de Filosofìa y Humanidades (FFyH) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) sucedieron los días 4 y 5 de la primer semana del mes y participaron alumnos, docentes e investigadores. El evento se llevó a cabo en la misma facultad, durante los dos días funcionaron dos mesas temáticas simultáneas, las cuales estaban, a su vez, pensadas para las diferentes literaturas italiana, alemana, francesa y el mundo antiguo, así como, se caracterizaban por diferentes ejes siempre pensados en relación al principal, la memoria. Dichas mesas temáticas dieron lugar a la exposición de trabajos de investigación tanto a miembros de nuestra universidad como de otras. El eje que atravesaba cada ponencia y las jornadas, como ya dijimos, era la memoria rescatada y trabajada de diferentes maneras.

En esta nota buscaremos transmitir los conocimientos y los intercambios que tuvieron lugar en el desarrollo del evento. Para poder entender sus procedimiento presentaremos algunas de las ponencias que fueron expuestas con sus giros y relaciones, siendo parte desde otro lugar. En la tarde del primer día de jornadas, funcionó una de las mesas abocadas a la literatura italiana, tomaremos los trabajos de Magdalena Ducoin, Silvia Cattoni y una mención de Silvia Anderlini para dar cuenta del recorrido histórico y literal que se llevó a cabo en uno de los momentos de estas jornadas.

Magdalena Ducoin, estudiante de la FFyH, trabajó con la obra y la biografía del escritor Italo Svevo, autor marcado por las experiencias de su vida en el momento de la escritura literaria. La tensión entre su naturaleza dual alemana e italiana tuvo que ver con una sensibilidad especial que intentaba trazar un puente entre dos universos diferentes. Una pluralidad cultural que formaba en el escritor oriundo de Trieste una dicotomía irreconciliable. Las elecciones lingüísticas tienen que ver con la identidad de ese escritor, la lengua alemana reservada al comercio y la administración de la familia, mientras que el dialecto tristiano, italiano, a lo privado, las emociones y la literatura. Luego de veinte años de silencio a causa de dos novelas publicadas y sin buena recepción, Magdalena Ducoi nos cuenta, la pulsión literaria de Svevo seguía latente, empieza a buscar vivir de la literatura, decide escribirse a sí mismo. En la obra La conciencia de zeno, la cual es la más conocida, narra recuerdos personales, memoria, el personaje como el escritor es oriundo de Triste, por lo tanto, es escribir con un fin terapéutico, ejercer la memoria. Además como explica Magdalena, se trata de un proceso de literaturización de la vida, un mito personal, contarse en los demás.

En la siguiente ponencia, docente de la UCC e investigadora presentó su trabajo sobre el anarchivismo, colectivista y paradigma autobiográfico. Explica una crisis de la escritura de la vida autobiográfica ante el advenimiento de la heterobiografía, por lo que podríamos pensar que tiene que ver con la noción que se planteó en trabajo anterior, en ese contarse en los demás. Un “me acuerdo” que puede pertenecer a todos, explica Silvia Anderlini.

La última en exponer fue la profesora Silvia Cattoni, quien trabajó la única novela escrita por Giuseppe Tomasi di Lampedusa, Gattopardo. Narra el ambiente siciliano de mediados de siglo XIX y principios del XX, haciendo alusión al desembarco del general Garibaldi, quien lucha para la constitución del estado nacional, por lo tanto, narra así la decadencia de las familias aristocráticas, Él mismo es príncipe y heredero de una tradición noble, Fabrizio vendría a ser el bisabuelo del autor, por lo que se estaría narrando una memoria familiar. Se trata de un clásico contemporáneo, como nos explica la profesora, con un personaje fuerte que pertenece a la nobleza, un enmarque histórico logrado que muestra la decadencia de la monarquía y la clase aristocrática. En el capítulo 7, se narra la muerte del príncipe Fabrizio en 1883, quien muere solo en una habitación, último Salina con el que mueren, a su vez, los recuerdos de nobleza de su familia, muerte que es metáfora de un suceso histórico social, el final de las tradicionales familias aristocráticas. Entendemos que se trata de una novela de memoria, donde autor y personaje se reflejan y, tal como pudimos comprender, se trata de transmitir una memoria de dos décadas de su vida y su propia muerte. Es el último de una familia que no supo administrar, conocía el sistema de buenas costumbres, se movían en salones, castillos, pero ya con una burguesía dominante, la realidad se le escapaba de su control y con él un universo personal que se extingue lentamente. Silvia Cattoni nos habla de una historia de memoria con potencia elegíaca, a la manera de un poema fúnebre. Y la respuesta del autor a los cambios inminentes fue la inmovilidad, el príncipe expresa finalmente que todo concluye inexorablemente y en ese punto es que la crítica y las editoriales lo rechazaron en un primer momento por cuestiones políticas, y cuando en 1958 se produjo el desencanto general en Italia, fue entonces receptada debidamente la obra.

De la siguiente mesa, destacamos dos trabajos presentados y enmarcados en el siglo XX europeo. Danielle Petrella de nacionalidad italiana hace su incursión en el campo de la literatura, siendo el suyo la filosofía. Presenta su ponencia ““Infin che ‘l mar fu sopra noi rinchiusoPrimo Levi intérprete de Dante Alighieri en Auschwitz” en la que trabaja con el capítulo 11 de Se questo è un uomo del escritor italiano Primo Levi, donde él como personaje le quiere contar en una hora un pasaje de la Divina Comedia, mientras van a buscar la sopa del día en Auschwitz, a su amigo francés Jean “Pikolo”. Ese lapso de tiempo significa una hora de libertad en la que el personaje Levi elige contar el canto XXVI del Infierno, donde el condenado es Ulises. Primo Levi se identifica con Ulises por su experiencia, nos cuenta Petrella, quiere compartir con el francés el conocimiento aún en el lugar más terrible del siglo XX. El mar que hunde a Ulises el día de su muerte sería la obsesión racista concentrada en Auswitch y Levi el deseoso de ver lo que está detrás de la cortina de Hércules. Exceder sus límites, morir, pero en la cumbre del conocimiento. Por lo tanto, la virtud y el conocimiento llevadas hasta las últimas consecuencias es lo que impide que los seres humanos sean brutos.

Seguidamente, Mauro Espinosa trabajó la “Rememoración en Vértigo de W. G. Sebald”, su novela se inscribe junto a las novelas de Svevo, Proust y Joyce por su capacidad de privilegiar y desarrollar el sujeto autobiográfico. Esta novela narra el viaje geográfico y espiritual del protagonista al que se le aparecen personajes de la historia y se cuestiona sobre el sentido de la vida. Espinosa nos habla, con relación a Sebald, de un esfuerzo por datar algo, una rememoración total que lleva a otorgarle valor a lo inútil por la excesividad de los detalles. En Vértigo el protagonista busca recuperar el asombro de lo que vivió, camina en el momento en que lo asalta la memoria. Figuras espectrales se le aparecen, los muertos anuncian lo que los vivos no llegan a percibir. Hay una preocupación por la pérdida de conexión con los muertos, que da como resultado la visión de ellos como mercancías. Asimismo, la escritura se la considera en su función exotizadora.

El viernes 5 de octubre, la segunda jornada comenzó temprano, a las 9 de la mañana se preparaban los expositores de las dos mesas, las cuales una estaría situada temáticamente en el mundo antiguo. La segunda en exponer es Julia Burghini y titula su trabajo “Errores de memoria en los gramáticos latinos tardíos (s. III-VI): reanálisis y rescritura de doctrinas gramaticales”, se propone estudiar y analizar las alteraciones voluntarias de doctrinas gramaticales causadas por errores de memoria. Lo cual resulta muy interesante, ya que la grammatica romana era una gramática prescriptiva y corte escolar, es decir que estaba fuertemente apegada a reglas formales. Por lo tanto, consistía en definiciones y reglas ejemplificadas, entre otras formas, por fragmentos tomados de los autores clásicos. Normalmente, sigue Burghini, tomaban como lengua de referencia el latín literario de los autores clásicos del s. II a. C. al s. I d. C. Pero muchas veces citaban los ejemplos de “memoria” lo cual traía problemas de precisión, otras veces, tenían las obras por lo que citaban de “primera mano”, también, citaban de otras obras gramaticales que contenían ejemplos útiles los cuales serían “citas de segunda mano”. Los errores de memoria, como sugerimos y explica Julia, llevaban a los autores a alterar involuntariamente los ejemplos poéticos. Por lo tanto, el uso de versos que no se corresponden a los originales como ejemplos para confirmar las reglas, marcan una alteración voluntaria de la doctrina que se estaba construyendo estando, a su vez, adaptada a los “nuevos” ejemplos de su época. Estos cambios no son menores, ya que pueden ser de caso, género y métrica, por lo tanto un cambio lingüístico en parte promulgado por los mismos actores que intentan estructurar y describir la lengua.

Luego, en la misma mesa referida al mundo antiguo, José Lisandrello presenta su trabajo “Diálogo, memoria y vida filosófica en Platón”. En su exposición, buscará dar cuenta de la importancia de la memoria en el momento del mismo diálogo entre Sócrates y otros interlocutores, en el momento en que otro personaje narra un diálogo que escuchó, por lo que sucedió en otro momento, y la memoria en el momento en el que el alma, en el mundo de ultratumba, debe decidir qué tipo de vida escogerá para su reencarnación. En estos tres momentos, la memoria va a tener en cuenta lo que se sabe, en segundo lugar, se va a tratar de una memoria puesta en ejercicio, por último, la memoria es el propio recuerdo. Asimismo, Lisandrello va a concluir con la idea de que la misma obra del autor es el elemento que queda para poder recordar debido a que el autor histórico ya no está.

Para finalizar, podemos pensar que tanto en la exposición de Italo Svevo como de la obra Gattopardo, la memoria está íntimamente relacionada con la experiencia de los autores. En relación a la forma en que captaron la realidad de su momento y cómo esa producción que lograron es la síntesis de un proceso histórico, una realidad que caracteriza una cierta clase social. O en el caso específico del autor Italo Svevo, una experiencia de frontera en el norte de Italia que también se hace presente en la lengua. Asimismo, los trabajos parecieran estar dirigidos a indagar el porqué de su aparición, su recepción y a qué interrogantes están respondiendo en la actualidad. Tanto la exposición sobre Sefarad como la referida a Primo Levi están enclavadas en la problemática social e histórica que representaron las guerras mundiales en Europa, búsquedas nuevas que se suman a las que se venían dando casi un siglo atrás. Por último, un acercamiento al mundo clásico representa la certeza del conocimiento de las culturas antiguas a través de la lengua, la literatura y la filosofía. Y en este sentido es que se puede pensar el mismo acto de escritura como un acto de memoria, así como, la lectura en el momento en que permite repensar determinados procesos sociales y sucesos históricos.