#33MdqFestival: Crítica de Muere, monstruo, muere, de Alejandro Fadel

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La película de Alejandro Fadel forma parte de la Competencia Internacional de este 33° Festival de Cine de Mar del Plata. Rodada en Mendoza, tiene un acabado técnico perfecto y un sólido reparto.

El director de Los salvajes (2012) propone en Muere, monstruo, muere (2018) una mirada autoral sobre la figura del monstruo, sumamente atractiva para las artes en general y con muy buenos exponentes en el cine. ¿Cuál es su aporte más significativo? Cuesta encontrar una única virtud en este relato, pero a priori resulta interesante ver cómo Fadel recontextualiza esta figura en un espacio rural argentino. Los paisajes desolados de Mendoza le sirven como escenario para esta película plena en sangre, reflexiones filosóficas, decapitaciones y un bienvenido toque de humor que no contradice en nada la negrura de la propuesta integral.

La película cuenta, además, con uno de los actores que más supo destacarse en los últimos años: Esteban Bigliardi (hemos visto su trabajo en la reciente Familia sumergida, de María Abadi). Aquí interpreta a David, marido de Francisca (Tania Casciani), quien es amante de un policía, Cruz (Victor López). Si bien el film recurre al melodrama, su aparición es más bien tangencial. Desde ese triángulo irradian las pistas y especulaciones para comprender qué hay de real en ese monstruo que, amenazante, acaba con las mujeres que habitan en ese paisaje tan agreste, formidablemente fotografiado por Julián Apezteguía.

Muere, monstruo, muere tiene algo del primer cine de David Cronemberg y el diseño del monstruo (convincente desde la producción y, por sobre todo, aterrador) remite al imaginario de Guillermo del Toro. Es una película que recurre a los golpes de efectos pero que no puede ser catalogada como “efectista”. Tal vez muchas de sus elipsis no consigan ser tan sugestivas como aspiran a serlo, pero con las herramientas propias del cine de género Fadel nos entrega una película que tiene una creatividad y un espesor dramático poco frecuente en el cine vernáculo.