Crítica de Quién te cantará, de Carlos Vermut

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Exclusivo desde Madrid

Se estrena este 26 de octubre en España,y en exclusiva para Leedor Joseba Castaños Izquierdo nos comenta sobre este film recientemente estrenado en San Sebastián y promete ser de las más comentadas en la temporada de cine español.

Quién te cantará o no se puede vivir sin ilusiones

Recordé a Marilú Marini y su personaje de la Madre en Mentiras piadosas (2009) cuando decía con clarividencia que no se puede vivir sin ilusiones. Esta afirmación es la clave en el devenir de los 4 personajes femeninos que protagonizan Quién te cantará  (2018), sugerente película que se fue sin premio oficial del reciente Festival de San Sebastián, pero que a buen seguro será una de las películas más nombradas en la próxima edición de los premios Goya.

Tras su desaparición misteriosa, diez años después, Lila Cassen (Najwa Nimri), cantante de éxito en los años 90, prepara su regreso pero de repente, pierde la memoria. Violeta (Eva Llorach) imitadora y fan de Lila Cassen recibe una inusual propuesta: enseñar a Lila Cassen a volver a ser Lila Cassen. Este es el detonante de Quién te cantará.

Con el personaje de Violeta la película deja sus imágenes poéticas y llega a momentos más incisivos, muy dramáticos cómo ese formidable plano-secuencia que presenta la relación entre Violeta y su hija. El vuelo cinematográfico de esta secuencia es el mejor momento de Quién te cantará.

Uno de los aspectos que destacan poderosamente al contemplar esta película es lo alargada que resulta la sombra de Pedro Almodóvar. Tacones lejanos (1991) y La flor de mi secreto (1995) están muy presentes en algunas situaciones, en determinados temas y en el personaje que interpreta Carme Elías. Quizá Carlos Vermut adolece del humor del director manchego y además, no tiene la capacidad de crear mundos cinematográficos de empaque cómo los que suele construir el director más famoso de España.

Ya comenté que los protagonistas son una cantante y su imitadora, así que la parte musical es decisiva. Desde una perspectiva española uno no se cree mucho el triunfo pasado de la cantante, ya que en España no han existido cantantes femeninas solistas de éxito en el mundo de la música pop. Además, se usa la voz de Eva Amaral, la cantante del grupo zaragozano Amaral y esto es un error de peso, ya que Eva Amaral posee un timbre de voz muy identificable, así que esto resulta un lastre para adentrarse en la ficción que se nos propone. A destacar que no escuchamos cantar a la verdadera Lila Cassen hasta la penúltima secuencia de la película, lo cual es un poco decepcionante.

La primera hora es inquietante, subyugante por momentos, las imágenes se solapan cómo si de un cuento de fantasmas para adultos se tratara, la propuesta visual recuerda a la parte oscura de David Lynch, luego un montaje seductor al abrigo de la música intensifica las sensaciones. Lamentablemente, esto cambia. No se debe empezar muy arriba pues el arte cinematográfico debe continuar subiendo y no detenerse hasta concluir más alto si cabe. La historia se va demostrando poco trabajada, con unas conversaciones entre los personajes que huyen de buscar contarse de otra manera más interesante. En definitiva, el director es mucho mejor director que guionista.

Con Marta, la hija de Violeta, la película pone los pies en el suelo y el melodrama musical coquetea con el drama social. Es una lástima que este personaje no vaya a más y se vaya a quedar en un mero instrumento de guión  para el avance de la historia. La tendencia punk del título anterior del director aquí se pone de manifiesto, aunque eso sí, matizada con una elegante y misteriosa elipsis.

Carlos Vermut es un director bien valorado por una parte de la crítica española, a pesar de su escasa experiencia: este es su tercer largometraje y realmente, el segundo que tiene una distribución estándar. Su anterior trabajo Magical girl (2014) ganó el máximo premio en San Sebastián. Eran tres historias diferentes y por ello, sus limitaciones para desarrollar con complejidad una trama larga no quedaban al descubierto y todo daba una sensación de viento fresco con momentos de talento. Ahora el encanto empieza a demostrar carencias, subsanables con la colaboración de uno o más compañeros de escritura.

Estreno comercial en salas españolas: 26 de Octubre.
España-Francia, 124´
Carlos Vermut (Guión y Dirección)
Najwa Nimri, Eva Llorach, Natalia de Molina, Carme Elías (las 4 actrices)