Aguafuertes cubanas en Osde: entrevista a Alejandro Saderman

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Desde el martes 2 de octubre, y durante cuatro días seguidos, tendrá lugar en Fundación Osde Aguafuertes cubanas, un ciclo sumamente original: de la prolífica filmografía del realizador argentino Alejandro Saderman y cuando se celebra por estos días los 60 años del Nuevo Cine Cubano,  se exhibirá un grupo de cortos que Saderman (Golpes a mi puerta, Cien años de perdón, El último bandoneón) filmó para el ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos) en la década del´60. Charlamos con Alejandro vía email para que nos cuente sobre el ciclo que arranca con una mesa especial con la presencia de Eduardo Stupía, Mariano Mestman y el propio Saderman.

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Alejandra Portela: Lo primero que quería preguntarte Alejandro, es cómo llegas a exhibir en Fundacion Osde este recorte de tu carrera de documentalista en el ICAIC, un material poco o nada exhibido en Buenos Aires realizado allí entre 1963 y 1968. ¿Qué motivó este ciclo, cómo fue la curaduria , y si se va a exhibir todo el material que hiciste en esos años, o falta algo, y por qué?

Alejandro Saderman: Conozco hace algunos años a María Teresa Costantín, coordinadora de Arte de la Fundación OSDE. Me contactó en búsqueda de retratos de artistas plásticos para sus exposiciones. Mi padre, Anatole Saderman, retrató a TODOS los artistas plásticos argentinos. El  conocimiento se trocó en amistad, y surgió naturalmente la idea y la propuesta del ciclo. Están todos mis documentales, salvo dos de los que no tengo copia. Y un mediometraje de ficción, Asalto al tren central.

Hombres de mal tiempo se exhibió para un grupo de amigos cuando regresé a Argentina en 1972. Y creo que en algún momento la exhibió Octavio Getino.

A.P: Hace poco se estrenó con muy buena repercusión el documental Cubanas, mujeres en revolución de otra argentina, Maria Torrellas que trabaja hace muchos años en Resumen Latinoamericano. Tu película Operacion Piccolino bien podría ir proyectada en algún momento con Cubanas… ¿Cómo fue filmar aquel documental? y como analizas a la distancia el papel de la mujer en la revolución cubana con la perspectiva de todos los movimientos feministas? 

A.S: En la época que filmé Operación Piccolino, el feminismo, tal como lo conocemos ahora, no formaba parte de las inquietudes cubanas. Existían mujeres revolucionarias: Celia Sánchez (secretaria de Fidel), Vilma Espìn (esposa de Raúl), Haydée Santamaría (Casa de las Américas). Pero los cubanos eran y siguen siendo muy machistas, y de alguna manera traté de sacar a la luz el tema en mi corto. Filmarlo no tuvo nada de particular, los cubanos son muy accesibles y abiertos. Posiblemente me sirvió mi experiencia para la entrevista, y el hecho de que los testimonios fueron realizados en grupo.

Operación Piccolino (1968)
Operación Piccolino (1968)

AP:  Para Hombres de Mal tiempo, haber encontrado esos testimonios de esos hombres casi centenarios que pertenecieron a las tropas populares que formaron parte de las guerras de Independencia en cuba a fines del siglo XIX, como fue la idea de mezclar documental y ficcion y cual fue el resultado en el publico en aquel momento frente a algo tan moderno.

A.S: “Casi centenarios” no. Esteban Montejo tenía 108. Como respondí en una entrevista al crítico de cine cubano Daniel Céspedes. que me contactó a raíz de celebrarse los 50 años de Hombres de Mal tiempo, la película surgió en respuesta a una iniciativa del ICAIC para celebrar los cien años del comienzo de las guerras cubanas de independencia. Yo conocía al escritor Miguel Barnet, que había publicado “Biografía de un Cimarrón”. Supe a través suyo que aún vivían algunos sobrevivientes de la última etapa de las guerras de independencia (1895/98) en un asilo de veteranos que se había ido convirtiendo en un asilo de ancianos. No tengo una explicación para decir cómo surgió la idea de mezclar documental con ficción. Fue una intuición, y creo que una manera de provocar la participación de los viejos más allá de las consabidas “talking heads”.  Algo así como un happening sin resultado garantizado. Como también le respondí a Céspedes, salvo el consabido estreno en la Cinemateca del Icaic no puedo hablar de la respuesta del público. Si escuché a Miguel Barnet diciéndole a Alfredo Guevara, presidente del Icaic: “Eres consciente de que se trata de un documental fundacional”.

Otra respuesta a esa iniciativa fue el largometrale La primera carga al machete, de Manuel Octavio Gómez.

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Hombres de mal tiempo (1968)

A.P: Tengo entendido que en Hombres de mal tiempo usaste un proceso que enrarece la imagen, sobre todo las de reconstruccion de batallas que se llama solarizacon. De que se trataba esto?

A.S: La solarización es un proceso de tratamiento de la imagen que se usa tanto en cine como en fotografía, que produce una alteración en los valores del blanco y negro. Fue también un modo de disimular que estábamos pirateando una película mexicana. En la misma película hice otro experimento. Utilicé, como película virgen, negativo de sonido, un material de poca sensibilidad y alto contraste, para lograr imágenes que parecieran antiguas.

A.P: Los hombres y mujeres comunes, protagonistas de la revolucion son encuestados por vos de un modo muy sensible; este modo de encuesta social lo traes de Italia tal como hizo Birri en Tire Die o fue algo surgido del ICAIC?

A.S: Ni lo uno ni lo otro. En Italia trabajé como director de documentales y reportajes, pero realizando trabajos muy pautados (ilustración de hechos históricos, retratos de personajes) en los que la entrevista tenía poca cabida. Y con respecto a mi trabajo en el ICAIC, salvo un documental “de encargo” sobre la arquitectura colonial cubana, posiblemente fui el director que más recurrió a la entrevista como elemento narrativo. He entrevistado a ancianos de más de 100 años como Esteban Montejo, y a niños de cinco como en el documental Al Agua!, del que no tengo copia.

A.P: Crees que con tus películas cubanas el público de Buenos Aires va a tener un panorama certero del universo revolucionario de la época?

A.S: Mis documentales cubanos son reflejo fiel de la realidad cubana en que me tocó realizarlos. Todos los documentales que hice fueron propuestas mías, con guiones elaborados por mi tras una investigación del tema. Y eran recortes de esa realidad. El documentalista cubano más conocido fue Santiago Älvarez, y su obra tiene poco que ver con la mía. El público que vea mis documentales decidirá si le parecen veraces y honestos.

A.P: Qué significo en tu carrera este período cubano?

A.S: Fue el período de mayor productividad que tuve en mi vida, que se dio en una etapa de efervescencia de la cultura cubana, de la cual el Icaic fue indudablemente un polo de irradiación.

A.P: Contanos algo de El ultimo bandoneon que cierra el ciclo en Osde.

A.S: Fue una manera de reinsertarme en Argentina tras los 26 años venezolanos. No soy un tanguero, pero soy un viejo amigo de Rodolfo Mederos. En una visita que hice hace muchos años a Buenos Aires conocí la historia del bandoneón, la interrupción de su fabricación al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, y lo que eso significa para un joven que quiera dedicarse al instrumento. Dos más dos a veces puede ser cinco.

Morada al sol (1963)
Morada al sol (1963)