Entrevista a Luciana Acuña: “Trampa para fantasmas”, teatro y danza

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Luciana Acuña y Luis Biasotti, fundadores del grupo Krapp, acaban de estrenar Trampa para fantasmas, una exploración de las posibilidades expresivas del cuerpo. La danza, el teatro, la música y el humor se combinan en esta obra junto con un imaginario que remite a lo bélico.

Krapp es un grupo que desde el 2000 trabaja en la búsqueda de nuevas formas de expresión. Está integrado por bailarines, actores y músicos que orientan su actividad a la investigación creativa. Entrevistamos a Luciana para saber un poco más de la obra y de la estética particular que la sustenta.

Ya desde el título aparece algo del orden de la imposibilidad, ¿cómo se da esto dentro de la obra?

La idea de la imposibilidad o lo imposible siempre es muy atractiva. Tiene que ver con lo que está fuera de lo real, lo que es ficción pura. A la vez nos preguntamos cuánta ficción puede soportar un espectador, cuánta mentira podemos proponer desde la creación y hasta qué punto se soporta esa mentira. No se puede saber, eso también es imposible. Pero nos parece insistir y seguir jugando como niños sin abandonar esa misión. Dalí en su texto “Camuflaje total para la guerra total”, insistía con la idea de “ver imágenes invisibles”, lo cual es una idea genial. Eso pasa un poco en la obra: intentamos todo el tiempo proponer imágenes invisibles, que no existen, solo algunos las pueden ver y otros ven otra cosa.

¿Qué lugar tienen el humor y lo fantástico?

El humor, o cierta clase de humor, siempre atraviesa nuestros trabajos, no como un a priori, sino como una manera de huir de la solemnidad. No nos proponemos hacer obras con humor, simplemente; creemos en el humor como forma. En nuestras últimas obras, algo del mundo fantástico estuvo presente. Quizás sea un período, una época en la que con la ficción buscamos ir más a fondo y arriesgar aún más, donde a lo real le damos cada vez menos lugar y habilitamos el terreno para se produzca aquello que solo podría existir en la imaginación. Podríamos decir que Trampa para fantasmas contiene dos grandes lenguajes: el absurdo y lo fantástico.

¿Cómo se da la relación con lo bélico? 

Empezamos a investigar sobre las técnicas de camuflaje bélico y allí encontramos una relación más que interesante entre el arte y la guerra. Cómo en el cubismo en la Primera Guerra Mundial y en el Surrealismo en la segunda, ambos jugaron un papel superinteresante y desconcertante a la vez.

Los trajes que utilizamos en una parte de la obra son trajes militares o de caza. Algo lúdico y siniestro surge a la vez. En la Primera Guerra Mundial, se pintaban los barcos, los tanques y los submarinos con motivos cubistas no tanto para ocultarse de los enemigos, sino para desconsertarlos. Cuando entendieron que un barco no podía ocultarse en el mar, los pintaron con esos dibujos para despistar, para confundir. Y eso es un poco lo que siempre nos proponemos con nuestras obras: confundir los sentidos del espectador. Lo bélico en esta obra y el camuflaje más específicamente, surgió a partir de los trajes y nos abrió un imaginario vastísimo sobre la ficción.

¿Qué postulados del Grupo Krapp se trabajan en este espectáculo?

Podría nombrar varias cosas: el humor absurdo, la violencia, la potencia en las imágenes y un montón más, pero Krapp es un grupo en cuyas obras genera lenguaje por la particularidad de sus integrantes y el modo de relación que establecen entre ellos y con la escena. Eso siempre es irreproducible. Pero Luis y yo somos los directores de Krapp, entonces supongo que es bastante dificil ver una obra nuestra sin esta impronta. Muchas de las obsesiones que se ven en los trabajos de Krapp son nuestras obsesiones en el momento de crear y de darle forma a una obra. Entonces, si bien difícilmente esté muy alejada de los postulados de Krapp, la obra cobra identidad y lenguaje en gran medida por sus intérpretes y eso le da peso propio.

Pareciera que la danza está ganando espacio a partir de su combinación con el teatro, ¿cómo ves este avance?

No me parece que las obras de danza con una fuerte impronta teatral sea algo de este momento. Hace como un siglo que la danza viene fusionándose con el teatro, con la música, con las artes visuales, las audiovisuales y se piensa junto a otras disciplinas. Ese es en realidad quizás su avance, la expansión de sus límites, y hace ya muchos años que la danza viene avanzando en este sentido.

Funciones: sábados a las 23 h, hasta el 3 de noviembre inclusive

Galpón de Guevara, Guevara 326

luis biasotto y luciana acuña