Mujeres en el Festival Internacional de Creatividad Digital MUTEK

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Del 13 al 16 de septiembre se desarrolló, en Buenos Aires, la edición 2 expandida de MUTEK, un festival internacional de creatividad digital. Este año, destaca artistas mujeres de la música electrónica y las artes digitales como parte de su programación central en amplify, que nuclea talleres, paneles y presentaciones que visibilizan temáticas acerca del sexismo y la heteronormatividad en las industrias creativas, el machismo en las políticas y programas de acción de actorxs institucionales y festivales y, específicamente, cuestiona la desigualdad sexogenérica en la escena de la música y las artes en el entorno digital.
En este marco es que el sábado 15/09, a las 16,30 en la sala 1 del Cultural San Martín, se generó un espacio para compartir saberes y propuestas estético políticas. Participaron Gia Castello (Chicas Poderosas / Chicas Programando), M. Laura Ruggiero (SeirenFilms), Natalia Perelman y Paulina Chiarantano (RMS), Maia Koenig (Feminoise Latinoamérica) y Leslie Garcia (interspecifics/ microhom). Milena Pafundi (Articiclo) realizó la coordinación del simposio y comenzó exponiendo algunas estadísticas que muestran la participación diferenciada en algunos escenarios de la escena de las artes digitales.

MUTEK ESTADISTIC MEDIOS - ESTADISTIC

Luego de compartir reflexiones acerca de la necesidad de generar espacios inclusivos, comenzó la presentación de las participantes del simposio.

Maia Koening presentó a Feminoise: un colectivo que nuclea mujeres latinoamericanas en experimentación con sonido. Ella reflexionó acerca de lo que implica hackear la identidad musical latinoamericana, trabajar con la potencia colectiva, en la deconstrucción, interpelando las redes de poder y la violencia del sexismo y del machismo en todas sus formas. Habló de la construcción de los compilados y de que manera Feminoise propone deconstrucción, decolonización y exploración para construir la resistencia colectiva, más allá de las fronteras del arte hegemónico y del centramiento en las capitales geográficas. La invención de lenguajes y la experimentación de no andar por caminos prefijados abrazan la posibilidad de autogestión creativa y movediza del ruidismo.

En tanto, Natalia Perelman y Paulina Chiarantano presentaron a RMS (Red de Mujeres en el Sonido). Se trata de un espacio de comunicación, información y colaboración conformado por técnicas de grabación y mezcla, asistentes, operadoras de vivo y radio, microfonistas, productoras musicales, diseñadoras e ingenieras de sonido, artistas electrónicas y
sonoras, estudiantes y entusiastas del sonido. Las chicas comentaron que la RMS se ha ampliado a identidades disidentes que exceden a las mujeres cis y explicitaron que sus objetivos se centran en visibilizar el trabajo que realizan, en construir espacios para compartir conocimientos y saberes, en mantener actualizada una base de datos de profesionales del sonido, en generar mejores condiciones laborales inclusivas y en reflexionar sobre el sexismo y el machismo que habita sus lugares de trabajo.

Por otro lado, Gia Castello (Chicas Poderosas / Chicas Programando) comentó que se trata de una comunidad de mujeres periodistas, diseñadoras, programadoras y comunicadoras que buscan cambiar el futuro de los medios impulsando el liderazgo femenino. Ella planteo una diferencia en torno a los modelos de autogestión ya que se refirió a articulaciones específicas con el mercado, basadas en la lógica empresarial. Manifestó que esta comunidad comenzó en 2014 y hoy habita 17 países, mientras continúa formando embajadorxs con herramientas y habilidades digitales, de nuevos medios y liderazgo para el lenguaje del futuro.

Por su parte, M. Laura Ruggiero directora de SeirenFilms, explicó que se trata de una compañía dedicada a la exploración de nuevos lenguajes narrativos, de una productora audiovisual transmedia que tiene el desafío de contar historias en todas las superficies. Problematizó también las miradas sexistas y jerárquicas del campo y específicamente de los festivales. Laura hizo hincapié en la potencia de diseñar redes para visibilizarnos, comunicarnos y educar en las diversidades narrativas. Proyectó el storyHackers Codex de construcción colectiva.

La última artista que compartió su trabajo fue Leslie García. Ella comentó distintas aristas acerca del trabajo entre el noise, la tecnología y las tensiones territoriales contextuales. Explicó que el sonido es una maquinaria de entendimiento ontológico y desplegó la genealogía del trabajo colectivo en interspecifics, sobre todo lo vinculado al registro de patrones electromagnéticos traducidos a formas y sonidos en seres vivos no humanos. El objetivo tiene que ver con aprender estrategias de convivencia, de diseño y de pensamiento a partir de analizar, en este caso, organismos unicelulares. Su metodología de trabajo interpela los criterios del mundo científico, en consonancia con la mecánica cuántica, sostiene que la observación es siempre modificada por la subjetividad observante y que la objetividad pura no existe. Interspecific despierta la necesidad de pensar no antropocéntricamente, de resignificar que es lo natural y de generar conocimientos que exceden el campo de las instituciones educativas. Conocimientos que se centran en la potencia de la investigación autodidacta que configura prácticas artísticas situacionistas. No se trata de producir productos, se trata de desarrollar miradas epistémicas, estéticas, éticas y políticas diferenciales.

La charla terminó con un debate encendido ya que es desafiante cuestionar los privilegios centrados en los cisvarones y en las estructuras jerárquicas que se sostienen en el ambiente del festival y que se problematizaron en este encuentro. Algunos desafíos imperantes tienen que ver con seguir trabajando para la inclusión de personas transexuales, intersexuales y de identidades no binarias. No alcanza con garantizar el acceso a participar del festival en cupo igualitario de 50% varones y mujeres, ya que también es necesario acompañar la construcción de condiciones de posibilidad para un futuro inclusivo. Se trata de estructurar de otro modo el pensamiento, de apostar a una educación no diferenciada sexogenéricamente, de leer/nos en la interseccionalidad de las categorías biológicas, sociales y culturales como clase, raza, género, discapacidad, religión, edad, nacionalidades y otros aspectos identitarios que interaccionan en capas simultaneas de existencia de las personas. Repensar las prácticas artísticas, las relaciones de poder, las clasificaciones, el acceso a la manipulación de tecnologías, de imágenes, de sonidos y, centrarnos en desplegar los modos de democratizar conocimientos y saberes. Al respecto, todas las participantes de este encuentro enfatizaron en construir conocimientos y en tender redes ya que permite evitar las fragmentaciones y potenciar/nos. De manera que las pistas parecieran estar en articular las luchas sociales que trabajan por un mundo más igualitario, que incluye la escena de la música y las artes en el entorno digital.

Ilustra la nota: foto de Sofia Zeta