#Fidba 2018: Crítica de Volver a Boedo, de Sergio Criscolo

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Sobre Avenida La Plata, en el barrio de Boedo, a comienzos del siglo se erigió un club social y deportivo cuya actividad eminente es el fútbol: el Club Atlético San Lorenzo. En ese terreno se construyó un estadio de tablón que en su momento fue el más grande del país y que fue sede de su equipo durante añares hasta que a fines de los ‘70, debido una deuda con una empresa transnacional, y con la presión del régimen económico neoliberal de la dictadura militar, le fue expropiado a manos de Carrefour, quienes derribaron el mítico estadio y construyeron un hipermercado.

Volver a Boedo no solo narra las peripecias de un grupo de socios que combatió con la legislatura para obtener los derechos de las tierras que les fue injustamente arrebatada, ni tampoco se concentra exclusivamente en la actividad futbolística del club. El Viejo Gasómetro fue una marca identitaria de un barrio, cuna del tango, del famoso grupo literario, de artistas, poetas y músicos; es decir, un monumento que era la firme representación de la tradición porteña y que fue soterrado por una monstruosidad comercial. La operación mafiosa que condujo a su destrucción fue un paradigma simbólico en la historia de la relación política con los patrimonios culturales.

No importa el interés del espectador para con el fútbol, ni para con San Lorenzo. Sergio Criscolo, su director, entrevista a una amplia red de personajes implicados emocionalmente con el viejo estadio, que invita a la empatía hacia ellos. La pasión con que lo evocan y se refieren a la cancha de Avenida La Plata es equivalente a la relación afectiva que cualquiera pudiera tener con un ser querido, una ciudad, una casa u otro elemento en el que se proyecte semejante carga emocional.  opta por una estructura clásica, costumbrista, en donde el peso de la palabra de los entrevistados es la jerarquía de la película. Volver a Boedo es un producto cuasi periodístico, que bien podría ser exhibido bajo la tutela de algún canal televisivo. La mirada a cámara de diferentes vecinos, con murales sanlorencistas detrás, mientras recitan canciones del club de sus amores, es la marca distintiva que se escapa del lugar común de las entrevistas y las imágenes de archivo.

Volver a Boedo es un documental entrañable, que convoca al espectador a confraternizarse con el hincha de San Lorenzo y el vecino de Boedo que movió cielo y tierra para recuperar el terreno que nunca debió haber perdido. Bajo el lema del “sí a la restitución histórica” el documental apela al carisma barrial para reflejar la importancia que tiene esta lucha para un sinfín de personas. Dentro del apartado de las proyecciones especiales, Volver a Boedo podrá verse este jueves 13 en el Cine Cosmos a las 14 hs y el Centro Cultural San Martín, a las 20 hs, con invitaciones especiales.