Cuentos a la calle: para llevar la literatura a todas partes

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Cuentos a la calle es una antología pensada para ser leída mientras viene el colectivo, viajamos en subte o en tren, estamos en la fila del supermercado o esperamos a que nos atiendan en alguna parte. Es, en principio, una propuesta ágil que busca incentivar la lectura, y una manera de aprovechar el tiempo con algo que todos siempre tenemos a mano: el celular.

Treinta escritores argentinos contemporáneos llegan a nosotros a través de este proyecto del grupo UnaBrecha que busca, además, fomentar en los lectores las ganas de conocer más sobre los autores seleccionados o sobre otros que escriben hoy en la Argentina.

Los cuentos fueron elegidos a través de un concurso al que llegaron 3135 textos. Un jurado compuesto por Florencia Abbate, Martín Felipe Castagnet y Patricia Suárez seleccionó a los 30 que forman parte de esta antología, que tuvo tres premios: “Carne rota”, de Flavia Pantanelli (primera); “Un barco, quizás”, de Lucas Ryan (segundo); y “El tiempo muerto”, de Tamara Mathov (tercera).

Los otros 27 son de Agustina Zabaljauregui, Anahí Flores, Bibiana Ricciardi, Claudia Aboaf, Corina Matterazzi, Cristian Acevedo, Daniel Diez, Darío Besada, Diego Vigna, Elizabeth Stevallato, Emilia Vidal, Francisco Cascallares, Gabriela Baby, Gustavo Matías Bordón, Juan Pablo Morini, Leticia Martín, Luciana de Luca, Manuel Álvarez, María Ferreyra, Marina Arias, Martina López, Mauro de Angelis, Nicolás Ghigonetto, Sandra de Falco, Susana Franzese, Ulises Cremonte y Uriel Bederman.

Con solo disponer de cinco minutos podemos pasar un buen rato leyendo literatura en cuentosalacalle.com.ar o descargando la app Cuentos a la calle, disponible gratis en Google Play para Android.

Así comienza “Carne rota”, el cuento ganador:

Servime otra caña, Turco.

Y cómo querés que ande, Turquito. No puedo pisar bien del todo, me tira la pierna, a más, de noche, no sabés lo que quema. Y mañana tengo que volver al puesto, todavía con la pierna inútil. Y ahí va a estar el patrón.

El patrón de mierda y su perro también de mierda.