Paola Sferco: la respuesta de las cosas en la #33Bienal de San Pablo

0
0

Exclusivo desde San Pablo

La artista cordobesa Paola Sferco está en la ciudad de San Pablo presente en su Bienal, con el trabajo La respuesta de las cosas, una videoinstalación de tres canales.

La propuesta de esta mujer de 44 años que vive en Alta Gracia, la periferia de la periferia, y que piensa y crea libremente, plantea la relación que establecemos con los objetos y las cosas en el mundo y de las acciones que se desprenden de este vínculo que muchas veces pierde el hilo de la coherencia y se vuelve irracional, absurdo, azaroso. Las cosas responden, dice la autora, interpelando y dejándose ver en toda la altisonancia de la poética de los objetos y los paisajes. Los tres videos construyen un continuo alternado de imágenes geosituadas en tres momentos: su experiencia campamentera en el Condorito, su estancia en San Pablo en la investigación previa, y su trabajo original, que disparó todo, de manejo de objetos cotidianos, en su propio hogar. El resultado es un hacer performativo que siembra su propia corporalidad, en distintos espacios, y habla mucho de los posibles modos de habitarlos, en una poética inquieta de tensiones, caidas, ascensos y descensos.

Ella fue invitada por Claudia Fontes, la curadora de la isla El Pájaro Lento. Ambas se conocen desde hace diez años, cuando Claudia fuera a Neuquén, a la cordillera, donde vivía entonces Paola, a dar clínica de arte. Esta relación se expandió hoy mucho más lejos, sin dudas desde la generosidad de la artista curadora que incluyo a Paola entre sus colegas. (Leé aquí la nota sobre el trabajo de Fontes para El Pájaro Lento).

Con toques lúdicos, mucha ironía, cierto estar en el mundo desde elecciones y coherencias, el trabajo de Sferco se luce en lo que llamamos la máquina polifónica de este sector de una Bienal que siempre sorprende. El pequeño gesto, el uso del video como mediación que tiende puentes hacia el afuera, el relato microafectivo de esta obra transcurre dentro del todo como un momento de lo otro que asoma, y se siente muy bien, junto a todos los trabajos, porque plantea también un pequeño insert sobre la intimidad que recupera algo latente y silencioso también en la propuesta de Claudia Fontes curadora.

Para Paola, el espacio de la Bienal le permite transitar una experiencia única: “Formar parte del relato que Claudia propone y que construimos todxs me hace sentir incluida en esta Bienal que es tan sensible, tan disfrutable, un acercamiento no tan racional, tan vivible, que se entiende desde adentro de otra manera”.