Natacha Voliakovsky: performance postquirúrgica en Casa Victoria Ocampo

0
0

A un día de haberse sometido a una cirugía estética de levantamiento de cejas y en pleno estado postquirúrgico, Natacha Voliakovsky se presentó ayer jueves 30 de agosto con una performance site-specific en la Casa Victoria Ocampo, en el marco del ciclo La pieza del escándalo curado por Marcelo Dansey. Para esta ocasión, la artista retomó temas trabajados en algunas de sus obras anteriores como las series Procedimiento e Interferencia, evidenciar lo opuesto a un momento fugaz, redoblando la apuesta al introducir el exento de carne que quedó tras la operación.

Si bien en un principio se planteó la idea de llevar una parrilla eléctrica y hacer los preparativos pertinentes para realizar una cena, evocando a una de las costumbres argentinas más habituales, finalmente se decidió obviar esta acción, no dejando así de llevar a cabo una práctica que continuó siendo disruptiva por su carácter trasgresor. La performance empezó pasadas las 20 hs, cuando Voliakovsky recibió al público junto a un banquete minimalista con instrumentos quirúrgicos. Posicionándose como la anfitriona de este evento particular, la performer rodeó la mesa y con un proceder minucioso inspeccionó la carne cruda, saborizada con sal y salsa de soja, para luego ingerirla, pedazo tras pedazo hasta que quedó solo uno expuesto en el plato.

thumbnail_DSC_1023_baja
El público que en un comienzo se encontraba ajeno a la situación, de una manera u otra, se vio involucrado por esta obra que reúne elementos anacrónicos y distintos niveles de sentido. Por un lado, se encuentra la relación que se traza con la espacialidad (una casa) la cual, según cuenta la historia, escandalizó a las autoridades y vecinos por tener una arquitectura que no iba acorde al criterio estético estipulado por la alta sociedad de la época. Por otro, uno de los objetos de la performance, la carne, ésta como símbolo territorial, corporal e incluso sexual. Es decir, la deconstrucción de todos los estigmas posibles, logrando articular transposiciones de conceptos, como por ejemplo el cuerpo devenido en carne, lo que debería o no ser y lo que es y deja de ser en una constante demolición de convicciones culturales. Sin embargo, el gesto que sobresale por encima de dichas conexiones es la configuración de una ceremonia entre desconocidos, la cual sembró la duda sobre la naturaleza del plato hasta su final.

thumbnail_DSC_1041_baja

Está claro que la antropofagia es uno de los temas más polémicos en la actualidad, aun así la historia y los mitos, construidos por algunas de las civilizaciones más antiguas, han demostrado que siempre estuvo presente, ya sea de forma metafórica o literal. Sin ir más lejos, en la década del ’20 el poeta, ensayista y dramaturgo brasileño Oswald de Andrade escribió el Manifiesto antropófago, sentando las bases de un movimiento que incitaba a devorar los modelos provenientes de Europa y superar sus corrientes colonizadoras y hegemonizantes. Este ícono latinoamericano de la modernidad contribuyó al desmantelamiento de una práctica que borraba lo autóctono y las cosmovisiones que quedaban fuera de una realidad unívoca, según la mirada eurocentrista del sector dominante de la sociedad.

De esta misma manera, Natacha utilizó el valor simbólico de la acción, haciendo carne discusiones que están directamente ligadas con la autonomía del sujeto y la reapropiación del cuerpo. Discursos que afloran en una actualidad golpeada por la situación social, política y económica del país, sumado a la movilización universitaria que se dio en paralelo al evento, inundando la ciudad con una atmósfera de urgencia.

En tiempos de amenaza se hace más evidente los estados de protesta y ante esto la performer propuso el jueves pasado “negociar con las leyes del contexto”, devorar las normas y deconstruir los tabús, dejando en evidencia cómo se vive y se juzga dependiendo del contexto cultural y de la postura sociopolítica que se tome. En este sentido, la pieza presentada en el ciclo consistió en el colapso de un sistema de límites que ya no da para más, al igual que la desmitificación de prácticas que han sido censuradas bajo argumentos éticos y religiosos.

El ciclo de debates La pieza del escándalo se llevó a cabo el jueves 30 de agosto dentro del ciclo Literatura expandida de la Casa Victoria Ocampo.
Curaduría: Marcelo Dansey
Performers: Natacha Voliakovsky y Mauro Guzmán
Moderadora: Laura Isola
Producción artística: Emanuel Fernández López
Programación del ciclo FNA: Luciana Olmedo-Wehitt

Las fotografías son ©Nevena Martinovic.