Entrevista a Vènere Barone a propósito de “Diálogos de amor y otros silencios”

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El encuentro y la despedida, la infidelidad, la traición, todo cabe en los Diálogos de amor y otros silencios, espectáculo de la compañía Drama&Dance Internacional, cuyo libro, montaje  coreográfico y puesta en escena pertenecen a la artista ítalo-venezolana Vènere Barone, radicada en Buenos Aires desde hace cuatro años.

Vènere nos cuenta sobre la obra, pero también sobre su experiencia en la Argentina y sobre su concepción de la danza.

El título habla del amor como otro silencio, ¿en qué sentido se unen estos dos conceptos?

Cuando pensamos en el sentimiento del amor, la palabra intimidad nos abraza. En ella podemos configurar una serie de imágenes que nos invitan a pensar en una atmósfera en que se gesta el sentimiento aludiendo a un acción que se ejecuta de adentro hacia afuera, desde una intimidad remota de nuestro ser, en el cual el aspecto del silencio cumple una función importante. Para poder gritar a los cuatro vientos un sentimiento, lo primero es cultivarlo en el silencio de una intimidad, ya después la forma de expresarlo será relativa. Pero en sí, el sentimiento tiene una relación muy íntima con el silencio. Tal es así que muchas veces la forma más fina y discreta de expresar el amor en algunos casos es a través del silencio. En la obra intento demostrar cómo muchas veces amar –no solo cuando nos referimos al amor físico hacia otra persona, sino al amor a tu patria o a un ser querido que perdimos– es  manejado desde el silencio, y es ahí cuando encontramos diversas formas de gritar no solo el amor, sino la rabia, la impotencia, el dolor. En mi discurso a través de una danza teatralizada, demuestro cómo somos seres en constante fluctuación de sentimientos, y a veces amando hacemos daño, amando nos alejamos de lo que queremos; nos acercamos, hacemos bien y nos desgarramos a la vez. No solo estamos hechos y dispuestos para el amor; en el silencio de nuestra intimidad como seres humanos, encontramos otras sensaciones, otros rumores de que hay un universo muy amplio en nosotros que explorar y sobre todo analizar cómo conectarnos con los otros, cómo comunicarnos, acto delicado ya que somos muy débiles, eso lo debemos saber. Tan solo con poseer la capacidad de experimentar sentimientos, estamos en la gran desventaja de no ser inmunes a los efectos de cómo nos manejamos con estas sensaciones y ponerlas en acción con el otro.

¿Cómo definirías el espectáculo en cuanto a la danza?

Mi obra no maneja un código definido a nivel técnico. No es mi intención hacerlo, puesto que no me gusta ni que me etiqueten en una única utilización de parámetros técnicos para la construcción de mis ideas ni me autoencasillo en aquellos. Utilizo y echo mano a estilos y técnicas que estudié durante años, las cuales en su momento valoré por el legado de grandes maestros y por su acción clara en la formación del ejecutante durante años, mas no me considero una discípula fiel de nadie. Tengo mis preferencias en cuanto a discurso, y una de ellas con mayor repercusión en mis trabajos es la grande Pina Bausch. Si debo definir mi obra, tendría que decir que mi discurso siempre apuntaré a la teatralización de la danza partiendo de técnicas mixtas de la danza contemporánea y buscando generar una relación con aspectos actorales de tres grandes escuelas de la actuación con las cuales me he identificado e investigado para poder expresar mi propio discurso con un buen respaldo, como la stanislavkiana, la grotowskiana, y la brechtiana.

¿Desde qué lugar hablás del amor?

Desde la mujer, la niña, el hombre y la persona que, durante 40 años de pasar varias veces por el mismo lugar, aprendió que nunca será igual ni el dolor, ni el amor  ni la impotencia ni la ansiedad que causen las dos, porque siempre vamos a estar parados y transitando desde lugares diferentes. La experiencia es un aspecto que lo modifica todo, pero hay algo que también nos lleva a sentir como si fuera la primera vez cuando nos enamoramos, y es la ilusión. Partiendo de estos dos elementos, experiencia e ilusión, podría decir que hablo desde mi noventa por ciento de experiencia, donde soy la mujer y el hombre, pero le dejo a mi diez por ciento que representa la ilusión que haga de las suyas, donde soy la niña que quiere seguir experimentando, así se vuelva a equivocar.

Hace unos años que estás en la Argentina, ¿cómo fue adaptarte a trabajar acá?        ¿Notaste muchas diferencias con lo que hace a los espectáculos en Venezuela?

Sí, tengo unos cuantos años haciendo vida; inclusive antes de venir a vivir, ya estuve por acá revisando aspectos de la escena argentina, viendo cómo podía llegarles con mis ideas, analizando si mi discurso era el apropiado. Es un proceso sumamente delicado; debes tomar en cuenta que en lo social, en lo político, incluso en lo religioso, por más similitudes que encuentres, cuando subes un trabajo al escenario hay que considerar que el respeto a las ideas y maneras de ver la vida debe primar para no ofender ideologías, pero también ver la forma de expresar mi visión y que pueda comunicar cosas que tal vez por medio de los géneros que más usan, como la comedia musical, ya fueron expresados. Lo difícil ha sido desde un principio llevar público. En mis obras no he colocado a ninguna figura del medio artístico con renombre; todo lo contrario: decido trabajar expresamente con nuevos talentos que quizás no han tenido la oportunidad de subir a escenarios importantes de la escena bonaerense; talentos jóvenes que aún están despertando a un mundo de creatividad y crecimiento y con muchas ganas de trabajar. Pero seguiré trabajando para que tanto talento joven pueda y tenga la oportunidad a través de mis obras de mostrar un poco de lo que vienen haciendo en muchas horas de estudio y ensayos.

Las diferencias en cuanto a los espectáculos en Venezuela han sido muy claras desde que llegué la primera vez a la Argentina, y es el uso de los códigos del musical. Por otro lado, me he encontrado con muchas producciones teatrales que en un porcentaje muestran la misma búsqueda con respecto al espectador: la risa fácil. Quizás el drama ha perdido vigencia, o tal vez ocurre que en el mundo hay tanto drama que el ser humano necesita un poco más de diversión. Con esto que digo, acoto que hay que tener cuidado, y ya me refiero al trabajo de directores, coreógrafos y actores en cuanto a que por llevar diversión no se pierda la calidad de las propuestas escénicas. He visto muchas buenas producciones con un pobre discurso y hablo de los dos países. Debemos estudiar la manera de que la calidad de nuestras puestas, discurso y textos no pierdan valor ante esta moda que yo particularmente le llamo “la búsqueda de la risa fácil”. Creo que en ese proceso vamos directo a una pérdida de valores en cuanto a lo profesional, y eso si se transformaría en un drama para los que vivimos del arte y hemos invertido en una vida en estudios y preparación para subir a escena materiales de alto nivel y valor.

¿Cómo ves el lugar que se le da a la danza en Buenos Aires?

Una de las cosas que me llamó la atención del primer año que pisé Buenos Aires en el año 2004 fue precisamente el aspecto de la danza: mucha juventud abocada al estudio de la danza, muchas academias y estudios en toda la ciudad. Esto me maravilló y me instó a pensar, en un futuro, poder hacer mi trabajo en esta tierra. No me puedo quejar, ese futuro llegó y es ahora. He contado con el apoyo de muchos hermosos bailarines y bailarinas que desde mi primera convocatoria vinieron a mis castings, y la verdad ha sido difícil seleccionar. Igualmente yo soy de trabajar con elencos numerosos, el problema es después adónde llevarlos (ríe).

Pienso que la Argentina, en general, tiene muchísima gente que, si bien no vive del arte, lo hace, se nutre de alguna manera y lo consume. Es un país con mucha cultura, y eso siempre los va a mantener en un sitial de honor ante los ojos del mundo. Para muestra un botón: el tema del tango considerado como patrimonio intangible para la humanidad; de ahí en adelante qué podemos decir, salvo que en mi caso elegí muy bien. Sin duda, estoy en el lugar adecuado y agradezco infinitamente cada oportunidad que se me da y se me ha dado para mostrar mi trabajo. Agradecida per sempre.

Funciones: Viernes de agosto 22 h; Auditorio Losada, Corrientes 1551.

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