Crítica de Desobediencia, de Sebastián Lelio

0
8

Desobediencia es la película LGBTT de Sebastián Lelio. De su serie de mujeres fuertes que siguen sus deseos frente a un mundo normalmente hostil, el chileno reciente ganador del Oscar con Una mujer fantástica tiene aquí su primera producción en inglés. Actualmente enfrascado en la remake estadounidense de Gloria, Lelio ya parece consustanciado con este cine mainstream.

Desde la narración clásica más estricta, y través de la adaptación de la novela de Naomi Alderman, se mete esta vez en el mundo de la ortodoxia judía londinense. El regreso de una mujer llamada Ronit, a la comunidad de Hendon, en Londres, cuando le avisan de la muerte de su padre, un rabino ejemplar, significará además el reencuentro con un viejo amor. Ahí estará el primer giro inesperado en un guión notable que se contextualiza en la cerrada y inflexible sociedad jaredí. La mirada moralista de los otros y la libertad de una mujer que decidió alejarse de ese mundo de mujeres sumisas, hombres que rezan en la sinagoga, y niños que se educan en la réplica de esas reglas. El rechazo que sufre a su llegada y luego el contacto con Espi, esposa del futuro rabino (excelente actor Alessandro Nivola) cosa que traerá sus consecuencias, serán el corazón de una película que se mueve en las aguas del cine de personajes conflictuados por situaciones del pasado y por la toma de decisiones hacia el futuro y fundamentalmente por las imposiciones de reglas religiosas que deben adaptarse a esas problemáticas. Lelio no elige enfrentarse malamente a estas reglas sino que muy hábilmente las concibe como parte del hilo argumental y habla también de la capacidad de cambio de los sujetos inmersos en la religion.

Habrá muchas maneras de interpretar la desobediencia del titulo. Eso se lo dejamos al espectador. Bien vale la pena adentrarse en el desafío.

Rachel Weisz y Rachel McAdams, son dos protagonistas de gran química. Eso tambien hay que decirlo.

 

*Esta nota se publicó durante el BAFICI 2017