Liria Evangelista, Sangra en mí

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“Lo que importa es el amor” afirma Liria Evangelista promediando su intervención en la presentación de su último libro Sangra en mí. A esa altura de la noche, ya otros han ofrecido sus lecturas, sus miradas minuciosas, sus palabras emotivas, las eventuales circunstancias que dan cuenta del recorrido de este nuevo texto mientras los del público -una comunidad de variados afectos-, entre anhelosos y esperanzados, acariciando la cuidadosa edición, presumimos el encuentro.

Pero, como sucede con todo aquello singular, las insinuaciones son solo eso, preludios de una experiencia que se realizará en la lectura: la que nos llevará de su vida a nuestras propias vidas, de su madre a las madres, que hará que más de una vez, levantemos la vista del papel para irnos fervorosos o dolientes a un momento casi olvidado o que tengamos que dejar el libro sobre la mesa, respirar para poder volver, con delicadeza, siempre con delicadeza porque hay algo tan hondo y humano en sus líneas que requiere ser protegido para que perdure y no se desvanezca. Una invitación a darse una oportunidad, un dolor que reconcilia y un ofrecimiento, batallar contra la deshumanización desde la palabra.

¿Cómo narrar la muerte? Se pregunta y la interrogación se suma a aquellas que no pueden limitarse a una respuesta. No hay género que pueda capturarlo y la oscilación se pone en primer plano: novela, ensayo, diario íntimo, autobiografía se abren como posibilidad y, a su vez, incluyen poesía, canción, juegos de lenguaje, conversación, fragmentos, diálogo exquisito entre voces dolientes, la de Roland Barthes y la autora que repasa, crea, recrea, insta a sostener que aún cuando se estén agotando las presencias, hay abrazos y escrituras.

Entonces se me ocurre, siguiendo a Saer, que no importa cómo lo llamemos, la novela es sólo un género literario; la narración, un modo de relación de los hombres y las mujeres con el mundo. Quizás Sangra en mí sea el modo -conjuro, obstinación, deseo, necesidad- que hoy nos acerca Liria para decir, sigamos, de pie, sentados con la espalda erguida, a tientas, tocándonos, pero sigamos…

 

Sangra en mí, Liria Evangelista
94 páginas
Modesto Rimba, 2018