Entrevista a Antonio Ballester Moreno, curador artista del equipo de la 33 Bienal

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Exclusivo para leedor

En septiembre comenzará una nueva edición de la Bienal de San Pablo, que lleva como lema Afinidades Afectivas. En esta ocasión, la dirección curatorial, a cargo de Gabriel Pérez-Barreiro, decidió acompañarse de un grupo de siete co-curadores que tienen la particularidad común de ser todxs, artistas.

Leé aquí la entrevista al curador general de la 33 Bienal, Gabriel Pérez-Barreiro.

En el ciclo de entrevistas que venimos realizando desde Leedor estamos relevando el perfil de estos protagonistas a fin de acercarle al público hispano información fresca, novedosa y de primera fuente.

Así, presentamos a Antonio Ballester Moreno, nacido en Madrid, España, en 1977, ciudad donde reside. Graduado en Artes por la Universidad Complutense Madrid, desarrolló estudios en la Universität der Künste Berlin con el profesor Lothar Baumgarten de 2000 a 2002. Realizó exposiciones individuales en La Casa Encendida, Madrid, MUSAC, León y en galerías de arte como Christopher Grimes, Santa Mónica (2016), Galería Pedro Cera, Lisboa, Maisterravalbuena, Madrid y Peres Proyectos Berlín y Los Ángeles. También participó en diversas exposiciones colectivas. Recibió varios apoyos de instituciones como MUSAC – Bolsa de Creación Artística y Fundación Arte y Derecho. Su trabajo se encuentra en los acervos del MUSAC y del Centro de Arte 2 de Mayo, Madrid. De 2003 a 2009, coordinó el espacio de arte sin fines de lucro Liquidación Total.

 

Kekena Corvalán: ¿Ha tenido participación anterior en una Bienal? ¿Qué le aporta según usted la Bienal de San Pablo al circuito de encuentros internacionales? ¿Tiene quizás San Pablo un sello propio?

Antonio Ballester Moreno: No, esta es la primera bienal internacional en la que participo. La Bienal de San Pablo lo que tiene es una historia y un recorrido de muchos años, es junto con la de Venecia una de las bienales más antiguas, y esto tiene un peso.

 

KC: Le quiero hacer una pregunta que se hacen todos los artistas frente a estos espacios, una pregunta interesante porque plantea un imaginario de deseos y un misterio de cómo hacerlos realidad, y es ¿cómo fue el proceso por el cual usted llega a esta Bienal? ¿Conocía a su curador general?

 

ABM: Si, yo conocía a Gabriel Pérez Barreiro antes, compartimos algunos intereses y cuando él viaja a Madrid solemos vernos.

 

KC: ¿Cuál es su propuesta, qué artistas eligió, qué lecturas y referencias tiene para este trabajo?

 

ABM: La selección de trabajos que he hecho para esta exposición la he titulado sentido/comum, y trata de encontrar en nuestro contexto más cercano lo que nos une. Experiencias comunes que comparten las costumbres más básicas de nuestra propia naturaleza y de la naturaleza que nos rodea, y de la que inevitablemente somos parte.

La idea principal de este trabajo es recuperar la continuidad entre la experiencia estética y los procesos naturales de la vida, y romper con conceptos dualistas como el arte culto frente al popular, lo estético en contraste con lo práctico, y el artista frente a la gente “ordinaria”.

Para ilustrar esto he contado no sólo con el trabajo de artistas, si no también de científicos y educadores como Frederich Fröbel. En relación a los artistas que participan en esta selección todos tienen en común un interés por el contexto y por las relaciones que se generan con él. Por ejemplo el trabajo de la Escuela de Vallecas, un grupo formado a principios del siglo XX en Madrid y que proclamaba un  modernismo basado en las tradiciones, algo que en principio puede sonar contradictorio, pero que en definitiva viene a ser un arte hecho desde abajo, desde la gente y no desde la élite. También participa Mark Dion con unos talleres en los que se ilustrará la flora del parque de Ibirapuera, Andrea Büttner reflexiona sobre las ideas de vergüenza, pobreza y vulnerabilidad y para esta exposición está trabajando con una comunidad religiosa de Brasil, y Rafael Sánchez Mateos ha coordinado el trabajo de Atenta, un grupo dedicado a la atención profunda y la aestesis radical. De momento estos son los participantes que se han dado a conocer, más adelante se publicarán el resto de nombres.

 

KC: Nos gustaría que nos comparta su visión de la curaduría en el mundo del arte contemporáneo. ¿Le parece que hay un modo diferente y propio cuando la realiza un artista?

ABM: El trabajo de un curador debería ser creativo, no sólo dedicarse a hacer una selección de artistas y gestionar un dinero. Hay comisarios muy creativos y artistas que no lo son tanto, así que no creo que sea un problema de meterse unos en el terreno del otro, sino más bien cómo se enfoque el trabajo.

Si es verdad que los artistas por lo general suelen llevar una linea de trabajo bien definida que en muchos casos se podría atribuir a los intereses particulares, pero que también viene marcada por la técnica de cada uno, por la manera de hacer las cosas, por un lenguaje propio, esto es algo que si se le exige al artista, pero no a los curadores, y creo que es importante.

 

KC: ¿Cómo ve esta Bienal y a lxs artistas en el contexto político de Brasil?

ABM: Toda exposición es una declaración de intenciones. Y esta Bienal tiene un componente político importante en su idea inicial. Gabriel Pérez Barreiro no nos ha hecho un encargo, en cuanto a ilustrar una serie de ideas que él tuviera. En ese sentido ha sido más bien una invitación a trabajar en conjunto, ha desarrollar un trabajo, no ha habido ningún statement predeterminado, cosa que creo le da un carácter mucho más horizontal, porque desde arriba no se ha impuesto nada, ni tan siquiera un concepto. La propuesta de Pérez Barreiro ha sido muy libre, ha dejado funcionar de forma totalmente libre, lo que implica que se evidencie bien las distintas maneras de entender este trabajo y por tanto la misma Bienal.

 

KC: ¿Conoce la producción de artistas argentinos? ¿Cómo ve el funcionamiento del campo local?

ABM: Conozco artistas argentinos, pero no conozco la escena del arte allí, no puedo opinar.